Archive for diciembre, 2017


Enter Nowhere

2011 - Enter Nowhere

Director: Jack Heller
País: Estados Unidos
Traducción: Rumbo A La Nada
Año: 2011

«Welcome to our nightmare.»

Si hay algo que se puede agradecer en una película lanzada en la actualidad es la originalidad y por suerte acá nos encontramos con una cinta a la que le obra esta característica, a falta de efectos especiales, edición y actuaciones de primer nivel.

Emparentada de cerca con «The Butterfly Effect» (2004) y «The Man From Earth» (2007), entre otras películas de ciencia ficción que plantean temas profundos a partir de situaciones cotidianas, la película se desarrolla principalmente en una cabaña perdida en medio de un bosque en la que tres desconocidos sin aparentemente nada en común se encuentran e intentarán entender qué circunstancia de la vida los llevó a ese lugar, así como deberán aprender a sobrevivir y tolerarse entre ellos. Una mujer de clase alta, un adulto joven huérfano (interpretado por uno de los hijos del legendario Clint Eastwood, y cuyo parecido es innegable) y una ladrona de tiendas menores son los protagonistas quienes a partir del miedo por la situación y diferencias iniciales, descubrirán que no se encuentran en donde creen que están pero tampoco son tan lejanos; son paradojas y contradicciones de este tipo las que conducen la película. Cabe mencionar a la cabaña como un quinto protagonista pues es un elemento que les sirve de refugio ante su situación desesperada, así como ofrece respuestas y se mantiene omnipresente de una u otra forma a lo largo de la cinta.

El guión es uno de los puntos fuertes, pues se nos va entregando información sobre que está ocurriendo realmente de forma paulatina y en ocasiones no tan obviamente, haciendo referencia a elementos de la cultura popular que en ocasiones los protagonistas comparten y en otras no, así como nosotros como espectadores podemos conocerlas o quizás no. La introducción de un cuarto personaje ya en el medio de la cinta sirve para completar el círculo de respuestas a las muchas interrogantes planteadas en la primera mitad. Luego de que el misterio se ha aclarado, la película se vuelve un poco floja ya que intenta ser condescendiente consigo misma y dar conclusiones que no hemos pedido ni tampoco son necesarias, pues con la originalidad inicial demostrada ya la película estaba bien.

Como se dijo al principio, las actuaciones son un tanto débiles y poco convincentes por momentos, la edición también la hace perder cierta continuidad y la hace ver un poco más antigua de lo que es (fue hecha en el 2011), sin embargo, no logran empañar el balance final que hace de esta película una sorpresa y un buen momento que desafía nuestros cerebros sin llegar a agotarlos y que logra entretener mientras dura su historia.

2014 - What We Do In The Shadows

Directores: Jemaine Clement, Taika Waititi
País: Nueva Zelanda
Traducción: Lo Que Hacemos En Las Sombras
Año: 2014

«Yeah, some of our clothes are from victims. You might bite someone and then you think oh, those are some nice pants!»

«¡Hagamos una película de horror… de vampiros quizás?». «No, ya hay muchas así». «¿Y si hacemos una comedia tipo reality show?». «No, también hay muchas así». «¡Ya sé! Hagamos una comedia de vampiros tipo reality show!» ¿Habrá sido así de disparatada la génesis de este proyecto? Es imposible saberlo, pero luego de ver el histriónico y rimbombante resultado puedo imaginar que fue algo más o menos así. «What We Do In The Shadows» es una excelente comedia, fácil de situar entre lo mejor de la década.

Es la respuesta a la incógnita de una mente curiosa a cómo criaturas milenarias se adaptarían a los tiempos actuales, cómo sería su interacción con los humanos actuales (también con algunas criaturas sobrenaturales), su relación con la tecnología y las formas de diversión de los años dos mil, sus problemas cotidianos, sus alegrías y sus penas, etc. ¿Qué ocurre con los vampiros cuando no están seduciendo o alimentándose?

Son cuatro vampiros residentes en Nueva Zelanda los que abren las puertas de su morada y muestran su intimidad a un grupo de realizadores de un reality show (ausentes en pantalla durante casi toda la narración). Cada vampiro tiene sus características propias y distintivas pero queribles de igual manera, a los que pronto se suman más personajes que vienen a desequilibrar su existencia y a forzarlos a tomar decisiones pertinentes y a adaptarse a nuevas e hilarantes situaciones, entre las que se cuentan la aparición otros vampiros, una sirviente, un amigo humano tan solitario como ellos, un vampiro recién iniciado, un cazador de vampiros, y sobre todo sus enemigos naturales: los hombres-lobo.

