Archive for mayo, 2020


Halloween

2018 - Halloween

Director: David Gordon Green
País: Estados Unidos
Traducción: Halloween
Año: 2018

Parece ser que después de largas décadas en que las películas de horror han optado por lo complejo, por la diversidad de géneros, el uso y abuso de efectos especiales y una larga lista de películas cuya fórmula efectiva inicial fue abusada a costa de secuelas en que la calidad decrece inversamente proporcional al número de películas de tales franquicias, al fin se está optando por volver a lo básico del terror: la simpleza, el temor puro que provoca lo desconocido e inexplicable. Podemos ver esta tendencia en películas recientes como «The Conjuring 02» (2016) y afortunadamente en esta nueva entrega de la franquicia «Halloween».

En esta, la onceava entrega de la saga, se eligió volver a los elementos clásicos y sencillos que hicieron mundialmente famosa a la original «Halloween» de 1978. Se descartó toda vinculación a las secuelas que tuvo (aunque sí hay guiños a varias de ellas) y se continuó la historia en donde terminó la primera, sólo que cuarenta años después. Con esta premisa en mente, se pretende responder a la pregunta de «¿Qué sucede con la vida de los directamente afectados y la comunidad alrededor de los lugares donde acontecieron los hechos originales?

Como mencioné antes, han pasado cuarenta años desde los acontecimientos fatales de aquella noche de Halloween en donde Michael Myers dejo inscrito su nombre como uno de los asesinos más despiadados y silenciosos, la comunidad recuerda aquellos hechos casi como una anécdota y restándole importancia a aquellos sucesos dentro del contexto actual. Casi todos, pues Michael Myers aún está vivo aunque recluído en un sanatorio de alta seguridad y también la sobreviviente Laurie Strode, quien ha pasado los últimos cuarenta años preparándose para un reencuentro con su archienemigo, reencuentro que tanto ellos como nosotros sabemos será inevitable. Las circunstancias en que víctima y victimario llegan a encontrarse son casi irrelevantes, sin embargo, mientras este reencuentro ocurre la película nos cuenta eficazmente lo que ha sucedido en la vida Laurie en todo este tiempo, logrando introducir otros temas y personajes sin perder el foco ni el ritmo que una película debe llevar. Tampoco se deja fuera, sino que muy por el contrario, se homenajea y tributa los elementos clásicos del slasher y a la propia franquicia, resultando en una película que se nota bien pensada y hecha con cariño, que creo logra satisfacer tanto a fans acérrimos de la saga como a algún adolescente actual que sólo busca diversión y sustos propias de una película de horror de este estilo, tal como los adolescentes de 1978 buscaban en la «Halloween» original.

Entre los temas que toca la película, la vida de Laurie Strode entre la primera película y esta tiene obviamente un tiempo considerable pero adecuado en pantalla. Conocemos a la hija y a la nieta de Laurie, con quienes mantiene una relación distante debido su obsesión con su reencuentro con Michael Myers y la preparación física y psicológicamente que ha mantenido en todo este tiempo. Su hija se declara víctima de este estilo de vida y su nieta adolescente aún es inocente respecto a la maldad y decepciones del mundo aunque deberá enfrentarse a ellas en el transcurso de esta película. Finalmente, las tres generaciones de mujeres deberán unir fuerzas y luchar juntas contra el mal que inevitablemente viene por ellas. En tiempos en donde afortunadamente se valora el rol de la mujer en la sociedad como en el manejo de sus propias vidas se pueden hacer lecturas de este tipo en esta película, aunque no puede decirse que es una película con un mensaje derechamente feminista, sino más bien de unidad familiar y cuidado entre mujeres. Es más acertado afirmar, por extraño que parezca, que se tributa el valor de la maternidad, por extraña que pueda ser, en una película… slasher. Michael Myers, por otra parte, no es un símbolo de la opresiva cultura patriarcal, es simplemente fuerza bruta asesina, que no discrimina para nada a sus víctimas: todo quien se cruce en su camino tendrá un destino fatal. Él es simplemente silenciosamente eficaz, sin historia, sin rostro, sin justificaciones, la encarnación del mal más pura y temible: Michael Myers en su mejor forma.

