Archive for diciembre, 2020


Phantom Thread

Director: Paul Thomas Anderson
Traducción: El Hilo Invisible
País: Ëstados Unidos, Inglaterra
Año: 2017

«Y le he dado a cambio lo que él más desea: cada parte de mí»

«Phantom Thread» es una muy buena película, lo digo desde el principio. Es la historia de amor entre dos personas con carácter fuerte y decidido, relaciones que normalmente están destinadas al fracaso pero que al menos en el cine pueden tener un final feliz, entendiendo a la felicidad como un concepto tan íntimo que hasta dada la naturaleza de la relación planteada en esta película es posible.

Es la historia de un diseñador de ropa de los años cincuenta en Inglaterra. Afamado, respetado y dueño de una casa de modas que viste a la realeza y otras mujeres de la alta sociedad. Lo conocemos ya maduro, prolijo y amante de su trabajo, pero con una inquietud en su vida. Su hermana, la única persona de quien acepta consejos en su vida y le otorga algo de control sobre la misma, le aconseja ir unos días al campo a distrerse y es allí donde conocerá a la otra mitad de esta historia: una mujer extranjera más joven que llama la atención de este hombre por su carácter testarudo y la frescura con la vive su vida. En adelante se desarrolla una historia de amor llena de muchos problemas pero que sobrevive por el gran amor que sienten hacia el otro aunque no se demuestre en las formas más obvias y ya hacia el final este amor se vuelva enfermizo y bizarro.

Al narrarla de esta manera parece una historia de amor bastante cursi y de hecho lo es, pero la gracia de esta película es el cómo está hecha. Si tenemos la capacidad de soportar su ritmo lento veremos que se trata de una película realmente hermosa y con mucha atención en los detalles. Escrita y dirigida por Paul Thomas Anderson, el guión regala la inteligencia típica de este cineasta a graneles. La fotografía es excelente y un punto muy fuerte a destacar es la banda sonora, que está presente prácticamente en cada escena y muy bien pensada. El mérito en esta oportunidad es de Johnny Greenwood, guitarrista de la banda Radiohead y quien simplmente brilla en su rol de compositor musical (previamente había hecho otras bandas sonoras para Paul Thomas Anderson). Pero toda esta torta no estaría completa sin los actores protagonistas, que son muy pocos: El diseñador de ropa, su hermana y la mujer que robará el corazón del protagonista, interpretados por Daniel Day-Lewis, Lesley Manville y Vicky Krieps respectivamente. Sobre Daniel Day-Lewis es poco lo que se puede aportar a lo que es conocimiento común sobre él: es uno de los mejores actores de esta época y esto queda demostrado desde la primera hasta la última escena de la película. Su personaje es creíble en todo momento y el actor logra desaparecer en él, como ha sido característico en toda su carrera actoral. Sin embargo, en esta ocasión había que considerar que el actor ha dicho que es su último papel en cine y luego pasaría al retiro. Si esto es así es una despedida más que destacada y en su mejor momento. No puedo dejar de mencionar y destacar a Vicky Krieps, quien no la tenía fácil en equiparar a un actor tan destacado pero lo logra llevando a su personaje al protagonismo necesario. Sobre Lesley Manville, su papel es secundario pero se deja ver su amplia experiencia en la actuación en cine pero sobretodo en teatro.

Otro detalle que no se puede dejar de mencionar es el diseño de vestuario en la película. Si bien tratándose de un diseñador como protagonista habría estado muy mal que este punto estuviera descuidado cabe destacar que también brilla como uno de los personajes de la película, al tratarse de la obsesión y razón de vida del protagonista.

Como comentario final, vuelvo a destacar esta película como un buen punto de despedida de la actuación para Daniel Day-Lewis si es que realmente es el caso, y un acierto más de Paul Thomas Anderson en el desarrollo de su cine de autor. Y para los espectadores una película que puede tocar nuestras emociones de variadas maneras pero que en ningún caso nos deja indiferente. Por supuesto esa conexión se da a nivel personal y la única forma de averiguar cuál nos corresponde es disponernos a pasar dos horas averiguándolo frente a «Phantom Thread». Por lo que a mi respecta fue viaje un tanto sufrido pero muy bien disfrutado.

