Category: 2016 – 2020


Bad Education

Director: Cory Finley
Traducción: Mala Educación
País: Estados Unidos
Año: 2019

«¿Recuerdas a los profesores que te acompañaron, que te llevaron de la mano, que te enseñaron a sumar y restar, o te mostraron a Gatsby o Salinger por primera vez?»

«Bad Education» es una película basada en el caso real de corrupción en la educación pública de Estados Unidos. Suena como una causa muy específica y localizada para ser de interés universal y más para hacer una película que pueda generar interés internacional, pero en este caso se logra. Esto ya es un gran mérito aunque hay mucho más.
Como escribí en el párrafo anterior, se trata de un caso real así que por lo tanto contar parte de la trama no cuenta como spoiler pues fue un caso conocido en detalle en su tiempo. La historia ocurrió en un pueblo llamado Roslyn, quien en unos pocos años vio crecer la calidad de su educación (y con ello la plusvalía de sus propiedades), un hecho demostrado en un creciente número de estudiantes enviados a universidades de prestigio, y todo apuntaba a la buena gestión del superintendente de la escuela Frank Tassone. Por esto al principio de la película conocemos a este personaje como un héroe local, querido y adorado pero claro, la película trata de revelar los fraudes que Tassone realizó durante años, apoderándose de millones de dólares junto a su amiga y cómplice, Pam Gluckin.
Pero Tassone no sólo es un personaje interesante por lograr realizar estos robos durante años sin ser descubierto sino también por su vida personal, la cual es retratada en la película: dueño de un particular carisma, una vanidad y seguridad personal apabullante, un muy cuidado aspecto personal que también eran parte de su plan para desviar la atención hacia otros aspectos mientras continuaba desfalcando al sistema educativo. Por esto nunca nadie sospechaba de él, tanto en la película como en la vida real, pero en algún punto su vanidad fue el comienzo del fin para él, y esto vendría de parte un grupo de estudiantes de la misma escuela y una, en principio, inocente investigación sobre un nuevo proyecto de la escuela y su financiamiento. En la película este grupo de estudiantes es representado por una sola alumna quien representa la búsqueda de la verdad por sobre las aparentes bondades de Tassone.
Siempre con una sonrisa en el rostro y dispuesto a dar soluciones efectivas a quien lo solicitara, Tassone es representado por Hugh Jackman. En el papel de la amiga y mano derecha de Tassone, Pam Gluckin, está Allison Janney, y como la casual heroína de la película, la estudiante que sin proponérselo comenzaría una investigación que terminaría a nivel nacional y prisión para los culpables, Rachel Bhargava, está la joven actriz Geraldine Viswanathan. Los destaco porque como escribí al principio, para lograr que una película sobre un caso tan local sea no sólo interesante sino que también buena, gran parte de esta responsabilidad recae en los actores protagonistas. También cabe destacar el trabajo de Mike Makowsky y Cory Finley en guión y dirección respectívamente.
En conclusión es una película que vale la pena ver no sólo para conocer un poco más a fondo el caso real (considerando que hay algunos aspectos de ficción para ayudar a la narrativa) sino también para reforzar la idea de que las apariencias pueden engañar, y que hay muchos lobos con piel de oveja por ahí.

Nomadland

Directora: Chloe Zhao
Traducción: Tierra De Nómades
País: Estados Unidos
Año: 2020

«¿Sabes? He conocido a cientos de personas aquí y nunca dicen un adiós definitivo»

