2009 - GialloDirector: Dario Argento
País: Italia
Traducción: Giallo
Año: 2009

El nombre de Darío Argento evoca inmediatamente una época gloriosa del cine de horror, en la que el mencionado director, a fuerza de originalidad y definición estilística durante los setenta, logró desarrollar un cine propio que sería ampliamente desarrollado en los ochenta y noventa, tanto por él mismo como por innumerables otros directores, y luego homenajeado desde los dos mil en adelante.

Ante este panorama, cuando se nos presenta una película con un nombre tan definitorio como «Giallo», respaldada por el nombre de Darío Argento y protagonizada por dos actores talentosos (Adrien Brody y Emmanuelle Seigner), uno tiende a subir las expectativas, esperando quizás una nueva definición del sub-género que da nombre a la película, o simplemente que el director ha vuelto con una nueva lección de estilo.

Lamentablemente no es el caso.

«Giallo» es una película floja, en la que se nos presenta un buen comienzo, propio del estilo y muy obvio, tanto que inmediatamente quedamos esperando los giros inteligentes que harían de esta una obra de arte. Pero éstos nunca llegan, mientras la película continúa a ritmo lento y finálmente termina sin sorpresas, lo que provoca que pensemos en que podríamos haber aprovechado esta hora y media en asuntos más interesantes.

Tenemos al asesino monstruoso y cruel, al detective misterioso y con pasado oscuro, a la víctima guapa y a su hermana valiente y aún más guapa, las calles inseguras de una ciudad en donde puede pasar cualquier cosa, en suma, todos las piezas del ajedrez dispuestas para una buena partida, pero que nunca despega y termina con más piezas de las que se comenzó, sin que sepamos qué hacer con ellas.

De todas maneras soy un espectador generoso, y aún después de presenciar esto seguiré viendo los trabajos de Darío Argento: creo que una mente creativa puede tener momentos altos y bajos, y aún podemos ser testigos de un repunte del padre del Giallo, digno de su status.