2011 - Violeta Se Fue A Los CielosDirector: Andrés Wood
País: Chile
Año: 2011

No voy a entrar en detalles sobre lo ingrato que es mi país, Chile, con sus artistas. Incluso con los más grandes, a quienes venimos a rescatar y reconocer mucho después de lo debido. Ésta película es un pago merecido a la vida y obra de esta gran mujer, y es un retrato bien hecho, aunque no llega al misticismo de una Monalisa. El director Andrés Wood hizo una película correcta, correctísima, casi al punto de considerarla obra maestra, si no es por la falta de ese elemento clave que hace que de un momento a otro lo llamemos «el sello del director», eso no existe (aún).

La película comienza y termina con la misma escena (recurso usual), que es el ojo agónico y reflexivo, pero nunca muerto, de Violeta Parra, y luego nos sumerge en un racconto variado de diversos momentos  relevantes de la vida de la artista, desde su niñez hasta su temprana muerte, todo retratado con excelente fotografía, cabe mencionarlo. Creo que para mucha gente se tratará de información nueva sobre la actriz, pero yo la considero simplemente materia de cultura general. Es decir, en la película no se muestra nada más que información conocida sobre la vida de la artista, y eso, en parte, se agradece. Existen muchas películas sobre personas importantes en las que la «visión» particular del director o de los productores estropean lo que normalmente debe ser un homenaje. En esta película afortunadamente no ocurre.

Cabe destacar la personificación de Violeta Parra que realiza la actriz Francisca Gavilán, creíble en todo momento y creando esa sensación de intimidad necesario para la película. Violeta Parra se nos muestra como una mujer recelosa, llevada a sus ideas, rabiosa e inteligente, pero también profundamente consecuente, honesta y por sobre todo apasionada, sin agregar mayor dramatismo del necesario, por lo que la película es consistente. Tampoco es sólo drama, también hay momentos de humor hilarantes a cargo, nuevamente, de la personalidad única y vibrante del personaje de la vida real.

En resumen, se trata de una buena película chilena, quizás lo que más trascenderá de la producción nacional de este año, y me atrevo a vaticinar que provocará la realización de muchas otras películas biográficas de personajes relevantes de Chile. Esperemos que se realicen con la misma calidad que «Violeta se fue a los cielos».