2014 - The Voices

Directora: Marjane Satrapi
País: Estados Unidos
Traducción: Las Voces
Año: 2014

La premisa de esta película es que se trata de un psicópata que tiene la capacidad de conversar con su perro y gato, representando el bien y el mal respectívamente, motivos suficientes para llamar mi atención y también para asumir que se trataba de una comedia y disponerme a disfrutar de una hora y media de risas. Sin embargo, «The Voices» es mucho más que eso.

Por supuesto los elementos de comedia están presentes y en abundancia, pero en realidad la película trata el problema psicológico de la personalidad múltiple de manera gráfica, efectiva, y aunque suene contradictorio, seria. Jerry (Ryan Reynolds) es nuestro portagonista, un joven de carácter afable que luego de salir de un hospital psiquiátrico es reubicado con un trabajo en una fábrica en un pueblo rural, siempre con una sonrisa y buena disposición a pesar de lo rutinario de su trabajo; visita regularmente a su psiquiatra, en quien confía aunque sigue a medias sus indicaciones médicas. Vive con su perro y su gato, con quienes conversa diaria y amenámente. Jerry se enamora perdídamente de una contadora inglesa (interpretada por la bella Gemma Arterton), y a pesar de sus negativas, él no pierde la esperanza de llegar a ella hasta que ocurre lo impensado, todo enmarcado en eventos desafortunádamente trágicos.

Ya mencioné que nuestro carismático protagonista se muestra positivo en todo momento, y esto se refleja en el modo en que se nos muestra la película, es decir, en el uso de colores fuertes y alegres, además «el mal» está representado en Mr. Whiskers, un gato que por sí solo no se ve muy amenazador, pero cuya influencia en Jerry trae consecuencias fatídicas. Sin embargo, esta narrativa alegre de la película (que incluso incluye un breve musical en algún punto) contrasta crúdamente y deliberádamente con los momentos en los que se nos muestra el lado «real» de los eventos y las consecuencias de las acciones de Jerry. Incluso más, al momento de hacer raccontos hacia la infancia del protagonista, estos son narrados en tono exagerado y cómico, ensalzando así el carácter complejo y perturbado de la mente de nuestro amable asesino.

Sin intenciones de estropear las sorpresas de la película, sólo quisiera agregar que además de las interacciones del protagonista con su perro y gato, a lo largo de la película estas voces se irán multiplicando, añadiendo aún más problemas y consecuencias fatales para la historia.

Pero fuera de la historia en si y sus giros tragicómicos, mezclados con dosis de horror y hasta musical (lo que la hace inclasificable en algún género), la película también nos presenta una alerta sobre un aspecto descuidado en muchas sociedades, que es el abandono y soledad que padecen en muchas ocasiones los pacientes con enfermedades mentales, un tipo de indiferencia social que trae consecuencias directas tanto para los pacientes como para sus cercanos, sean estos familiares, amigos o su entorno social.