Archive for agosto, 2010


Invictus

2009 - InvictusDirector: Clint Eastwood
País: Estados Unidos
Traducción: Invicto
Año: 2009

Es raro encontrar películas que puedan inspirar buenos sentimientos, considerando que las sociedades en que vivimos no se han vuelto lugares muy agradables, y que parte del cine es un reflejo de la vida real. Sin embargo, Invictus (2009) es una película que desborda buenas intenciones y motivación para quienquiera que la necesite.

Bajo la dirección de Clint Eastwood (en su mejor forma como director), la película nos narra, en poco más de dos horas, la historia de cómo el equipo nacional de rugby de Sudáfrica llegó a ser campeón del mundo, a la vez que Nelson Mandela era elegido como presidente del país, luego de 27 años de cautiverio. Nelson Mandela, interpretado de forma magistral por Morgan Freeman, es mostrado como un verdadero héroe y líder absolutamente merecido de su nación, a tal punto que podríamos pensar que es un personaje de ficción bastante bien construido, pero sin embargo, tenemos el respaldo de la real existencia del hombre en cuestión y su legado.

La maestría del director se nota en cada segundo de la película, consiguiendo contar una historia emotiva, comprensible, y entretenida. No necesita de grandes efectos especiales ni de vuelcos engañosos en la narración: la historia en si misma es bastante poderosa y honesta como para cautivar a cualquiera.

Recomendable para cualquier persona que necesite motivación, también puede servir a quienes enseñan liderazgo, a los fanáticos del deporte y a los del buen cine en general.

Inception

2010 - InceptionTraducción: El Origen
Director: Christopher Nolan
País: Estados Unidos
Año: 2010

La nueva cinta del aclamado director de Memento (2000) y de The Dark Knight (2008) , vuelve a posicionar a Christopher Nolan en la lista de los buenos directores de la última década. Sin embargo, la película que prometía ser algo así como The Matrix (1999) de la primera década del siglo veintiuno, no llega a engendrar esa idea de trascendencia que la primera sí logró en nuestras mentes. La razón fundamental, The Matrix (1999) roza temas relacionados con la filosofía, y podía interesar al espectador a buscar un poco más de información luego de ver el film, mientras que Inception (2010) se queda en el plano de la psicología, sin lograr generar mayor interés para buscar respaldo académico de la historia.

Inception (2010) es una buena película de acción, pero la táctica de Christopher Nolan de presentar una historia con varios giros mientras lentamente se desenmaraña se vuelve un poco agotadora en esta cinta. Esperemos que Nolan esté guardando lo mejor de este tipo de narración para el cierre de su trilogía de Batman, pero para saber eso tendremos que esperar un par de años más. Me refiero a que, luego de las escenas introductorias, tenemos más o menos una hora de sabrosa «teoría» sobre el material de la película antes de pasar a la acción, y luego otra larga hora de deliciosa acción. Y esto, para alguien que no se encuentre familiarizado con los trabajos anteriores del director, puede resultar un poco tedioso.

La historia es buena, pero lamentablemente decae en algunos puntos de la narración, como en el poco desarrollo de los personajes antes de llegar al rol que se les dio en la trama. Quizás sea sólo culpa de los actores, encabezados por Leonardo DiCaprio, quien si bien tiene todos mis respetos como actor, en esta película no deja nunca de ser Leonardo DiCaprio y no nos convence totalmente de ser Cobb, el experto ladrón de los sueños. Ellen Page tampoco se ve totalmente creíble como la joven estudiante encargada del diseño de los escenarios de los sueños, siendo que su papel es trascendental en la historia, incluso hasta el epílogo de la misma. El resto de los actores están bien en sus representaciones, destacando Marion Cotillard.

Sobre los efectos especiales en la película, puedo decir que están bien aprovechados, sin llegar a exageraciones, a pesar de la gran cantidad de acción que hay en ella, y cuenta con un buen uso de las cámaras y filtros para mostrar los diferentes escenarios de este lindo sueño de poco más de dos horas de duración.

Sobre la interpretación del final, que el director nos fuerza a hacer después de tanto remolino de ideas, me inclino por dos que no relataré en detalle porque no es mi intención contarle a nadie el final de las peículas. Sin embargo, daré algunas pistas. La primera interpretación tiene que ver con algo así como una broma macabra que el director puede haber querido jugar a todo su público, y que se encuentra encerrada en el eslogan de la película: «Tu mente es el escenario del crimen». Para apoyar esta idea debemos fijarnos en los últimos cinco minutos, particulármente en algo que tiene que ver con cables y despertar, y con un filtro suavizador que se usa en las cámaras en las últimas escenas. La segunda, más relacionada con la historia en sí, tiene que ver con la obsesión de la arquitecta de sueños por el bienestar del protagonista, y con algo que podríamos llamar… lío de faldas. Cualquiera de las dos son buenas jugadas del director, que con este trabajo deja la puerta abierta para esperar mejores trabajos a futuro, y que le permite ganar unos cuántos adeptos más mientras llega la tercera y final versión de su Batman.