En definitiva, esta película es la continuación más digna y en mi opinión el mejor cierre que puede darse a esta historia tan simple como trascendente. Hacia el final se deja levemente abierta la puerta a más películas de esta saga. Sin embargo, en mi opinión, sería algo completamente innecesario.

A Quiet Place

2018 - A Quiet Place

Director: John Krasinski
País: Estados Unidos
Traducción: Un Lugar En Silencio
Año: 2018

Lo primero que llama la atención de «A Quiet Place» es su propuesta. Es original: no todos los días una película que apela al silencio como título y como protagonista de su historia aparece con publicidad masiva y se proyecta en las cadenas de cine comercial. Además es protagonizada por dos actores conocidos y que además son pareja en la vida real (Emily Blunt y John Krasinski). En total no son más de siete u ocho los actores involucrados y luego el silencio. Más que suficiente para hacer una película interesante.

Pero, ¿de qué trata? En un futuro post-apocalíptico en donde la civilización como la conocemos está destruida, los pocos sobrevivientes que quedan deben llevar una vida en total silencio pues a la menor alarma de ruidos fuertes aparecen unas poderosas e implacables criaturas totalmente ciegas pero sensibles al ruido, que no dudan en asesinar y devorar a sus víctimas. Así de simple es la trama, no se nos explica cómo la humanidad llegó a este punto ni tampoco el origen de las criaturas, sólo con el correr de la película obtenemos muy escuetamente un poco más de información sobre sus características.

Existen muy buenas películas hechas a partir de premisas simples en las que a partir de ellas se logra tocar temas sociales, sociológicos, políticos y filosóficos con gran profundidad. No es el caso de «A Quiet Place», pues lo que obtenemos es una historia linear y muy predecible en la que seguimos la vida de una familia compuesta por ambos padres (la pareja protagonista) y sus tres hijos. A partir de una tragedia familiar al comienzo de la cinta nos involucramos con ellos y seguimos sus silenciosas vidas. No es que esté mal plantear un drama familiar en este contexto, el problema es que los conflictos son demasiados simples y se resuelven de las maneras más obvias y clichés que hemos visto en más de cien años de industria cinematográfica. Hacia la mitad de la cinta nos damos cuenta que el contexto de drama del comienzo es más bien una excusa para llegar rápidamente a las escenas de acción y combate descarnado contra las criaturas abominables que siempre están ahí, al acecho ante cualquier ruido. Las reglas se vuelven simples y sólo nos queda ver cómo los frágiles miembros de esta familia se convierten en valientes y capacitados guerreros que harán frente a la fuerza bruta de sus monstruosos enemigos.

Una vez que dejamos de prestar atención al incipiente lado humano del guión, quedamos libres de presenciar cómo la familia protagonista debe defenderse de las criaturas haciendo valer su ingenio y las armas con las cuentan. Los protagonistas humanos se van desvaneciendo y los sustos baratos a través del ruido sorpresivo y los efectos especiales se apoderan de la cinta. Aún más, hacia el final se deja establecido todo el escenario para una inminente segunda parte, ya anunciada para el año 2020 (o cuando sea que se pueda estrenar).

Si lo que se busca es una película de acción promedio con un contexto levemente diferente del típico escenario gansters/pandillas/policías corruptos/hombres pacíficos forzados a hacer uso de la fuerza, etc. esta película está bien. Sin embargo, para quienes buscan un desarrollo de personajes y un guión contundente y con algún mensaje que quede con el espectador más allá de la película, eso no se encuentra aquí, y conviene recordar películas como «The Road» (2009), que con elementos iniciales similares a los de «A Quiet Place» hacen mucho más y están mejor logradas que este soso mundo silencioso.

The Hit

1984 - The Hit

Director: Stephen Frears
País: Inglaterra
Traducción: La Venganza
Año: 1984

«Es sólo un momento. Estamos aquí, luego no estamos y estamos en otro lugar… quizás. Y es natural como respirar, ¿por qué deberíamos asustarnos?»

La película comienza con el juicio en Inglaterra a un gangster quien delata a todos sus compañeros de fechorías a cambio de mantener su libertad. Luego, diez años más tarde vemos a nuestro protagonista viviendo una vida aislada y tranquila en una pequeña villa en algún punto remoto en España. Pronto un grupo de bandidos de poco monta asalta la casa donde vive pero su real intención es secuestrar al ex-gangster para entregarlo a dos asesinos a sueldo contratados por sus ex-colegas y llevarlo de vuelta a Inglaterra para pagar por su traición. Es en este moemnto cuando recién comienza la propuesta de «The Hit».