«Nomadland» es una película poética y preciosa. Con esta primera aseveración se entiende que todo lo que sigue serán sólo buenas palabras hacia esta propuesta.
Se trata de una película moderna más que retrata el lado feo del sueño americano, algo que se ha hecho muchas veces («The Florida Project» (2017), por ejemplo) y desde muchas perspectivas diferentes pero en » Nomadland» se hace de manera única. Se trata sobre aquellos que por diferentes motivos no encajan en el modelo social capitalista sin estar tampoco en contra de él, pero que aún siguen buscando un espacio para sentir que su existencia tiene sentido.
Si bien hay una protagonista de quien seguimos su historia, en realidad ella es más bien un pretexto que encubre a la verdadera protagonista y a quien se rinde homenaje: la vida en la carretera, la de aquellos solitarios que no pueden o no quieren vivir en un lugar fijo y se encuentran recorriendo los caminos realizando trabajos temporales en diferentes estados, y que encuentran en sus similares una familia de quienes se despiden siempre con «te veo en el camino», jamás con un adiós definitivo.
La tremenda actriz Frances McDormand encabeza el elenco de «Nomadland» y lo hace de manera magistral: sin jamás sobreactuar logra en todo momento transmitir lo que le ocurre a su personaje y particularmente sus emociones, y vaya que esta película es bastante sentimental. Además nunca opaca a los demás personajes que van yendo y viniendo a lo largo de la cinta. Sobre este punto me gustaría destacar que la narración está hecha de tal forma que todos los personajes, aunque a veces con pocos segundos en pantalla, logren importar. Esto es un gran mérito de la directora Chloe Zhao, quien además escribió el guión, y se nota que lo hizo comprendiendo que en la simpleza hay mucha fuerza. Mencioné que esta era una película sentimental pues se toma el tiempo para que varios de sus personajes cuenten sus historia de vida, las cuales son siempre conmovedoras sin nunca ser melodramáticas, y todos los casos tienen en común un fuerte apego y amor a la vida, nunca se quejan del sistema o actúan como víctimas. Vamos comprendiendo también que Fern, nuestra protagonista, a lo largo de la película está viviendo el duelo del fin de su vida pasada, el cual se resuelve de manera onírica y literal a la vez hacia el final (suena contradictorio pero así lo percibí), nuevamente sin caer en extremos ni apelar fácilmente a nuestras emociones, las cuales es probable que sean fuertemente sacudidas de todas maneras, al menos así fue en mi caso. Así también, todos los personajes están en esta ruta de sanación y búsqueda de paz, pero ¿no es esa una causa común de la adultez en cualquier parte del mundo y en cualquier estilo de vida? Esa identificación que podemos sentir los espectadores es lo que finalmente hace grande a «Nomadland».
Podría extenderme mucho más sobre la belleza de esta película pero sólo terminaré por destacar el trabajo de fotografía, a cargo de Joshua James Richards, pues al tratarse de una película de carretera en donde casi todas las acciones ocurren al aire libre y en diferentes horas del día, se comprende la dificultad de filmar con luz natural. Sí claro, hay muchas películas en este estilo, pero no está demás destacar algo cuando también es un recurso narrativo importante aunque silencioso.

Possessor

Director: Brandon Cronenberg
País: Canadá
Año: 2020

«No puedo tener a mi artista estrella desmoronándose»

En las primeras escenas y sin ningún preámbulo vemos a una mujer realizarse una especie de cirugía en la cabeza, luego cometer un asesinato a sangre fría y finalmente intentar suicidarse de un disparo en la boca no sin antes pronunciar con voz firme «Sácame»; no consigue suicidarse pero termina muerta a balazos por agentes policiales. De esta manera se presenta el mundo de «Possessor», una película de horror y ciencia ficción con una historia simple pero compleja en su realización.
Inmediatamente después de la escena previamente descrita aprendemos que en realidad la mujer del asesinato se encontraba «poseída» por otra mujer a través de un sofisticado sistema que posibilita que alguien más tome el control de nuestro cuerpo y esta tecnología está en manos de una empresa de alto calibre que realiza estos asesinatos por cuantiosas sumas de dinero. Después de este trabajo, la agente que en realidad comete los crímenes toma un breve descanso y visita a su familia antes de tomar su siguiente misión. Vamos entendiendo que no todo está bien en su personalidad, lo que llevará a tener dificultades y esto desencadena las conflictos de la película.
Como escribí anteriormente una vez que logramos decodificarla se trata de una historia bastante simple pero contada de manera que puede confundir a los espectadores que no estén dispuestos a poner atención a la información que se nos va entregando lentamente. Sin ser excesivamente larga (una hora y curenta minutos de duración) puede hacerse más cansadora y pesada de ver por su estilo de narrativo y visual.
Cabe mencionar que el director es Brandon Cronenberg, hijo de David Cronenberg, un director reconocido por hacer del cuerpo humano el hogar de sus historias de horror desarrollando un estilo que sería denominado «horror físico», una variante bastante efectiva. Su hijo continúa su legado pero con estilo propio de manera que la obra de su padre queda como referente sin molestar ni obscurecer la película que estamos presenciando. Por esto mismo esta historia es muy visual y este aspecto está muy bien logrado, por supuesto con muchos efectos especiales pero que resultan bien hechos y funcionales a la trama, enfatizando el concepto de horror físico mencionado expresado, en este caso, a través de la posesión de cuerpos. A medida que la película va avanzando vamos presenciando diversas escenas de pesadilla en la medida que no todos los planes de los protagonistas van resultando como querían y sus personalidades se entrelazan violentamente.
Otro punto fuerte a destacar es la actuación de los dos protagonistas principales, interpretados por Andrea Riseborough y Christopher Abbott, quienes sin exagerar mucho logran convencernos de sus roles que son particularmente difíciles, pues se trata de interpretar las personalidades de otro en un contexto dramático y en ocasiones estas personalidades van cambiando rápidamente. Es decir ambos actores son convincentes interpretando el rol de su personaje y el del otro, por extraño que parezca decirlo pero pertinente a la película.
Para concluir puedo decir que es una película entretenida, no ofrece una idea realmente original pero logra contarse bien y aprovecha de buena manera los recursos de la época (año 2020) para contar una historia que invita a verla otra vez para prestar atención a todos sus detalles y que cimenta el nombre del director como alguien competente y efectivo en la actualidad.