La Piel Que Habito

2011 - La Piel Que Habito

Director: Pedro Almodovar
País: España
Año: 2011

«Y Robert se la arrebató a la muerte en el último momento»

«La Piel Que Habito» es la adaptación al cine de la novela «Mygale» (1984) del autor Thierry Jonquet. En las manos de Pedro Almodovar esta podría haber sido una gran película pues su trama tiene muchos elementos que han sido la materia prima de las obras del director por muchos años: historias que se desarrollan a lo largo de varias décadas, personajes marcados por la tragedia en sus vidas personales, venganza, sexo y mucho drama. Por todo esto, debo decir que tenía mayores expectativas antes de ver la película pero lamentablemente no fueron cumplidas.

Intentaré resumir la trama: el protagonista principal es un cirujano de prestigio dispuesto a llegar a los extremos con tal de desarrollar una piel artificial con propiedades mucho mejores que la piel normal. Su vida personal es muy trágica pues doce años antes del presente de la película perdió a su esposa quien se suicidó tras no soportar su propio aspecto luego de un accidente de autos. Más tarde su hija también se suicidaría después de una traumática experiencia sexual con un joven que intentó aprovecharse de ella. El entonces viudo y desolado cirujano entonces encuentra al agresor de su hija, lo secuestra y decide darle un destino/castigo peor que la muerte. De vuelta al presente encontramos al cirujano finalmente trinfando en la creación de piel artificial y también compartiendo hogar con una misteriosa paciente, Vera Cruz, en cuya piel ha llevado los experimentos que lo llevarían al éxito de su emprendimiento. No cuesta mucho unir los puntos para que pronto sepamos quién es realmente Vera Cruz.

Y realmente la película no se desarrolla más allá de eso. Se nota el apego de Almodovar a la trama del libro pero uno habría esperado más de su sello en el desarrollo y desenlace de la misma, pues resulta más interesante la historia pasada que lo que ocurre como cierre de la historia. Sí, tal como en otra películas de Almodovar contamos con un «interludio musical» en el que se le da pantalla a un/una cantante, en este caso a Concha Buika. También hay guiños a otras influencias de Almodovar, como cuando brevemente vemos a Vera Cruz leyendo un libro de Alice Munro, de quien Almodovar posteriormente adaptaría una de sus novelas en su película «Julieta» (2016). Y por supuesto, dada la naturaleza del guión la película es visualmente muy parecida a «Les Yeux Sans Visage» (1960), lo que no es ningún pecado pues ambas películas comparten tramas muy similares. Es más, podría decir que en este caso la hija («La Piel Que Habito») hace lo posible por parecerse a su madre («Les Yeux Sans Visage») logrando igualarla sólo en la superficie pero sin corazón y perdiendo la oportunidad de mejorar lo que faltó en su predecesora, optando por el camino de un lenguaje visual que juega más con lo chocante que con lo artístico.

Tenemos, por otra parte, el uso de escenas de sexo en la película. Nada nuevo en el cine de Almodovar pero que en esta ocasión se vuelven particularmente incómodas y personalmente creo que se habría ganado más prescindiendo de ellas. Si la intención del director era hacer una película diferente de su cine típico esa era una buena oportunidad. Por otra parte el personaje de Zeca es particularmente molesto y su aparición e inclusión en la trama parece un poco forzada para desencadenar la parte final de la historia. ¿Es esto pecado del autor del libro o del director? En ambos casos pudieron terminar la historia de mejor manera pero como aquí estoy escribiendo sobre la película culparé nuevamente a Almodovar de no haberla terminado mejor.

Otra de las dolencias de la película es el montaje, pues nos transporta en la línea de tiempo de los acontecimientos de una manera que si bien no llega a ser confusa se siente un poco forzada y los saltos de tiempo en ocasiones innecesarios. Los raccontos bien hechos son un recurso ampliamente utilizado y pueden apoyar muy bien una historia o permitirnos entender mejor a los personajes y sus motivaciones, lo que aquí sucede pero un poco distractivamente. Por otra parte se hace muy evidente la necesidad del personaje de Marilia (Marisa Paredes) quien si nos fijamos bien es la verdadera narradora y motor de la trama. «La culpa es mía, llevo la locura en mis entrañas» confiesa en algún punto de la película, y es esta locura finalmente el pegamento que une a todos los personajes.