Parece un comienzo bastante común, repetido y nada sobresaliente, y lo es, pero conociendo el nombre del director involucrado inmediatamente sabemos que es sólo la excusa para mostrar un estudio de personajes en donde lo que menos termina importando es el género de acción del que está revestida la cinta.

Una vez que el protagonista y sus dos secuestradores se encuentran reunidos, agregando a ellos una protagonista femenina que se suma a mitad del largometraje, comienza rápidamente lo que realmente quiere mostrar el director: el momento psicológico en que cada personaje se encuentran al momento de la acción, qué los llevo a ello y cómo sus personalidades determinarán los destinos de cada uno, destinos que distan de lo predecible.

Como ya he escrito sobre otras películas, cuando se trata de películas basadas en estudio de personajes, no sólo la pericia del director y la fortaleza del guión es la que las sustenta, sino que deben ir interpretadas a la altura. En este caso los actores destinados a esa tarea son un debutante Tim Roth en el papel de Myron, un joven y violento gangster quien tiene como jefe a otro ganster más experto y encargado de dirigir cada acción de este «trabajo» interpretado por un John Hurt (ya experto en actuación en la vida real); Terence Stamp en el papel del tranquilo y reflexivo secuestrado quien observa con detención y calma cómo se lleva a cabo el trabajo de sus secuestradores y hasta coopera con ellos; y Laura del Sol en el rol femenino, quien no sólo esta para adornar la cinta (como suele suceder en este tipo de películas) sino que tiene una notoria evolución e injerencia en el desarrollo de la trama.

Una vez que despega la película se transforma en una road movie que se desarrolla a través de los bellos paisajes rurales de España y en ocasiones en las ciudades que cruzan, en donde los peligros reales no vienen desde el exterior sino desde los conflictos personales que enfrenta cada uno de los protagonistas. La policía se muestra inoperante y siempre muy atrás en la persecución, y en varias ocasiones el secuestrado y la joven española también secuestrada de rebote pueden escapar, sin embargo esto no ocurre pues lo que se quiere mostrar justamente es que podrían escapar de cualquier peligro externo, pero nunca de ellos mismos.

Como mencioné anteriormente, el protagonista se muestra siempre tranquilo y entregado a un destino que sabría que alguna vez vendría por él y para el que se preparó durante diez años, entregando de tanto en tanto perlas de sabiduría que obtuvo cultivándose en la lectura durante mucho tiempo. Myron, el joven secuestrador es violento y ansioso por realizar su primer trabajo de buena manera para escalar en su «profesión», sin embargo se verá afectado y confundido por la interacción con los demás personajes. El personaje de Laura del Sol está correctamente presentado como una joven española llena de belleza y astucia femenina que logra confundir e incidir en las decisiones que toman los demás protagonista. Sin embargo, quien lleva gran parte de la carga de la es John Hurt (quien a esas alturas ya era un veterano en la actuación tras haber participado en películas como «Midnight Express» (1978), «Alien» (1979), «The Elephant Man» (1980), y «1984» (1984)), quien hace el papel del gangster encargado de llevar el trabajo a cabo, quien se muestra en principio como un calculador y seguro asesino a sangre fría quien a lo largo de la trama se va mostrando dubitativo y permeable a los comportamientos de sus exóticos compañeros de ruta.

Dicho esto, parece que estuviera hablando de una película que merece el título de clásico instantaneo pero sin embargo no lo es, pues por más que los actores representen bien la visión del director en cuanto a lo que se quiere mostrar como a los personajes en sí, el ritmo de la película es muy lento para una película de acción y en ocasiones muy rápido para una película contemplativa. Se entiende que son dos formas de narrativa difíciles de juntar en una hora y media y esta dificultad se nota. No es una mala película tampoco y es clara en lo que quiere mostrar.

Un protagonista menor pero que no pasa desapercibido es la música, compuesta por un muy bien elegido Paco de Lucía. Si bien no está presente en todo momento, sus intervenciones son notorias sin llegar a molestar y le dan el ambiente «español» necesario a pesar de que casi todos sus protagonistas y la historia no tienen que ver con España.