Archive for marzo, 2018


Lady Bird

2017 - Lady Bird

Directora: Greta Gerwig
País: Estados Unidos
Traducción: Lady Bird
Año: 2017

«Whatever we give you it’s never enough»

En el año 2002, Christine es una chica de diecisete años que insiste en ser llamada «Lady Bird». Como espectadores somos testigos del período en la vida de esta adolescente entre su último año de escolaridad y el paso a la universidad.

Esto es todo el argumento de la película, pero como es común a esa edad, es un período de la vida bastante agitado y en el que ocurren muchas cosas que delinean nuestra personalidad a futuro.

Así es como vemos a Lady Bird desenvolviéndose en su hogar, en el colegio, en fiestas, en la calle, y vemos como su fuerte personalidad la lleva a meterse en diferentes problemas y batallas de las que saldrá airosa en ocasiones y en otras bastante malherida, pero siempre más fortalecida. Su familia es una familia de recursos limitados que debe lidiar con varias situaciones internas, los conflictos están determinados principalmente en la relación con su madre, con quien comparte un tipo de personalidad dura y poco dispuesta a ceder en planteamientos, lo que las lleva a chocar constantemente. En su colegio ella insiste en manifestar su deseo de ir a una universidad de prestigio y con altos aranceles, pero todo y todos parecen decirle que debe conformarse con el futuro que su situación social ya determinó desde su nacimiento. También en el colegio está su mejor amiga, a quién aprenderá a valorar verdaderamente a fuerza de errores y malas decisiones. Y también se encuentra la mayor fuente de energía y pasión de la adolescencia: el amor, el cual sin embargo le tendrá preparada más de alguna sorpresa y decepción.

De esta manera, durante la hora y media que dura la película nos hacemos partícipes de la vida de esta chica, logrando despertar la nostalgia en muchas mujeres que en la actualidad viven la treintena y también la de algunos varones que en mayor o menor medida podemos identificarnos con parte de la vida de Lady Bird. En general la película tiene un aura típica del cine moderno sobre la vida de la gente común y dispone de buenas ideas y derrocha sinceridad antes de ceder a condescendencias o exceso de cotidianeidad y comedia, tampoco sucumbe a los efectos especiales. Hay muchas películas que comparten esta temática y sólo por nombrar dos recuerdo a «Election» (1999) y «Thirteen» (2003), aunque sin el fuerte y sarcástico componente de crítica social presente en la primera ni tampoco el exceso de drama de la segunda. Con esto no quiero decir que sean malas películas en comparación a «Lady Bird», por el contrario las tres son muy buenas, sólo que con génesis y destinos distintos.

El toque femenino en la dirección se nota en todo momento y con muy buen gusto, la película no resulta ser sobrecargada a pesar de contarnos muchas cosas y los momentos más importantes están determinados por pequeñas escenas que más bien parecen detalles, pero que finalmente simbolizan mucho y tienen una importancia femenina que los hombres muchas veces pasamos por alto. Por ejemplo: Lady Bird suele escribir los nombres de los chicos que la atraen en la pared de su habitación para luego tacharlos a medida que van dejando de ser importantes para ella, sin embargo van quedando ahí hasta que llega el gran cambio en su vida y en una toma de menos de un segundo vemos un rodillo que pinta esa pared, evidenciando la etapa nueva en la vida de la protagonista. También está la pequeña escena en que Lady Bird va a un almacén a comprar cosas que no necesita pero lo hace simplemente porque ese es el día en que cumple dieciocho años y puede hacerlo, no dejando de hacer notar que es el día en que llega a su mayoría de edad.

En fin, el objetivo de esta película es transparente y no deja nunca de serlo. Se nota una película hecha con mucho cariño y ganas de mostrar a las adolescentes de hoy que no están solas, que los dolores y penas que sufren no son mortales como parecen y se curan con el tiempo, pero fundamentalmente que no debemos dejarnos desanimar por las circunstancias: por ilógicos e imposibles que parezcan nuestros sueños, de alguna forma pueden llegar a ser posibles.