A veces en formato entrevista, otras en cámara en mano o bien en planos generales y hasta raccontos, las escenas se suceden fluidamente y desarrollan la historia de manera agradable. Respetando y a la vez mofándose de los códigos vampíricos clásicos establecidos por la literatura, «What We Do In The Shadows» cumple de manera victoriosa un objetivo difícil de lograr: hacer reír a carcajadas aún cuando se basa en un tema que a muchos espectadores podría causar rechazo. Es por sobre todo un triunfo de la originalidad sobre la sobre-explotación de fórmulas repetidas y moribundas, pero a las que en casos como este, se les puede traer nuevamente a la vida de manera digna.

1955 - The Night Of The Hunter

Director: Charles Laughton
País: Estados Unidos
Traducción: La Noche Del Cazador
Año: 1955

«Not that you mind the killings! There’s plenty of killings in your book, Lord… »

Extraña, llena de crítica social, espeluznante, inclasificable en ningún género actual y menos en los definidos en esos años, rupturista, moralista y doble moralista. Adelantada a su tiempo y una gema exótica en el mundo del cine.

Esos son algunos de los primeros adjetivos que vienen a mi mente al pensar en esta película. Si bien la vi por primera vez hace más de diez años, cuando yo no superaba los veinte, recuerdo haber quedado impresionado por su contenido y lleno de interpretaciones que difieren bastante de las lecturas que puedo hacer a mi edad actual sobre «The Night Of The Hunter».

Si bien lo más notorio de la película es la personificación del mal, en este caso en la forma de uno de los villanos mejor logrados en la historia del cine y evidentemente influyente en muchos villanos posteriores, no es menos llamativo la forma en que se muestra el maltrato infantil, que resulta chocante incluso para nuestra época. Este es un elemento que antes era mucho más (y mal) normalizado socialmente y por ende en el cine, pues también es fácil de ver en películas como «The Fallen Idol» (1947), por citar un ejemplo.

¿Qué es lo que hace tan especial al villano? Desde engañar y asesinar viudas para quedarse con su dinero, robar autos, manipular pueblos enteros para lograr sus objetivos, hasta asesinar a la madre de los niños protagonistas y perseguirlos hasta en un hogar de acogida sin mostrar jamás arrepentimiento, todo esto bajo su principal disfraz: el de un hombre de Dios con costumbres exacerbadamente moralistas, dueño de una inteligencia psicótica superior y manipuladora, acompañada de sus clásicos tatuajes «love» y «hate» en los nudillos de cada mano. Un abusador de mujeres narcisista, en definitiva, el motor y núcleo de una película en la que el suspenso y la tensión jamás están ausentes.

La trama es una cacería implacable por parte de Harry, el villano interpretado magistralmente por Robert Mitchum, hacia dos niños. ¿Por qué? Pues porque ellos conocen la ubicación de un cuantioso tesoro que Harry quiere obtener, era que no. Puede verse como un western oscuro y tenebroso, o como una road movie psicológica en donde los más débiles casi no tienen opción de escapar de la fuerza malévola omnipresente. «Casi», porque la aparición de un personaje muy bien asignado a una brillante y madura Lilian Gish, es la única contraparte aparentemente capaz de detener los avances del falso predicador.

Los elementos y personajes secundarios de la película no deberían recibir tal apelativo porque aquí nada sobra sino por el contrario, contribuyen a delinear el ambiente desesperanzador y pesadillezco en el que se desarrolla la historia. La música destaca prominentemente entre estos elementos.

Tendemos a creer que el cine de suspenso debe evolucionar en cuanto a sus aspectos audiovisuales, levantando el nivel de violencia y volumen del sonido en momentos clave de la historia, sin embargo, basta con mirar al pasado y encontrar joyas de la narrativa cinematográfica como lo es «The Night Of The Hunter», un momento de del cine de los cincuenta difícil de superar, hasta ahora.

Housebound

2014 - Housebound

Director: Gerard Johnstone
País: Nueva Zelanda
Traducción: Confinados
Año: 2014

«You know, the closed mind is the worst defense against the paranormal.»

