Category: 1951 – 1960


1960 - Les Yeux Sans Visage

Director: Georges Franju
País: Francia
Año: 1960

«Mi rostro me asusta. Mi máscara me asusta aún más»

Esta es una película que no es perfecta pero tiene de todo para ser inspiración para muchas otras. Si bien lo primero que se nos presenta es que es una película de horror, y un horror bastánte gótico, sería una torpeza clasificarla únicamente en ese género pues también tiene bastante drama, lo que al estar entrelazado siempre con el horror presente la hace una cinta única. Tampoco llega a ser completamente una película de autor pues está bien delimitada en los estándares cinematográficos de la época.

La trama es sobre un prestigioso cirujano quien ayudado por una fiel asistente buscan la solución para devolver el rostro a la hija del protagonista, quien quedó horriblemente desfigurada luego de un accidente automovolístico cuyo culpable fue su padre. Esta solución, por supuesto, involucra la muerte de terceras personas. Mientras se suceden eventos de ensayo y error en la búsqueda del nuevo rostro de Christiane (la hija del cirujano) ocurren varias acciones que eventualmente terminarán en un desenlace trágico para todos.

Esta es una historia que podría haber sido contada de varias maneras pero de la forma en que está hecha está muy bien, permitiéndonos entender a los personajes y sus motivaciones. El blanco y negro en que está filmada ayuda a aumentar el dramatismo y tensión presente en toda la cinta. Tiene una acotada banda sonora que suena en los momentos precisos para acrecentar la locura de esas escenas, sin embargo, en los momentos en que ocurren los hechos más macabros o dramáticos sólo escuchamos de fondo el ladrido incesante de unos perros (quienes también tienen un rol importante en la película), lo que también incrementa el nivel de drama que se quiere transmitir.

Además hay mucho simbolismo involucrado en esta película, lo que puede cautivar a cierto público y aburrir a otro como siempre, desde el ya mencionado uso del blanco y negro, como los enfoques de las escenas, el significado de la máscara que usa Christiane para ocultar su rostro y otros que no quiero mencionar para no contar más de lo debido. Aún así no podría decir completamente que es una película de horror psicológico, pues también tiene escenas de bastante violencia y contenido gráfico que hasta el día de hoy pueden asustar. Su narrativa le debe bastante al estilo de Edgar Allan Poe (véase «Ligeia» y «La caída de la casa Usher») y podríamos decir que es un tipo de historia que el mencionado escritor podría haber escrito de haber vivido en el tiempo en que esta película fue creada.

Por esto, «Les Yex Sans visage» es una película multigénero que con el paso del tiempo se ha convertido en un clásico que vale la pena conocer.

1955 - The Night Of The Hunter

Director: Charles Laughton
País: Estados Unidos
Traducción: La Noche Del Cazador
Año: 1955

«Not that you mind the killings! There’s plenty of killings in your book, Lord… »

Extraña, llena de crítica social, espeluznante, inclasificable en ningún género actual y menos en los definidos en esos años, rupturista, moralista y doble moralista. Adelantada a su tiempo y una gema exótica en el mundo del cine.

Esos son algunos de los primeros adjetivos que vienen a mi mente al pensar en esta película. Si bien la vi por primera vez hace más de diez años, cuando yo no superaba los veinte, recuerdo haber quedado impresionado por su contenido y lleno de interpretaciones que difieren bastante de las lecturas que puedo hacer a mi edad actual sobre «The Night Of The Hunter».

Si bien lo más notorio de la película es la personificación del mal, en este caso en la forma de uno de los villanos mejor logrados en la historia del cine y evidentemente influyente en muchos villanos posteriores, no es menos llamativo la forma en que se muestra el maltrato infantil, que resulta chocante incluso para nuestra época. Este es un elemento que antes era mucho más (y mal) normalizado socialmente y por ende en el cine, pues también es fácil de ver en películas como «The Fallen Idol» (1947), por citar un ejemplo.

¿Qué es lo que hace tan especial al villano? Desde engañar y asesinar viudas para quedarse con su dinero, robar autos, manipular pueblos enteros para lograr sus objetivos, hasta asesinar a la madre de los niños protagonistas y perseguirlos hasta en un hogar de acogida sin mostrar jamás arrepentimiento, todo esto bajo su principal disfraz: el de un hombre de Dios con costumbres exacerbadamente moralistas, dueño de una inteligencia psicótica superior y manipuladora, acompañada de sus clásicos tatuajes «love» y «hate» en los nudillos de cada mano. Un abusador de mujeres narcisista, en definitiva, el motor y núcleo de una película en la que el suspenso y la tensión jamás están ausentes.

La trama es una cacería implacable por parte de Harry, el villano interpretado magistralmente por Robert Mitchum, hacia dos niños. ¿Por qué? Pues porque ellos conocen la ubicación de un cuantioso tesoro que Harry quiere obtener, era que no. Puede verse como un western oscuro y tenebroso, o como una road movie psicológica en donde los más débiles casi no tienen opción de escapar de la fuerza malévola omnipresente. «Casi», porque la aparición de un personaje muy bien asignado a una brillante y madura Lilian Gish, es la única contraparte aparentemente capaz de detener los avances del falso predicador.

Los elementos y personajes secundarios de la película no deberían recibir tal apelativo porque aquí nada sobra sino por el contrario, contribuyen a delinear el ambiente desesperanzador y pesadillezco en el que se desarrolla la historia. La música destaca prominentemente entre estos elementos.

Tendemos a creer que el cine de suspenso debe evolucionar en cuanto a sus aspectos audiovisuales, levantando el nivel de violencia y volumen del sonido en momentos clave de la historia, sin embargo, basta con mirar al pasado y encontrar joyas de la narrativa cinematográfica como lo es «The Night Of The Hunter», un momento de del cine de los cincuenta difícil de superar, hasta ahora.