Sobre el final y desenlace de la historia no me referiré diréctamente pues no es mi intención contar todo pero basta decir que me pareció muy básico y da la impresión de una desaparición total de Almodovar como director y más bien parece que se convirtió en esta parte en un director de montaje más preocupado de terminar la historia fiel al libro cuando esta era realmente la oportunidad de hacer suya esta historia, el momento de imprimir su propio sello pero en vez de eso sólo nos volvemos acordar de él cuando aparece su nombre en los créditos finales.

Con todo lo dicho parece «La Piel Que Habito» me pareció una muy mala película, sin embargo no lo es y he sido crítico negativo esta vez pues me extrañó ver un producto final con las características qu mencioné anteriormente. No es una película bajo el promedio pero sí probablemente una de las más débiles dentro del catálogo de Almodovar.

Veronica

2017 - Veronica

Director: Paco Plaza
País: España
Año: 2017

«Alguien respondió tu llamada y ahora camina contigo»

Desde los inicios del cine el género de terror ha utiizado un confiable bastón en el que apoyarse para hacer parecer más interesantes sus películas: el viejo y conocido «basado en hechos reales». Y es que inevitablemente la realidad termina siendo más brutal y horrenda que cualquier ficción. Cuando se quiere recrear alguna historia real en la pantalla grande el riesgo de contaminar la historia original y de que una productora, director o incluso actores quieran poner su sello personal es grande pero finalmente los resultados han sido de todo tipo a lo largo de la historia. Por ejemplo, «The Exorcist» (1973) continúa siendo considerada como la mejor película de horror y está parcialmente basada en un caso real. En el caso de la película sobre la que hoy escribo, «Verónica» también pertenece a esta categoría.

El caso fue considerado como la primera ocasión en que la policía consigna eventos y situaciones paranormales en un informe de una muerte cuyas extrañas circunstancias nunca quedaron claras. El ya experimentado director Paco Plaza (creador de la saga «Rec») toma esta historia e intenta narrarla en esta película. Como se trata de un caso real y en que los elementos involucrados son bastante conocidos (desde antes sabemos que la protagonista morirá al final y que hay involucrados ouijas y crucifijos) la película no puede jugar a la originalidad ni a los giros sorpresivos en la trama ni al heroismo por lo que se vuelve menos importante el «qué» y es más protagonista el «cómo» ocurren los sucesos. Para esto el director se vale de los elementos más clásicos del cine de terror (monjas misteriosas, posesiones, pesadillas y dramas familiares) y los utiliza de buena manera, logrando una película que no aporta nada nuevo al género pero sí que se cuenta fluída y entretenídamente mientras se extiende por casi dos horas.

Cabe mencionar que el toque de humanidad que se le otorga a los personajes es un factor importante a considerar pues realmente llegamos a quererlos y desear que nada malo les pase aunque sabemos que será inevitable. Los niños actores involucrados hacen muy bien su papel incluyendo a la joven actriz Sandra Escacena quien tenía quince años al momento de la filmación tal como el personaje que interpreta. Otro factor que juega a favor es jugar con la idea de que todo el mal causado puede haber sido producto de un desequilibrio psicológico de la protagonista y si bien también se nos da la idea de una agresiva entidad paranormal durante toda la película al punto que lleguemos a «verla» se hace de tal manera que quedan ambas interpretaciones abiertas. A esto debo agregar que si bien, como dije, la entidad paranormal de turno es bastante agresiva e interviene bastante insistente y molesta en la trama de la película, también es tratada con sutileza por parte de los creadores por lo que se mantiene una atmósfera de misterio y horror hasta el final de la película sin aburrirnos en ningún momento.

En su momento «Verónica» fue publicitada como «la película más aterradora de todos los tiempos» o al menos en España. Entendemos que este es un truco publicitario pero sí se debe reconocer que es una película muy bien lograda, que logra mantenernos atentos a su desarrollo y compromete nuestros sentimientos con los protagonistas aún sabiendo que serán destrozados al final. Esto último ya es un logro que se debe reconocer y que hace a «Verónica» una película recomendable y que viene a aumentar positivamente el extenso catálogo de películas de horror.