 

The Little Prince

1974 - The Little PrinceTraducción: El Principito
Director: Stanley Donen
País: Inglaterra
Año: 1974

Se trata de la versión en celuloide del archiconocido libro del francés Antoine de Saint-Exupéry. Hacer una adaptación de una historia que hasta el día de hoy logra tocar de forma tan efectiva las emociones humanas es realmente un desafío, y en este caso, se agradece la valentía del intento, sin embargo, hay ocasiones en que simplemente es imposible hacer una fotografía (en movimiento) realmente representativa de lo que está impreso en las siempre respetables páginas mágicas, y este es uno de ellos.

Sin ser una mala película, por supuesto después de condescender ciertos detalles estéticos (puesto que la película fue hecha en los setenta), la película peca de saltar detalles importantes del libro, como por ejemplo el personaje del bebedor, y de agregar algunos detalles que en el caso de esta historia, son fácilmente distinguibles e imperdonables. La película es presentada en versión musical, lo que nos lleva a algunas situaciones a veces un poco tirantes entre prosa y canción, pero que afortunadamente se resuelven de forma aceptable. El encargado de la coreografía fue nada menos que uno de los mejores coreógrafos de todos los tiempos, Bob Fosse, que por esos días venía gozando de la popularidad y galardones obtenidos por la dirección de Cabaret (1972). Además, el mismo Bob Fosse actúa en la película, en el papel de la serpiente.  El papel del zorro fue para otro grande, Gene Wilder, quien cumple a cabalidad la misión de entregar el mensaje más importante de la obra. El principito, interpretado por Steven Warner, se muestra fiel a las famosas representaciones gráficas que todos conocemos del libro. La fotografía está bien trabajada, incluso las malas lenguas dicen que esta película influenció algunas escenas de Star Wars: Episode IV – A New Hope (1977), particularmente en los momentos en que el aviador y el principito van en busca del pozo, pero dejémoslo en que sólo coinciden en el lugar en que se filmaron ciertas escenas: el desierto de Tunisia.

En resumen, es una película aceptable, que es difícil analizar sin dejarse llevar por la emoción que viene incluída desde el título, pero que nos hará pasar una alegre hora y media jurando que podemos volver a ser tan niños como se propone en la historia… quizás algunos logremos llevar el intento más allá del recuerdo nostálgico.

Nota: como en este caso el trailer es muy fome, lo acompaño con una escena de la película en que Bob Fosse descencadena todo su potencial como bailarín, en el papel de la serpiente. Cualquier similitud con Michael Jackson es simplemente porque Bob Fosse fue una gran influencia (y como no serlo) para el recién nombrado, de hecho lo de los guantes y el sombrero era una marca patentada de Fosse, quien los usaba por haber sufrido de calvicie desde joven y porque odiaba sus propias manos. Hasta se alcanza a ver un bosquejo de lo que Jackson más adelante desarrollaría como «paso lunar». Bien, el resto de las coincidencias se las dejo a ustedes.

2010 - You Don't Know JackTraducción: El Doctor Muerte
Director: Barry Levinson
País: Estados Unidos
Año: 2010

Basada en la vida de Jack Krevorkian, más conocido como el «Doctor Muerte» (aún con vida), famoso por su lucha en defensa del suicidio asistido. Protagonizada por Al Pacino, siempre brillante en la caracterización, quien luce más Krevorkiano que el propio Krevorkian (según el mismo Krevorkian), y acompañado de una pequeña pero brillante pléyade de actores, entre ellos Susan Sarandon y John Goodman.

Es la primera película que Al Pacino filma fuera del formato cine, es decir, esta película fue hecha por el canal HBO para ser diréctamente emitida por televisión. Lejos de ser una señal de decadencia en la carrera de Al Pacino, es una decisión acertada para difundir un tema siempre controversial y presente en la sociedad: la muerte y la libertad de las personas para decidir hasta que punto prolongan su existencia en casos de enfermedades más terribles que la misma palabra «terrible». En este punto, cabe destacar que la película es bastante gráfica, sin caer en el mal gusto, en mostrar casos en que realmente podemos cuestionar si en esas condiciones alguien merece vivir. Hago esta advertencia para las personas de estómago débil, y las que creen que en la vida siempre existen posibilidades para ser feliz. Sin embargo, gracias al carisma y a la personalidad del personaje de la vida real, la película también tiene momentos de comedia inteligente que nos dan un relajo entre muchos momentos tensos. Tal como la lucha eterna entre vida y muerte.

Sin embargo, a pesar de que el tema central es tratado madúramente y logra ser acotado a los hechos reales, la película a veces se torna un tanto repetitiva y puede causar aburrimiento a las personas que desde el principio no simpaticen ni con la personalidad del Doctor Krevorkian ni con su lucha.

Por supuesto es posible establecer una comparación con The Life of David Gale (comentada anteriormente), y quizás  podríamos inclinarnos, cinematográficamente, por la recién nombrada, sin embargo, You Don’t Know Jack gana en credibilidad por estar basada en hechos reales. De todas formas, el objetivo de ambas películas es difundir la discusión y formación de la opinión personal sobre el suicidio asistido y la pena de muerte respectívamente; temas que es hasta hoy son vetados en muchos países por las políticas religiosas y de gobierno imperantes.