2017 - Three Billboards Outside Ebbing, Missouri

Director: Martin McDonagh
País: Estados Unidos
Traducción: Tres Anuncios Por Un Crimen
Año: 2017

«Anger begets greater anger»

Hay veces en que la conjunción de los elementos correctos dan a luz piezas de arte que realmente destacan entre sus contemporáneas. Ya sea en la música, pintura, teatro, arquitectura, deporte, la discplina que quieran. En el caso del cine también y éste es uno de esos casos.

La premisa es simple y determina todo lo que ocurre en la película: «el odio engendra más odio». Eso, sumado a las impredecibles y muchas veces erróneas decisiones y reacciones humanas nos cuentan una historia intrincada, que sin embargo es perfectamente comprensible. Es un profundo estudio sobre el comportamiento humano ante la ira contado en un lenguaje que cualquiera puede entender. Eso ya es un gran mérito.

Desde la primera escena y hasta el súbito cierre de la película reconocemos el buen trabajo hecho por todos los invoucrados, comenzando por el director, fotógrafo, guionista, la música quizás no destaca en demasía pero no estorba tampoco, y por supuesto los actores involucrados: desde la siempre talentosa Frances McDormand quien brilla en este papel y hace difícil imaginar a otra actriz en él, un multifacético Woody Harrelson a quien le asientan bastante bien el tipo de personaje que tiene en esta película y Sam Rockwell, cuya actuación es compleja y siempre creíble para interpretar a un policía racista que representa el espíritu del tiempo actual, la consecuencia del tipo de sociedad creada y a la vez una incierta redención de la misma.

La historia se desarrolla a partir de un hecho doloroso: en el ficticio pueblo de Ebbing, en las afueras de Missouri (un estado real de Estados Unidos más bien rural), la hija de la protagonista fue traumáticamente asesinada hace unos meses y la justicia local no ha hecho nada al respecto pues parece más interesada en golpear negros que en resolver crímenes que realmente afectan a la comunidad. Ante esto la protagonista decide arrendar tres anuncios en un camino abandonado y publicar leyendas alusivas al crímen de su hija apuntando al oficial de policía del pueblo. Estos son los cárteles que dan nombre a la película y los que desencadenarán, como no, consecuencias inesperadas y cada vez más impredecibles a partir de la premisa ya mencionada: «el odio genera más odio».

Es el dolor y el odio los que han convertido a nuestra protagonista en una mujer dura y de carácter difícil aunque también en momentos la vemos tierna y frágil ante las tremendas adeversidades que encuentra en su causa justiciera, así también la acción de los cárteles es vista por la policía como una agresión y como tal reaccionan, en particular uno de los polícias más jóvenes que es por naturaleza y falta de educación bastante agresivo y no duda en usar la fuerza bruta para solucionar las cosas a su manera; luego vendrá la contrarespuesta de la protagonista, también se suman más e inesperados personajes, y así se va armando una tremenda bola de nieve que terminará golpeando a todos con diferentes resultados.

Es bastante interesante la narrativa elegida, pues parte como un puzzle que hacia la primera mitad de la película se va armando, o así parece, mientras vamos conociendo más y mejor a los personajes y sus motivaciones y cuando parece que está todo bien encaminado y la película se volvería predecible ¡bum! ocurre algo que definitivamente no esperábamos y quedamos en la incertidumbre total de cómo seguirá la historia, así que no nos queda otra que entregarnos a la montaña rusa de acciones que se desencadena a partir de este hecho. Por suerte la película nunca se desarma, los personajes siguen creciendo y desarrollándose mientras continúa avanzando hasta llegar a un final abrupto que nos hace comprender que el fin del director y su equipo no era contarnos una historia con un principio amargo y un final feliz, de hecho «no hay final», sino que, como dije anteriormente, es más bien un estudio de los seres humanos ante el dolor y el odio. También es bueno destacar positivamente que la historia, si bien nos envuelve, no tiene la intención de que le demos segundas interpretaciones ni extrapolemos lo que vemos a situaciones de la vida real, políticas o bíblicas, como en el caso de «Mother» (2017) de Darren Aronofsky cuya principal intención es esa, sino que es más bien una idea original de las cosas que pueden ocurrir en un pueblo chico como el imaginario Ebbing, en donde se cumple el refrán que dice «publo chico, infierno grande».