2015 - The WitchDirector: Robert Eggers
País: Estado Unidos
Traducción: La Bruja
Año: 2015

«The Witch» es una película catalogada dentro del género de horror pero que da el ancho para hacer varias lecturas sobre ella, siendo el «horror» en el sentido moderno (efectos de sonido sorpresivos, imágenes chocantes repentinas y banquetes innecesarios de sangre) el elemento menos prominente pero sin embargo es suficiente para que los espectadores que van por ese motivo queden satisfechos de todas maneras tratando de entender los variantes y aparentemente incoherentes vaivenes de la cinta.
La película se vuelve más interesante cuando intentamos abordarla desde un plano psico-social, pues está plagada de referencias a teorías psicológicas (en ocasiones burdamente graficadas y en otras inteligéntemente sutiles) y tampoco se puede obviar el trasfondo histórico-religioso en el que se desarrolla.
Ambientada en los tiempos de la colonización de Nueva Inglaterra, tenemos una familia expulsada de una comunidad que se nos da a enteder como «segura» y son confinados a vivir en los límites de un siniestro bosque. En esta familia hay siete integrantes, y podemos sumar a un octavo que es la profunda y arraigada Fe puritana que está omnipresente en cada escena y determina toda la vida de la familia (y en parte los sucesos que les deparan).
Así, cada integrante del clan posee una personalidad marcada y comparten más o menos equitativamente el tiempo en pantalla, lo que nos dificulta identificar un o una protagonista claro al que podamos seguir y mucho menos empatizar con él o ella. Se entiende que esta es una decisión tomada por el director como recurso narativo para contar la historia abierta a diferentes interpretaciones.
El hecho de existir una fuerte presencia religiosa inmediatamente nos prepara para anticipar alguna clase de presencia demoníaca, la que no tarda en manifestarse y nos convierte en testigos de la decadencia del grupo familiar. En esta ocasión el mal no se muestra como una fuerza externa que intenta corromper a una «sagrada familia» protegida por Dios, sino más bien se manifiesta y fortalece a partir de los pecados presentes en cada uno de sus integrantes: la porfía y tozudez del padre, la inseguridad, desgano y cansancio de la madre (conjunto que hoy llamamos «depresión»), la rebeldía de la hija adolescete, el despertar sexual y asomo a la madurez del hijo preadolescente, y hasta los niños pequeños pecan de soberbios e indolentes. Todas o casi todas estas características no suenan a pecado en la actualidad pero en la época en que está ambientada la película sí que lo eran, y terribles por cierto.
En realidad es muy difícil escribir sobre esta película sin caer en contar su trama y en particular no analizar el destino de cada protagonista, así que por esta vez sólo dejo la invitación abierta para que la vean y se queden con lo que quieran interpretar. «The Witch» está lejos de ser una de las mejores películas de la historia, pero sí es un buen acercamiento al «cine de apreciación» y también un buen comienzo para el director, de quien esperamos pula su narrativa en el futuro y continúe entregando películas de esta factura.