Archive for febrero, 2015


2014 - The Theory Of EverythingDirector: James Marsh
País: Inglaterra
Traducción: La Teoría Del Todo
Año: 2014

Hablando a nivel de los ciudadanos comunes y corrientes, tanto de Inglaterra (de donde es esta película) y los de países y realidades tan lejanos como el país en que me encuentro (Chile), ¿cuántos de nosotros entendemos de física cuántica?, ¿del universo?, ¿de ecuaciones que intentan revelar verdades de tal magnitud?, ¿y de gente como el protagonista (en la vida real) de esta cinta, que vive intentando encontrar estas respuestas confinado a una silla de ruedas y hablando a través de un computador, totalmente ajeno a nuestro ajetreo de hormigas guiadas por el hambre y los instintos básicos de supervivencia?

¿Por qué debiera interesarnos la vida de este hombre? ¿Cómo se conecta con la nuestra? El carisma de Stephen Hawkins y magia del cine, en este caso, tienen la respuesta.

«Donde hay vida, hay esperanza». Es innegable que el científico ha trascendido las fronteras de su campo de trabajo para llegar a la cultura popular como una figura importante, reconocible, y querible. No digna de lástima, sino de admiración tanto por su trabajo y su calidad humana, jamás perdiendo el sentido del humor y comentando en diversos temas como cualquier persona e incluso con apariciones esporádicas en televisión y hasta en series de comedia como «The Big Bang Theory».

Ahora bien, habiendo establecido esto, podemos pasar de lleno a la película, en la cual se intenta retratar su vida amorosa respecto a su primera esposa, y también en cómo la enfermedad progresivamente lo ha llevado a su actual estado de vida, abarcando tangencialmente la profundidad de sus logros y descubrimientos. Es una película romántica después de todo, y una muy bien hecha, sobria, de buen gusto y sobretodo elegancte, mostrando el coraje de sus protagonistas con dignidad y sin caer jamás en el recurso facilista de la lástima o ser demasiado explícita en temas cotidianos delicados. Un deleite narrativo, por decir lo menos.

Lo primero que resalta, y de sobremanera, es la actuación, en donde el protagonista (Eddie Redmayne) se roba todas las miradas encarnando a Stephen Hawkins desde su juventud como estudiante indeciso hasta su madurez como esposo, padre y científico de renombre mundial. Cabe mencionar que este actor ya venía sobresaliendo en películas como «My Week With Marilyn» (2010), y «Les Miserables» (2012), entre otras, pero es aquí en donde alcanza brillo y estrellato total. Lo sigue de cerca Felicity Jones en el papel de su esposa, pero todos los secundarios lo hacen muy bien, destacando entre ellos Emily Watson («Red Dragon», 2002, entre otras), y Charlie Cox («Boardwalk Empire», (2011-2012)). Luego tenemos la dirección, guiando la historia adecuadamente, y con buen gusto como ya dije, sabiendo detenerse en los momentos precisos de la biografía de Hawkins y manteniendo un ritmo fluido de principio a fin que deja lugar a la emoción y a veces comedia en la medida justa, sin perder jamás el balance. La banda sonora aporta bien a la narración, sin exagerar ni sentirse ausente.

En suma, tenemos una película romántica que puede ser disfrutada por todo tipo de público, no sólo por uno de los géneros como suele suceder con esta clase de películas, y además podría motivar a más de alguien a perseguir sus intereses por imposibles que parezcan, y en el mejor de los casos, inspirar a algún/a joven con talento a adentrarse en el estudio de la ciencia.

Whiplash

2014 - WhiplashDirector: Damien Chazelle
País: Estados Unidos
Traducción: Música Y Obsesión
Año: 2014

No son pocas las ocasiones en que el trailer de una película cuenta toda la película, y este es uno de esos casos, puesto que además de la tensión entre maestro y discípulo, que es el hilo conductor de la trama, nunca va  más allá de eso, y esto la convierte en una película plana en cuanto a argumento. Al momento de terminar nos deja con la sensación de que falta algo más, y lo peor de todo es que es demasiado predecible: sabemos que el alumno superará al maestro de alguna forma, y de esto nos enteramos desde la primera escena en que los protagonistas se encuentran.

