2015 - Hello, My Name Is Doris

Director: Michael Showalter
País: Estado Unidos
Traducción: Hola, Mi Nombre Es Doris
Año: 2015

Dejando de lado y en paz el flujo normal de películas románticas hechas en serie en Hollywood, también podemos encontrar algunas películas abiertas a diferentes variantes sobre el amor sin quedar necesariamente fuera de este género cinematográfico.
En este caso se trata de una película de romance en la tercera edad, pero no se trata de la clásica historia de abuelitos tiernos ni dramas con enfermedades de por medio. Esto la hace un producto menos popular de acuerdo a las leyes de mercado socioculturales imperantes pero no mengua su calidad.
Hace un año y medio aproximadamente comentaba la película «St. Vincent (2014)» en la que se daba una mirada reivindicatoria a nuestros ciudadanos mayores sin pasarnos al efectismo rápido de la lástima y la condescendencia. Su tema principal era la segunda oportunidad en la sociedad de un anciano cascarrabias a través de una tangencial paternidad tardía, mientras que en «Hello, My name is Doris» encontramos a una mujer mayor con un trabajo administrativo que se enamora de un nuevo compañero de trabajo que es bastante menor que ella.
El desarrollo de la película es más o menos obvio pero en este caso esta característica no es negativa, pues la gracia de la película es relatar los comportamientos de la protagonista ante esta nueva oportunidad de amar. Sin dejar de lado escenas de comedia, la película se centra en los cambios que ocurren en los protagonistas a medida que avanza la historia. Cabe destacar que la protagonista es retratada de manera bastante realista, es decir con aciertos, imprecisiones, equivocaciones y mañas propias de la edad en algunas personas (como el mal de Diógenes) pero nunca se le da un carácter paupérrimo o demasiado glorificado. Gran parte de esta lectura se debe a la interpretación de Sally Field, un nombre que es garantía de una actuación sólida y equilibrada.
Como es usual en este tipo de películas, hay una moraleja y a partir del conflicto central los protagonistas salen fortalecidos y renovados luego de su resolución, lo que ayuda a la vez a dar consistencia a los conflictos secundarios que sostienen la trama principal, dejándonos una sensación agradable aunque no excesivamente melosa. Recomendable especialmente para abrir un poco la mirada hacia nuestros adultos mayores.