Director: Jason Woliner
Traducción: Borat 02
País: Estados Unidos
Año: 2020

«¿Una mujer puede tener un negocio?»

«Borat», lanzada el 2006, sginificó una apuesta bastante alta en cuanto a comedia: fue novedosa, irreverente y por sobretodo treméndamente irónica y punk, una apuesta por la que su creador se jugó la carrera, la que contra todo pronóstico salió favorecida llevándo a posicionar a Sacha Baron Cohen como un actor recurrente en Hollywood. Con el tiempo crearía otros personajes pero ninguno llegaría a ser tan entrañable como Borat. ¿Era necesaria hacer una segunda parte, catorce años después y en un mundo y contexto completamente diferente en el que se hizo la primera? La respuesta más probable es «no», pero aquí tenemos una continuación que si bien ya no tiene el factor novedoso de la primera, en mi opinión sí llega a ser una secuela digna.
El gran chiste de la primera película era que los «personajes» que interactuaban con Borat no sabían que estaban siendo filmados y se mostraban humanos, imperfectos y ridículos sin saberlo, exponiendo lo peor de la sociedad norteamericana. En esta segunda parte se intenta repetir esto, sin embargo, como Borat ya es un personaje parte de la cultura popular, debe recurrir a diversos disfraces para no ser reconocido. Realmente, si las interacciones de Borat con la gente eran reales o ficción para mi no es realmente relevante ni le suma o resta puntos a mi apreciación. Valoro el hecho de atreverse a hacer la película y conociendo sus cartas de entrada, armar un guión coherente sin perder nunca de vista la comedia y las situaciones disparatadas. La pérdida de anonimato de Borat es también la mejor excusa para presentar al personaje que definitivamente se roba la película: la hija de Borat, interpretada por Maria Bakalova. Este personaje es el que finalmente estructura la película y brilla a partes iguales con Borat, lo que también es algo que se debe reconocer.
Sobre la trama, Borat es sacado de la cárcel donde fue enviado hace catorce años por haber dejado a su país en ridículo mundial para cumplir una misión especial: entregar en persona un regalo al vicepresidente de Estados Unidos con el objetivo de situar a su natal KKazakhstan entre las naciones poderosas del mundo. Por supuesto, nada sale como fue planeado originalmente y desde ese argumento inicial termina pues… muy lejos de ahí.
El humor vulgar presente en la primera película se mantiene con el objetivo de escandalizar. Esto no lo comparto al cien por ciento pero hay que entender que es parte del personaje. Además de eso, como dije, a pesar de que la trama es disparatada y termina muy lejos de su comienzo me parece que está bien contada y se mantiene coherente a lo largo de su hora y media de duración.
Esta película fue hecha y lanzada el 2020 y por supuesto el Coronavirus tiene parte de protagonismo en ella… en el estilo Borat por supuesto. Hay conspiraciones, gente paranoica sobre política, reivindicación del rol de la mujer en la sociedad, fanáticos religiosos, racistas, etc. Todo lo que se podría esperar y en su contextos, animado por Borat a exacerbar sus características.
Para cerrar repito que me pareció una continuación adecuada para una película a la cual era difícil hacer una segunda parte: no supera a la original pero deja la puerta abierta para un eventual regreso de Borat ¿en catorce años más quizás?