Ahora bien, concedamos el beneficio de que la película no fue concebida con el fin de entregar giros sorpresivos en la trama (no los hay) e intenta enfocarse en el conflicto psicológico entre el maestro cruel y el alumno con voluntad de hierro que intentará ser el mejor a toda costa: los protagonistas, aunque muy bien personificados por los respectivos actores, se ven demasiado caricaturizados al punto casi de la comedia, lo que hace decaer el tono dramático de una película en donde se tratan temas delicados como el suicidio, la depresión, la frustración y el abuso de poder para obtener metas personales, que aunque loables, pueden no ser entendidas de igual forma por todos, en especial por los que están formándose en una disciplina.

Vamos más allá y concedamos que se quiso caricaturizar a propósito a los personajes: el alumno podría haber tenido escenas más relevantes y menos obvias que las discusiones familiares, el postergar el amor e incontables momentos de transpiración y sangrado por excesivo entrenamiento; y en cuanto al maestro, también se podría haber recurrido a elementos menos obvios que el exceso de groserías y gritos para enmarcar su personalidad. Psicológicamente se puede llegar a ser mucho más cruel y destruir a una persona con mayor sutileza y elegancia. Sólo por presentar un ejemplo (aunque descartando la sutileza y elegancia), Freddy Krueger es un personaje malvado y sádico mejor logrado.

Los personajes secundarios también resultan atrapados en esta paleta de colores casi monocromática: el padre que apoya y respeta las decisiones del hijo a pesar de todo, la novia que acepta todo lo que su amado le propone como destino, es decir nada (en algún momento pensé que este personaje podría dar el giro sorpresivo que salvaría la película, pero no ocurre), y los músicos pusilánimes y siempre a la órden del gran maestro (también por este lado podría haberse enriquecido la historia, pero tampoco occurre).

De todas maneras, rescato la banda sonora y la mezcla de sonido de la misma, que respeta el audio de cómo debe escucharse en los diferentes escenarios y momentos que se proponen, pero por muy bien que esté logrado este elemento, no puede sostener por sí solo una película completa. ¿Qué nos queda? La tensión entre maestro y discípulo, otro tema tratado muchas otras veces en el cine y de mucha mejor manera («Educating Rita» de 1983 es un buen ejemplo). En este caso se intenta llegar hasta el límite pero nunca se alcanza la meta, dejando una película lineal que por suerte no pasa de una hora y cuarenta minutos de duración.

Birdman

2014 - BirdmanDirector: Alejandro González Iñárritu
País: Estados Unidos
Año: 2014

«La gente quiere sangre, aman la acción. No esta basura de diálogos filosóficos depresivos» (Birdman).

Superrealismo. En algún momento de la película se menciona esta palabra y es en realidad el concepto base desde donde parte la película, expresada en una narración que simula ser una sola toma (muy bien lograda por cierto), una historia que ocurre en un corto período de tres días, el desarrollo de los personajes a partir de diálogos que ocurren casi en tiempo real, y las acciones derivadas de estos diálogos.

Riggan Thompson es un actor maduro que disfrutó de mucha popularidad en los años noventa debido su personaje «Birdman», quien finámente opacó su propio nombre y lo hace reconocible bajo esa etiqueta, diluyendo al actor. Por esto, Riggan decide hacer una gran inversión y demostrar sus capacidades actorales presentando una obra «seria» en Broadway en la que será el director, guionista, y protagonista. Por supuesto, debe lidiar con muchas dificultades a pocos días del estreno de la obra, que van desde tratar con su hija ex-drogadicta, la búsqueda de un actor secundario suplente y luego encontrar a uno demasiado talentoso que podría opacarlo, las dificultades económicas y sentimentales, pero nada tan terrible como su propia (de)presión para superar el fantasma de «Birdman» y poder trascender y  situar su nombre entre el de los actores respetados.

