Archive for noviembre, 2017


Going In Style

2017 - Going In Style

Director: Zach Braff
País: Estados Unidos
Traducción: Un Golpe Con Estilo
Año: 2017

– «Are you 5-0?»
– «We are practically 8-0.»

Si es que ya no tiene un nombre, debería existir uno para este tipo de películas. Protagonistas de la tercera edad, sin mucho que perder pero que aún tienen algo que hacer en la vida, algo que les de significado a los últimos años, meses, días u horas en algunos casos, en los cuales nos son presentados. Ejemplos hay muchos y con distintos resultados, como en todo estilo. «The Bucket List» (2007), «St. Vincent» (2014, comentada acá anteriormente), «Hello, My Name Is Doris» (2015, también comentada en este blog), «Last Vegas» (2013), entre tantas otras tienen en común lo expuesto anteriormente. Por lo general estas películas son protagonizadas por actores legendarios dentro del mundo del cine y cuyo nombre garantiza la calidad del resultado final. En general la fórmula resulta y este es uno de esos casos.

Tres amigos octogenarios ven como la sociedad por la que dieron toda su vida les da la espalda y sienten la necesidad de hacer algo extremo para resolver sus problemas, en este caso robar un banco. Sin haber estado nunca en contra de la ley, parece una tarea difícil para novatos de ochenta años, pero la experiencia de toda una vida será su mejor aliado. ¿Lo harán con éxito? No es mi tarea contarlo, para eso hay que verla. Sin embargo, independiente de la resolución del conflicto, la gracia de estas películas es su desarrollo, en el que aparecen subtramas y se les permite a los personajes desarrollar su lado humano y empático con los espectadores.

Con un elenco encabezado por Michael Caine, Morgan Freeman, Alan Arkin y unos cameos precisos de Christopher Lloyd, «Going In Style» tiene asegurada una narrativa relajada, convincente y disfrutable. Un viaje hacia lo mejor que pueden ofrecer los denominados «años dorados» y la recuperación de una dignidad robada por un mundo que avanza social y tecnológicamente demasiado rápido sin considerar a sus adultos mayores. Sin caer jamás en forzar compasión en los espectadores, la necesidad de reforzar los lazos familiares, las enfermedades (como no) y la necesidad de cuidar las amistades a lo largo de los años, junto con valorar a nuestros mayores por lo que valen, son todos temas que se muestran en esta película paulatinamente sin distraer de la historia central y complementándola para dar como resultado una película familiar cargada de sabiduría, inteligencia y la dosis de humor precisa para ser disfrutada por diversos tipos de público.

The Cell

2000 - The Cell

Director: Tarsem Singh
País: Estados Unidos
Traducción: La Célula
Año: 2000

«The Cell» es una de las tantas películas que tienen una buena idea inicial pero que se diluyen en el camino. No es una mala película, es sólo que podría haber tenido un desempeño mejor de no haber primado las directrices comerciales de Hollywood de principios de siglo.

La trama es sobre una psicóloga que participa en un centro de experimentación súper moderno en el que han logrado entrar, literalmente, en la mente de sus pacientes para curarlos desde su propio imaginario mental. Justo cuando el programa no estaba dando los resultandos esperados el FBI va en busca de su ayuda para resolver el caso de un asesino en serie en estado de coma pero que aún mantiene una víctima con vida a quien, de acuerdo al modo de operar del asesino, le queda poco tiempo de vida. Nuestra psicóloga deberá entrar en la mente del individuo y resolver el caso desde ahí. Lo que encontrará en ese lugar es mucho más escalofriante de como el caso parecía en un comienzo.

Hasta ahí esta todo bien, el argumento se sostiene y podemos empatizar con los personajes presentados; podría incluso haberse extendido la idea para hacer una saga de películas o tal vez una serie, sin embargo, en su desarrollo y descenlace más que obvio, la película pierde varios puntos. Si bien los momentos en los que presenciamos lo que hay en la mente del asesino son atrapantes, ya sea por los efectos especiales o por lo (un poco forzadamante) chocante de las imagenes, el momento en que fuerzan la entrada en escena de un héroe que la película no necesitaba y la forma en que se resuelven los conflictos distraen de la esencia original y sólo nos queda dejarnos guiar hasta el final de la película sin hacernos cuestionar nada. Allí donde se pudo hacernos partícipe de la trama y de intentar resolver el puzzle, se nos quitó la oportunidad en pos de una resolución facilista. Donde pudo haber primado la psicología y haber quedado un final más abierto, se privilegió la narrativa típica de una película de acción.

De todas maneras se agradece el haber mantenido la historia en el terreno acotado al universo que propone y no intentar forzar una historia de romance entre la psicóloga y el agente del FBI de turno, lo que habría estropeado totalmente la cinta. Las actuaciones están bien destacándose Vincent D’Onofrio en el papel del asesino en serie como suele ocurrir en este tipo de películas, sin embargo se nota que el elenco se vio limitado a las directrices comerciales que ya he mencionado.

Aún así, la película se deja ver con facilidad pero nos deja la sensación de que pudo haber sido mejor desarrollada y resuelta. No la consideraremos una hora y media de tiempo perdido pero tampoco algo que nos lleve a cuestionarnos ni profundizar en nada de lo planteado en ella.