Hay ocasiones, muchas veces más frecuentes de lo que quisiéramos, en que las películas de horror defraudan. Ya sea por falta de buen gusto, malos efectos especiales, repetición de fórmulas ya probadas, exceso de pretensiones en el resultado y realización, o simplemente por falta de originalidad y agotamiento de recursos narrativos.

Hay esperanzas, afortunadamente, y esta vez vienen desde Nueva Zelanda. Sin embargo, encasillar a esta película dentro del género de horror sería una acción egoísta. Si bien en un comienzo se nos cuenta la historia de manera más o menos seria mientras nos sitúan en el lugar y contexto en el que sucederán los «horrores», ya desde las primeras manifestaciones paranormales podemos darnos cuenta de que la película no se toma tan en serio a sí misma, y tampoco deberíamos hacerlo como espectadores.

Es la historia de una casa en apariencia embrujada y también la historia de una apática protagonista forzada a recluirse en dicha casa como castigo penal junto a su extraña madre, a quienes pronto se suman más pintorescos personajes. Como ya mencioné, luego de los tres primeros cuartos de hora la historia muta a una comedia/suspenso sin nada de sobrenatural (contar esto no arruina las sorpresas de la película) pero con un mundo bizarro propio y disparatado en el que cualquier cosa puede ocurrir.

Una vez comprendido esto sólo queda entregarnos a una narrativa poco lógica pero bien hilada y sorprendernos con los contínuos giros que exhibe la trama, sin dejar de divertirnos con el constante humor negro bien logrado del que está impregnado el guión.

Como comentario final, «Housebound» resulta ser una película que cumple bien con el propósito de entretener y se deja ver muy en la senda del primer cine de Peter Jackson aunque con menos inocencia y mejores efectos especiales, y al terminar nos deja la sensación de habernos bajado de una montaña rusa llena de buenas sorpresas de las que poco podíamos haber imaginado al decidirnos a verla.

Dear Mr. Gacy

2010 - Dear Mr. Gacy

Director: Svetozar Ristovski
País: Canada
Traducción: Querido Sr. Gacy
Año: 2010

«I’m just clowning around»

Para un trabajo de su escuela, un adolescente decide intentar un enfoque novedoso y diferente para obtener información sobre uno de los asesinos más retorcidos de la historia americana contemporánea: John Wayne Gacy. Lo que parecía una carta inútil resulta ser respondida por su destinatario, lo que desencadenará una relación entre ambos que terminará de manera inesperada y mucho más peligrosa de que lo debía ser un principio. Así como se lee, el argumento está bien para una película de ficción, pero lamentáblemente responde a un caso ocurrido en la vida real. Gacy confesó ser autor de treinta y tres crímenes, sin embargo a menudo se suele citar al adolescente protagonista de esta historia como la víctima número treinta y cuatro.

Un caso que nos lleva a pensar de inmediato en que pudo haber servido de inspiración para la famosa relación estudiante-psicópata conocida mundialmente en «The Silence Of The Lambs» (1991), sin embargo en este caso resulta ser mucho más escabroso debido a que esta historia sí fue real. El montaje al final de la película resulta conmovedor y nos hace repensar todo lo que hemos presenciado.

Se trata de una película de desarrollo, cuya narrativa pausada no se encuentra desprovista de tensión en ningún momento; se trata de una lucha de poder y ego en la que la balanza suele inclinarse a favor del psicópata inteligente experto en manipulación de individuos y la tenacidad e inocencia del adolescente inquisidor, dispuesto a cruzar límites mucho más allá de lo debido para su sanidad mental y física.

Al ser una película de desarrollo, como mencioné anteriormente, su fuerte se encuentra en el guión y la actuación de sus protagonistas. Un joven Jesse Moss se muestra sólido en el papel de Jason Moss (el protagonista de la película y en la vida real), pero como siempre en este tipo de películas esperamos que un actor de peso interprete al psicópata de turno, y en este caso el papel de Gacy cae en William Forsythe, un actor de vasta trayectoria y que lleva bastante bien el peso del papel asignado. La película no se caracteriza por detalles demasiado gráficos de los crímenes de Gacy, lo que se agradece pues de esta manera no se distrae la atención en ese aspecto pero a la vez la hace más tenebrosa pues lo peor queda a cargo de nuestra imaginación.

En definitiva, se trata de un thriller bien narrado pero no recomendable para el espectador promedio dada la naturaleza de su contenido y nuevamente, el hecho de ser un caso real tiñe a la película de un tono bastante desalentador.