Es una película sobre la redención de un hombre, un tema tratado miles de veces en el cine y bajo distintas aristas, con diferentes resultados. En este caso, el objetivo se logra a medias, ya que si bien los actores hacen muy bien su parte, hay algunos elementos que recuerdan mucho a las películas de Orson Wells, algunas secuencias a «Mar Adentro» (2004) e incluso a «Seconds» (1966), todas influencias innegables en «Birdman». Además, el hecho de jugar al superrealismo todo el tiempo (en la vida real, el actor Michael Keaton comparte una historia similar a la de su personaje Riggan, pero también Edward Norton y Naomi Watts son excelentes actores que padecen de las mismas afecciones en la vida real que sus respectivos personajes dentro de la película) a ratos se vuelve un elemento distractivo y en ocasiones hace pensar si todo no es más que una gran comedia y no deberíamos tomar tan en serio los temas presentados. Cabe mencionar también que se trata de una película deliberádamente hecha para  dejar cabos sueltos y la interpretación abierta por parte de los espectadores (ejemplificado cláramente en el desenlace), un elemento que he mencionado anteriormente como una de las joyas del cine, pero que cuando se nos muestra tan evidentemente, pierde un poco su atractivo. Otro de los factores distractivos de la película es la banda sonora, que abusa de querer recrear el ambiente teatral de Broadway usando una solitaria batería en casi el setenta por ciento de la película; al principio está bien, pero luego se vuelve un poco irritante. Los efectos especiales están muy bien usados para lograr esa secuencia única en que se nos cuenta la película, pero sin llegar a abusar de ellos. La escena en que Riggan discute con la mujer que criticará su obra es memorable.

Finalmente, a pesar de que vemos una fuerte carga emocional durante el via crucis del protagonista hacia su redención, no alcanza a ser una película que conecte emocionalmente con el espectador, como en el caso de «St. Vincent» (2014), comentada anteriormente, en el que la química es casi inmediata. «Birdman» es candidata a los premios Oscar este año (2015) como mejor película, pero si bien se encuentra bastante sobre el promedio, creo que hay mejores opciones nominadas este año que deberían obtener el galardón.

Groundhog Day

1993 - Groundhog Day Director: Harold Ramis
País: Estados Unidos
Traducción: El Día De La Marmota
Año: 1993

Esta película se ha convertido en todo un clásico de los años noventa, y basta verla sólo una vez para comprender el por qué. «Groundhog Day», promocionada como comedia y con un afiche acorde a tal promoción, en realidad tiene mucho más que momentos hilarantes, y los que tiene, si bien son accesibles a todo el mundo, involucran una cierta madurez e inteligencia en su formulación, y por lo tanto para su comprensión. Pero el verdadero logro de esta película es traer problemas y cuestionamientos que rozan lo filosófico a la gran pantalla y al público masivo, un hecho que no es común y es cada vez más difícil de encontrar.

El protagonista es un egocéntrico y arrogante periodista (Phil) encargado de cubrir los informes del tiempo, quien es enviado al rural pueblo de Punxsutawney junto a una joven productora y un camarógrafo, para cubrir «El día de la marmota», una tradición popular y arraigada en el pueblo pero que carece de todo significado para el protagonista. Luego de pasar la noche y cubrir de mala gana el evento, Phil anhela regresar rápidamente a la ciudad junto a su equipo, pero las inclemencias del tiempo (que irónicamente él es encargado de anunciar) lo obligan a quedarse una noche más en el pueblo. Y es aquí cuando comienza la magia: el reloj suena a las seis de la mañana del día siguiente y ¡oh, sorpresa! no es el día siguiente sino que se vuelve a repetir el día anterior, y cada evento, cada situación, cada personaje se comportará exactamente igual que en «el día de la marmota». El único que parece estar conciente de esta anomalía es Phil (y al parecer un personaje secundario que quizás deliberádamente es el único habitante de otra raza en Punxsutawney), quien intentará comprender el por qué ocurrió esto. Sin embargo, día tras día sucede el mismo fenómeno, y Phil debe adaptarse a vivir el mismo día, una y otra vez. Y esto es sólo el comienzo de la película.