2000 - Shadow Of The Vampire

Director: E. Elias Merhige
Traducción: La Sombra Del Vampiro
País: Estados Unidos
Año: 2000

«Dime cómo me harías daño… cuando ni siquiera yo sé cómo hacerlo»

Un poco de contexto: en 1922, cuando se estrenó «Nosferatu» de F.W. Murnau fue tal el impacto que causó, y particularmente el personaje del conde Orlock, que empezó a correr la layenda de que el actor que encarnó al infame conde Orlock (Max Schreck) no era realmente un actor sino que un auténtico vampiro. «Shadow Of The Vampire» toma este mito e intenta desarrollarlo durante su hora y media de duración.

Siendo una premisa que inevitablemente llama la atención de un cinéfilo promedio o de cualquier amante del género de horror es conveninete dar un vistazo a algunos de los nombres involucrados en la película. Primero coviene mencionar que la productora a cargo fue Saturn’s Film cuyo dueño era Nicholas Cage, lo que no hace extraño la elección de la historia a contar dadas las excentricidades conocidas de Cage. Luego está el director E. Elias Merhige, quien a la fecha de la película había realizado la peculiar y controvertida «Begotten» (1989) además de algunos vídeoclips para Marilyn Manson, lo que auguraba una dirección acorde a la naturaleza del proyecto. Y finalmente están los actores involucrados, destacando John Malkovich y Willem Dafoe en los protagónicos (F.W. Murnau y Max Schreck respectivamente), quienes por separado son garantía de buenas actuaciones pero esta vez, en conjunto, se complementan muy bien. Cabe mencionar que por este papel Willem Dafoe fue nominado a los premios Oscar, siendo esta la única vez que un «vampiro» se acerca al prestigioso galardón.

La película es una ficción de los días de filmación de «Nosferatu» y en principio vemos a los actores y equipo de filmación grabando en un estudio para luego trasladarse a Checoslovaquia para continuar filmando en ambientes más naturales y realistas y donde conocerían al «actor» Max Schreck quien estaría durante toda la filmación caracterizado como su personaje y con quien filmarían sólo de noche pues así lo exigían sus metodos de actuación. Como espectadores sabemos todo el tiempo que se trata de un vampiro real y la gracia es ver cómo interactuaría este personaje con los humanos y cómo se comportaría mientras dura la filmación de la película. Pronto descubrimos que el propio Murnau está manipulando toda la situación con el fin de obtener su propio y objetivo egoísta de lograr el mayor realismo posible en su película. Por una parte Murnau con ayuda del productor de Nosferatu intentarán mantener al equipo en calma y por otra el mismo Murnau intentará mantener a raya al vampiro bajo la promesa de entregarle a la protagonista del elenco y otras víctimas más al finalizar la filmación. Por supuesto nada de esto resulta bien y el vampiro empieza a hacer de las suyas causando estragos en el equipo de filmación y dando paso a las situaciones en que realmente se cuenta el verdadero mensaje de la película.

Y este mensaje no es otro que el egoísmo y enajenación de que un hombre puede ser más monstruoso que un monstruo de verdad. La interpretación de Willem Dafoe es realmente convincente y crea un vampiro realmente aterrador pero que finalmente termina causándonos cierta simpatía mientras que por otra parte John Malkovich expone al Murnau manipulador y monstruoso que se quiere contar esta historia. Cada uno de ellos tiene visiones y planes diferentes sobre la película y esta diferencia de intereses es lo que desencadenará un final que no puede ser de otra manera que trágico.

La película, si bien está bien contada e interpretada por su elenco y principalmente por los mencionados protagonistas, es buena pero pierde oportunidades de convertirse en algo más grande al centrarse demasiado en las obesiones de Murnau y sus métodos de manipulación perdiendo oportunidades de darle mayor profundidad al personaje. Los diálogos podrían haber sido un poco mejor pero se entiende que optaron por algo más funcional que abierto a interpretaciones libres y terminamos con líneas en las que el vampiro aclara al director que no son tan diferentes cuando eso podría haber sido elicitado. Si la intención era dejar bien clara la intención de la película esto se logra muy bien al punto de ser repetitivo. Y esto separa a esta película de las que son consideradas clásicos de mayor categoría.

Tanto para un espectador promedio como para alguien con curiosidad en ir más allá de la «Nosferatu» original y quiera ver esta ficción alrededor de ella, «Shadow Of The Vampire» es más que recomendable y cumple las expectativas de buena manera.