Archive for octubre, 2010


Funny People

2009 - Funny PeopleTraducción: Hazme reír
Director: Judd Apatow
País: Estados Unidos
Año: 2009

El nombre de Adam Sandler no se verá regularmente en esta humilde columna dedicada al (buen) cine, a no ser que continúe haciendo películas que posean la capacidad de sorprender, como la que comento hoy.

Funny People es una película repleta de comediantes de la vida real, más encima haciendo el papel de comediantes dentro de la película, pero sin embargo, es un drama y comedia a la vez. Extraña fórmula, idea disparatada y difícil de llevar a cabo, pero en esta ocasión el objetivo es bien logrado.

La película tiene momentos, como ya dije, muy graciosos, y también momentos tensos, desoladores y dramáticos. Agridulce es la palabra que sirve para el caso, pero también cuenta con situaciones extrañísimas, poco comunes, y algo incómodas de ver en películas dirigidas al público de grandes masas, lo que la hace, nuevamente, una película interesante de ver.

El guión es  muy bueno y sustenta correctamente la trama, se nota que los encargados hicieron bien su trabajo y lo repasaron varias veces. Las actuaciones también merecen una felicitación, repartida en partes iguales para todo el elenco.

¿La trama? Un comediante en la cúspide de su carrera recibe la noticia de que padece una enfermedad mortal, lo que lo lleva a una crisis y contrata a otro comediante principiante para que le ayude en sus compromisos laborales, ya que él se encuentra deprimido. Parece simple, pero la película cuenta con muchos giros que la llevan a un desenlace bastante bizarro e impredecible. Aunque una vez más, interesante.

La película tiene un gran «pero», lamentablemente, y que me hace hacer la advertencia antes de recomendarla libremente: dura dos horas y media, lo que es curioso para una película de comedia. Sin embargo, para alguien que se interese en la primera mitad de la película se le hará fácil de seguir el resto, aunque sé que el común de los espectadores no es así… así que dicho lo anterior, es tu decisión verla, pero cuando veas que no parece terminar nunca, no digas que no te lo advertí.

2010 - A Nightmare On Elm StreetTraducciòn: Pesadilla En La Calle Elm
Director: Samuel Bayer
País: Estados Unidos
Año: 2010

Como seguidor de la saga (aclaro, no porque sean películas de calidad, sino porque el personaje Freddy Krueger fue el causante de varios traumas que tuve durante mi infancia y que me llevó mucho tiempo superarlos, si es que realmente lo hice. Es algo parecido a la adoración de Renfield por su maestro, lo reconozco), la noticia del remake me produjo cierta ansiedad y expectativas por la forma en que volvería a enfrentar a este nefasto personaje.

Aunque de partida no esperaba que fuera una película que pasaría a la categoría de favoritas, al menos sí podía pedir que le rindiera un tributo decente a la versión original, la de 1984. Mi decepción, sin embargo, no pudo ser mayor. Intentaré ser ordenado, e ir punto por punto:

El mencionado Freddy Krueger, el maestro de los sueños, el hombre del rostro quemado y sueter a rayas, demente e inteligente por naturaleza, dotado de poderes indefinidos e inacabables gracias a la piedad de los «Demonios de los sueños», no ha envejecido bien. En esta nueva versión encontramos a un personaje flojo, carente de inteligencia y poder, que tiene la capacidad de trasladar a sus víctimas a un único lugar conocido y que tiene más vocación de carnicero común y corriente (a lo Leatherface, con algunos toques de Silent Hill), más que de asesino en serie, con sentido del humor torcido pero divertidísimo, como estábamos acostumbrados. Y esto ocurre por una simple razón: se intentó dar un trasfondo más humano al personaje, mostrándolo en momentos como víctima de la furia desmedida e injustificada de los apoderados de un clausurado jardín infantil, y en otros como un pedófilo desalmado, que conserva su líbido intacta aún en esa vida después de la vida a la que pertenece. Cuando se hace el racconto a los momentos en que aún era un jardinero «amigo» de los niños, podemos hasta encontrarlo un personaje tierno, por algunos segundos. Entre otros detalles, los recién mencionados, repito, convierten al hombre del guante con cuchillos en alguien demasiado humano, lo que precisamente hace decaer su calidad porque Freddy Krueger NO DEBE ser como los humanos. Él es un dios de los sueños, señor de su mundo, etcétera, etcétera, etcétera, y al convertirlo en uno de nosotros, señores realizadores, le han quitado todo poder y capacidad de trascender a las nuevas generaciones. Malo, malo.

Sobre el cambio de actor en el rol protagonista, sólo puedo decir que disculpo a Jackie Earle Haley, porque al parecer le pasaron un guión que decía claramente: «No actués, sólo ponte el maquillaje y el suéter y edición hará el resto».

Por otra parte, es incomprensible esa obsesión por la que los adolescentes víctimas del Sr. Krueger lucen como pollos de matadero, siempre asustados y paliduchos, aún cuando no estén en riesgo y no recuerden los sucesos traumáticos de su niñez (un detalle bastante malo, considerando que en la vida real ese tipo de abusos no son tan fáciles de borrar con sólo guardar las fotos y objetos que pudieran emular esos recuerdos, en lugares bastante accesibles por lo demás). Estoy bien conciente de que se trata de ficción, pero señores, si van a hacer su trabajo, por favor háganlo bien.

Otro imperdonable es la falta de desarrollo de los personajes (TODOS) y sus interrelaciones. Existen miles de formas de mostrar que los personajes comparten algo en común y no es necesario explicitarlo con peras y manzanas. No sé como será en todos los países, pero me atrevería a decir que un ser humano promedio entiende cuando una historia se cuenta bien, sin necesidad de re-contarla cada treinta segundos.

Y las muertes… si es que existe alguien que le guste el matarile a destajo y que reparte sangre por todas partes aunque los ángulos no correspondan (si sé que existen, pero ese tipo de público no se molestaría en leer una crítica hasta este punto), creo que igual se consideraría decepcionado y aburrido de la forma repetitiva y poco metódica en que el verdugo acaba con los condenados. Una representación en títeres causaría más impacto y mejor impresión.

Y finálmente: el ritmo de la narración. La película supera por poco la hora y media, pero es aburridísima de ver. La música no aporta en nada, los sustos a base de ruido instantáneo y gratuito no funciona, los diálogos, y la excesiva rapidez de los únicos momentos que podrían haber sido entretenidos, hacen de la película una fomedad absoluta.

Lo último que puedo decir, es que esta versión es una demostración más del talento innegable que posee el productor Michael Bay para destrozar mitos del mundo moderno.

Estoy de malas gracias a esta película, hasta pronto.