Luego viene una interesante sección media en la que vemos al protagonista experimentando diferentes situaciones dada la particular trampa del tiempo en la que se encuentra, y es aquí en donde vemos una leve introducción a la Filosofía en cuanto a los cuestionamientos que se pueden hacer en tal situación. ¿Jugar a ser Dios? ¿Deprimirse? ¿Hacer el bien? ¿Aprender diferentes habilidades y desarrollar pasatiempos para los que normalmente no se tiene tiempo? ¿Todas las anteriores a la vez? Finalmente viene un desenlace menos brillante pero que se perdona ya que entendemos que la película debía presentar elementos del cine masivo para poder llegar a los canales de distribución internacionales.

Por supuesto, nada de esto resultaría si es que los actores no cumplieran bien el cometido, y en este caso el protagonista es el actor perfecto para estos casos: Bill Murray, quien es capaz de entregar momentos divertidísimos y también de reflexión profunda con naturalidad. Lo secunda Andie MacDowell haciendo el contrapeso al carácter arrogante y displicente del protagonista, y luego muchos personajes secundarios muy bien logrados que delimitan el entorno en donde se desarrolla la historia.

Uno de los objetivos del cine es generar cuestionamientos y discusión en los espectadores a través de los temas tratados en las películas, un objetivo que es denostado y olvidado en muchas ocasiones, pero que en «Groundhog Day» se cumple con creces y además es el causante de su popularidad y permanencia en el imaginario colectivo, en particular en el lugar en donde se recuerda a las cosas con aprecio.

Gone Girl

2014 - Gone GirlDirector: David Fincher
País: Estados Unidos
Traducción: Perdida
Año: 2014

Primero que todo debo aclarar que es muy difícil hablar de esta película sin contar algún detalle de la trama, lo que conllevaría a arruinar la sorpresa de su guión. La premisa básica es la desaparición de una adorable esposa y su búsqueda por parte del marido y toda la comunidad cercana, lo que rápidamente desencadena en una serie de  eventos y situaciones que develan que la pareja no era tan perfecta como aparentaban. De todas maneras, desde el principio la atmósfera da pistas de que no todo era color de rosa en este matrimonio.

La película es un thriller psicológico, un drama, tiene una dosis adecuada de humor negro y también fallas en la narración, las que si bien no son difíciles de detectar (y probáblemente están deliberádamente ahí, no sería extraño considerando lo meticuloso que es el director David Fincher en sus trabajos), no influyen de manera crucial en el efecto que la película pretende causar en el espectador. Y este efecto es devastador. Cabe aclarar, para quienes no gustan del cine «antiguo», que «Gone Girl» le debe mucho al cine negro de los años cuarenta y sus inolvidables y peligrosas mujeres fatales, capaces de elevar y potenciar al máximo los sentimientos y capacidades de sus amantes/víctimas (un punto que queda bastante explícito en esta película), y a la vez ser letales y crueles, sin dejar nunca su aparente fragilidad y atractivo. Pocas veces se consigue recrear y quizás perfeccionar este modelo en el cine actual, sin embargo, en esta cinta se logra con creces, actualizando a la mujer fatal y dotándola de nuevas herramientas y capacidades. Nuevamente, sólo la maestría de un director especializado en este tipo de personajes podía lograrlo: esa es la genialidad de David Fincher.

