2010 - Temple GrandinDirector: Mick Jackson
País: Estados Unidos
Año: 2010

La línea de películas de la cadena HBO, basadas en las vidas de personajes memorables, y aún con vida, sigue dando buenos resultados. Ya pudimos apreciar un gran trabajo en You Don’t Know Jack (2010), comentada anteriormente, y esta película, Temple Grandin, no merece menos halagos.

Al igual que lo apreciado en Invictus (2009), podemos mantener la premisa de que en la vida real siempre podemos encontrar peores tragedias que mente humana alguna puede imaginar, pero también historias de vida tan poderosas y motivadoras como la Temple Grandin. La protagonista en cuestión es una mujer nacida con Síndrome de Asperger (que es un tipo de autismo) quien ha logrado revolucionar algunos aspectos de la crianza de ganado y ha implementado otras mejoras importantes en la misma área, además de haber escrito libros y participar en exposiciones, charlas y seminarios sobre la (mal llamada) enfermedad con la que convive. Pero no por eso debemos suponer que la película es sobre la compasión que nos enseñan a sentir ante quienes erróneamente consideramos, muchas veces, inferiores. No, la película puede tocar fuertemente nuestras emociones, pero de ninguna forma es amarillista ni «llorona» respecto al tema del autismo. Por el contrario, el carácter y la fuerza de la protagonista puede hacernos sentir a como verdaderos imbéciles, al tener nuestras capacidades desperdiciadas en muchos aspectos (el autoexamen es personal).

Pero continuemos con la película. La actriz en el rol protagónico, Claire Danes, hace un trabajo notable en la representación de Temple Grandin, logrando una interpretación limpia, definida y creíble. La secundan Catherine O’Hara (sí, la mamá del protagonista de Home Alone (1990), y también es la voz de Sally en The Nightmare Before Christmas (1993)), Julia Ormond, y David Strathairn, todos actores conocidos y muy bien en sus posiciones en este film, particularmente el último, quien representa a un profesor del establecimiento en donde la protagonista cursó la secundaria, quien fue uno de los primeros en darse cuenta de la aguda inteligencia visual con que estaba dotada Temple, y que se convertiría en su amigo por largo tiempo. Para uno que es profesor, es bonito ver representaciones positivas de la profesión en las películas.

Basándonos en el guión de la película, podríamos decir que la protagonista, además de contar con una inteligencia destacable, ha contado con la suerte de conocer a las personas correctas en la vida, pero yo me inclino más a creer que con o sin estas coincidencias, alguien que cree firmemente en sus ideas, tarde o temprano logra encontrar terreno fecundo para ellas… es mera especulación.

Cabe destacar un hecho que no sale retratado en la película, y es que los aportes de Temple Grandin al mejor trato de los animales que nacen para ser sacrificados, ha merecido el reconocimiento de entidades como PETA (People for the Ethical Treatment of Animals), quienes, por supuesto preferirían que no se sacrificara ningún animal, pero que ante la realidad alaban las ideas que permiten que este fatídico destino se lleve a cabo de la forma menos dolorosa posible.

Bien, se trata de una película altamente recomendable y educativa, que nos ayuda a comprender de mejor forma las diferentes realidades y diferencias entre los que convivimos, y por supuesto, es una película realmente honesta e inspiradora, que fácilmente puede motivarnos a cambiar aspectos de nuestras propias vidas, en favor de una mejor coexistencia con los otros.