Archive for marzo, 2021


Bad Education

Director: Cory Finley
Traducción: Mala Educación
País: Estados Unidos
Año: 2019

«¿Recuerdas a los profesores que te acompañaron, que te llevaron de la mano, que te enseñaron a sumar y restar, o te mostraron a Gatsby o Salinger por primera vez?»

«Bad Education» es una película basada en el caso real de corrupción en la educación pública de Estados Unidos. Suena como una causa muy específica y localizada para ser de interés universal y más para hacer una película que pueda generar interés internacional, pero en este caso se logra. Esto ya es un gran mérito aunque hay mucho más.
Como escribí en el párrafo anterior, se trata de un caso real así que por lo tanto contar parte de la trama no cuenta como spoiler pues fue un caso conocido en detalle en su tiempo. La historia ocurrió en un pueblo llamado Roslyn, quien en unos pocos años vio crecer la calidad de su educación (y con ello la plusvalía de sus propiedades), un hecho demostrado en un creciente número de estudiantes enviados a universidades de prestigio, y todo apuntaba a la buena gestión del superintendente de la escuela Frank Tassone. Por esto al principio de la película conocemos a este personaje como un héroe local, querido y adorado pero claro, la película trata de revelar los fraudes que Tassone realizó durante años, apoderándose de millones de dólares junto a su amiga y cómplice, Pam Gluckin.
Pero Tassone no sólo es un personaje interesante por lograr realizar estos robos durante años sin ser descubierto sino también por su vida personal, la cual es retratada en la película: dueño de un particular carisma, una vanidad y seguridad personal apabullante, un muy cuidado aspecto personal que también eran parte de su plan para desviar la atención hacia otros aspectos mientras continuaba desfalcando al sistema educativo. Por esto nunca nadie sospechaba de él, tanto en la película como en la vida real, pero en algún punto su vanidad fue el comienzo del fin para él, y esto vendría de parte un grupo de estudiantes de la misma escuela y una, en principio, inocente investigación sobre un nuevo proyecto de la escuela y su financiamiento. En la película este grupo de estudiantes es representado por una sola alumna quien representa la búsqueda de la verdad por sobre las aparentes bondades de Tassone.
Siempre con una sonrisa en el rostro y dispuesto a dar soluciones efectivas a quien lo solicitara, Tassone es representado por Hugh Jackman. En el papel de la amiga y mano derecha de Tassone, Pam Gluckin, está Allison Janney, y como la casual heroína de la película, la estudiante que sin proponérselo comenzaría una investigación que terminaría a nivel nacional y prisión para los culpables, Rachel Bhargava, está la joven actriz Geraldine Viswanathan. Los destaco porque como escribí al principio, para lograr que una película sobre un caso tan local sea no sólo interesante sino que también buena, gran parte de esta responsabilidad recae en los actores protagonistas. También cabe destacar el trabajo de Mike Makowsky y Cory Finley en guión y dirección respectívamente.
En conclusión es una película que vale la pena ver no sólo para conocer un poco más a fondo el caso real (considerando que hay algunos aspectos de ficción para ayudar a la narrativa) sino también para reforzar la idea de que las apariencias pueden engañar, y que hay muchos lobos con piel de oveja por ahí.

Nomadland

Directora: Chloe Zhao
Traducción: Tierra De Nómades
País: Estados Unidos
Año: 2020

«¿Sabes? He conocido a cientos de personas aquí y nunca dicen un adiós definitivo»

«Nomadland» es una película poética y preciosa. Con esta primera aseveración se entiende que todo lo que sigue serán sólo buenas palabras hacia esta propuesta.
Se trata de una película moderna más que retrata el lado feo del sueño americano, algo que se ha hecho muchas veces («The Florida Project» (2017), por ejemplo) y desde muchas perspectivas diferentes pero en » Nomadland» se hace de manera única. Se trata sobre aquellos que por diferentes motivos no encajan en el modelo social capitalista sin estar tampoco en contra de él, pero que aún siguen buscando un espacio para sentir que su existencia tiene sentido.
Si bien hay una protagonista de quien seguimos su historia, en realidad ella es más bien un pretexto que encubre a la verdadera protagonista y a quien se rinde homenaje: la vida en la carretera, la de aquellos solitarios que no pueden o no quieren vivir en un lugar fijo y se encuentran recorriendo los caminos realizando trabajos temporales en diferentes estados, y que encuentran en sus similares una familia de quienes se despiden siempre con «te veo en el camino», jamás con un adiós definitivo.
La tremenda actriz Frances McDormand encabeza el elenco de «Nomadland» y lo hace de manera magistral: sin jamás sobreactuar logra en todo momento transmitir lo que le ocurre a su personaje y particularmente sus emociones, y vaya que esta película es bastante sentimental. Además nunca opaca a los demás personajes que van yendo y viniendo a lo largo de la cinta. Sobre este punto me gustaría destacar que la narración está hecha de tal forma que todos los personajes, aunque a veces con pocos segundos en pantalla, logren importar. Esto es un gran mérito de la directora Chloe Zhao, quien además escribió el guión, y se nota que lo hizo comprendiendo que en la simpleza hay mucha fuerza. Mencioné que esta era una película sentimental pues se toma el tiempo para que varios de sus personajes cuenten sus historia de vida, las cuales son siempre conmovedoras sin nunca ser melodramáticas, y todos los casos tienen en común un fuerte apego y amor a la vida, nunca se quejan del sistema o actúan como víctimas. Vamos comprendiendo también que Fern, nuestra protagonista, a lo largo de la película está viviendo el duelo del fin de su vida pasada, el cual se resuelve de manera onírica y literal a la vez hacia el final (suena contradictorio pero así lo percibí), nuevamente sin caer en extremos ni apelar fácilmente a nuestras emociones, las cuales es probable que sean fuertemente sacudidas de todas maneras, al menos así fue en mi caso. Así también, todos los personajes están en esta ruta de sanación y búsqueda de paz, pero ¿no es esa una causa común de la adultez en cualquier parte del mundo y en cualquier estilo de vida? Esa identificación que podemos sentir los espectadores es lo que finalmente hace grande a «Nomadland».
Podría extenderme mucho más sobre la belleza de esta película pero sólo terminaré por destacar el trabajo de fotografía, a cargo de Joshua James Richards, pues al tratarse de una película de carretera en donde casi todas las acciones ocurren al aire libre y en diferentes horas del día, se comprende la dificultad de filmar con luz natural. Sí claro, hay muchas películas en este estilo, pero no está demás destacar algo cuando también es un recurso narrativo importante aunque silencioso.