Y por supuesto, estos personajes no lograrían el efecto deseado si no fuera por el buen trabajo de los actores que los interpretan, en este caso Ben Affleck y Rosamund Pike como la pareja protagonista, en particular el de la protagonista, quien cuenta con un buen número de escenas en las que se muestra su naturaleza letal, acompañada de una dulzura que convence al más incrédulo. No dejo de destacar el papel del protagonista, que si bien destaca menos que su esposa, merece dobles lecturas y un análisis psicológico profundo, en particular sus reacciones hacia el final de la película. Si bien se entiende que tiene motivos (explicitos en las últimas palabras que recibe de su abogado) para decidir lo que decide, también se alcanza a apreciar un factor patológico y sociópata perturbador, que en otras críticas he visto eclipsado, y hasta desapercibido. Nuevamente, no se puede hablar en mayor detalle de ello sin contar parte de la película, y odio hacer eso. Cabe también destacar el papel de Neil Patrick Harris como el ex-novio de hace veinte años de la protagonista, quien tiene un papel menor pero bastante bien logrado; y por supuesto el protagonista colectivo y poderoso que es el poder de los medios de comunicación y su capacidad de manipular la imagen que pueden hacer de una persona o una situación.

Tampoco se puede dejar de mencionar los elementos que han hecho una marca propia de las películas del director: la rigurosidad y perfección de las escenas, el montaje, la fotografía y retoques digitales casi imperceptibles, la música (una vez más a cargo de Trent Reznor, y con los buenos resultados de costumbre), el uso de luz y sombra para contarnos inconcientemente parte de la historia, entre otros.

«Gone Girl» es una gran película, gran deudora del cine negro pero que a la vez sienta nuevas bases para este tipo de cine, con un efecto destructivo inmediato y una historia que no puede dejar indiferente a nadie (quizás sólo al gato de la película), y que genera discusión, constructiva y no, en quienes la presencien.

2014 - 20.000 Days On EarthDirectores: Iain Forsyth, Jane Pollard
País: Inglaterra
Traducción: 20.000 Días En La Tierra
Año: 2014

Tal como muchas de las canciones compuestas su protagonista, esta película se nos presenta con un título grandilocuente e interpretable de muchas maneras diferentes a criterio del espectador. También cabe mencionar que se trata de una hora y media de material audiovisual diseñado a la medida exacta de Nick Cave, tal como cada uno de los trajes que lo vemos usar a lo largo de la cinta. Por cierto, el propio Cave participó diréctamente en la elaboración del guión, por lo que el resultado es la forma en que él quiere que lo conozcamos, disfrazado de documental.

En la primera escena lo vemos comenzando su día número 20.000 en el Planeta Tierra, acostado junto a su mujer y ya despierto antes que la alarma del reloj marque el comienzo formal de la jornada. Luego lo acompañaremos en las diferentes actividades que realiza durante ese día, que van desde una consulta con el psicólogo, visitar el hogar de Warren Ellis (su compañero musical desde hace veinte años) ir a un archivo de fotos, escritos, filmes y otros recuerdos sobre el protagonista, y compartir viajes en auto con ex-colaboradores y personas influyentes, según él, en su existencia.

Lo que se propone como un acercamiento biográfico y cercano a la persona y la vida común de Nick Cave, termina convirtiéndose en una extensión de su ya larga carrera como músico y escritor (entre otras actividades). Es decir, «20.000 Day On Earth» bien podría considerarse como un disco o un libro «visual», en donde podemos considerar a los directores de la película más bien como ingenieros de sonido y productores en función a las ideas ya premeditadas y largamente repasadas por el artista, lo que no deja de ser un mérito en consideración al resultado.

El contenido de la película nos hace presumir desde un principio, y luego confirmar rápidamente el tono altanero y unipersonal de la cinta, incluso el propio Nick Cave se refiere a sí mismo en algún momento como un «bastardo arrogante», y más tarde declara que no tiene ninguna intención de cambiar su modo de ser, ya que fue a lo que siempre aspiró, desde su infancia rural en Australia. Esta arrogancia se muestra deliberadamente en varios momentos, como al rechazar la comida casera preparada con cariño por Warren Ellis y en lugar de eso preferir un sintético y blandengue pan de molde, o cuando guarda silencio ante las palabras sentidas de Blixa Bargeld, Kylie Minogue, y otros invitados, al hablar de Dios, e incluso al atreverse a desafiar a los elementos impredecibles del clima de Brighton, Inglaterra, el lugar donde reside.

En definitiva esta película no ayuda a esclarecer nada sobre la vida personal de este enigmático artista, sino que por el contrario, entrega nuevos elementos y códigos a la mitología en torno a Nick Cave, todo orquestado cuidadosamente por el mismo, tal como cada una de sus obras a la fecha. No por esto es una mala película, por el contrario, está bien contada y ofrece un novedoso acercamiento a los artistas. Creo que probablemente este formato será replicado en otras producciones «biográficas» a futuro.

Bitter Moon

1992 - Bitter MoonDirector: Roman Polanski
País: Francia
Traducción: Perversa Luna De Hiel
Año: 1992

«Lo que tú hagas yo lo haré mejor».
A pesar de las múltiples frases memorables presentes en la película, la elegida para comenzar esta crítica es la que marca el punto de no retorno de la trama, el
momento de decisión que marca el desenlace trágico de la historia. Porque con un título tal, «Bitter Moon» no augura más que tragedia, y de ello abunda. Pero también
se trata de una película inspirada en el amor, un amor poderoso e imbatible atado inevitablemente al dolor, ambos representados gráfica y expresionistamente.

Si bien se trata de una novela adaptada, el resultado no habría llegado a ser tan efectivo bajo la dirección de otro director que no fuera Roman Polanski, cuya vida
personal ha sido marcada por la tragedia y el escándalo frecuentemente, y sobre lo que se han escrito vastos artículos y análisis. Por ahora basta decir que a lo largo
de su filmografía ha logrado reflejar sus circunstancias personales con maestría, haciéndonos partícipes como espectadores y arrastrándonos hasta el final de sus
historias, tal como le ocurre a Nigel (Hugh Grant) en esta película.

La historia se desarrolla en el escenario claustrofóbico de un solitario crucero en el océano, en donde el lujo y las comodidades no faltan, y poco a poco veremos como
todo irá sucumbiendo a la inclemencia del clima y las emociones humanas, mientras el viaje continúa hacia un destino lejano e incierto, y del que nadie puede escapar.
Aquí es donde se cruzarán dos matrimonios muy diferentes: una joven pareja inglesa (Nigel y Fiona), muy compuestos y formales que luego de siete años de matrimonio
emprenden este viaje en busca nuevos aires para su relación; el otro es la antítesis, un matrimonio compuesto de un norteamericano ya entrado en años y postrado en una
silla de ruedas (Oscar), y su joven y bella esposa francesa (Mimi), quien lo cuida.

Es a partir del deseo que Mimi provoca en Nigel que los dos matrimonios se conocen, y algo que parte del error no puede menos que terminar peor. Oscar hace partícipe a
Nigel de su historia de amor y desgracia con Mimi, contándole desde la candidez e inocencia del primer flechazo hasta la perversión cruel que sucede a la muerte del
amor y la dependencia del mismo. Oscar promete a Nigel entregarle a su mujer con la condición de que escuche su historia completa.

Si bien ninguno de los temas tratados en la película son novedosos, bajo la dirección de Polanski todo toma un carácter obsesivo, malévolo y claustrofóbico, y a la vez decadente y finalmente atractivo.

En cuanto a los aspectos negativos, se podría decir que la letanía y obsesión por contar cada detalle puede aburrir al espectador no acostumbrado a este tipo de narrativa, sin embargo, no se trata más que de un recurso estilístico de la película. Ahora, otros elementos como la música, a pesar de haber estado a cargo del respetadísimo Vangelis, no ha envejecido bien con el paso del tiempo, así también el montaje en ciertas escenas, pero se trata de detalles menores en comparación a los puntos bien logrados de la cinta.