Druk

Director: Thomas Vinterberg
Traducción: Otra Ronda
País: Dinamarca
Año: 2020

«Debes aceptarte a ti mismo como falible para amar a los demás y la vida»

Cuatro hombres de mediana edad, todos amigos y colegas profesores en una escuela secundaria en Dinamarca, se reúnen a celebrar el cumpleaños número cuarenta de uno de ellos, una cena de camaradería que de pronto se convierte en una catarsis de la que deciden salir experimentando en si mismos una teoría de un filósofo noruego sobre la influencia (hipotéticamente positiva) del alcohol en la vida humana. Es así como una primera noche de fiesta se convierte en un estilo de vida para estos cuatro amigos. Eso ocurre en la primera media hora, lo demás es ver cómo esta decisión va transformando la vida laboral, familiar y social de cada uno de ellos. Es una trama simple y fácil de seguir, que sin embargo trae algo más profundo en su segunda lectura, la cual tampoco es muy difíl de acceder.
Con esto quiero decir que la inicial celebración y culto al alcohol que en la película se menciona como un problema local de Dinamarca pero que se replica en casi todo el mundo es sólo un caballo de troya inicial para presentar el verdadero conflicto de la película: la temida crisis de la mediana edad, enfocada en esta película en lo que ocurre con cuatros hombres comunes. Cuando comprendemos esto es cuando podemos empezar a ver realmente esta película y lo que nos quiere contar. Si bien cuenta con el actualmente famoso actor Mads Mikkelsen en su reparto (y que también sirve como enganche comercial de la película), él es sólo uno de los cuatro protagonistas, no el único ni el principal, aunque tenga más minutos en escena su personaje no es el hilo conductor, lo que me parece muy bien.
Asimismo me gustó la decisión de tener cuatro protagonista en vez de centrarse en sólo uno porque de esta manera tenemos cuatro personalidades diferentes sobre las que abordar el ya mencionado tema central de la trama, dando más variedad y posibilidades sobre los efectos del «experimento»: algunos tienen familia e hijos, otros no, y esto por supuesto hace sus vidas diferentes. Lo otro que me parece muy bien es que se va mostrando lo que va ocurriendo con cada uno de estos personajes sin juicios, simplemente se muestran los resultados de cada uno para bien o para mal sin intención ni necesidad de que hayan villanos o héroes sino personas corrientes. Entiendo que justamente lo que acabo de mencionar puede hacer que algunos espectadores se sientan un poco decepcionados o sientan que la película no tiene o pierde el rumbo contínuamente, lo que no comparto. Los personajes van tomando decisiones, dudan, se equivocan, se lamentan, hacen estupideces que podrían evitarse fácilmente y que que a ojos del espectador pueden parecer correctas o incorrectas pero de nuevo, la película logra que ese jucio ocurra fuera de la pantalla y no dentro de ella. Lo que no me gustó es el arranque y la manera en que los protagonistas deciden llevar a cabo el experimento, me pareció un forzado aunque se perdona pues como mencionaba es sólo la excusa para presentar la verdadera película detrás de los grados etílicos.
Otra cosa que merece mención, y esto es un posible spoiler, es el baile final que bien puede interpretarse como una celebración a la vida e indicarnos que los personajes encontraron un sentido o bien totalmente lo opuesto, una celebración al sin sentido de la vida y el dejarse llevar por el atractivo espiral de la autodestrucción, aunque por fuera se nos vea bien. Cualquiera sea el caso, lo que se sí puede celebrar objetívamente es que esta película propone y no nos dice lo que debe ser. Ese es su gran logro.

A Monster Calls

Director: Juan Antonio Bayona
Traducción: Un Monstruo Viene A Verme
País: Inglaterra
Año: 2016

«Comienza como muchas historias: con un muchacho demasiado viejo para ser un niño y demasiado joven para ser un hombre. Y una pesadilla»

Lo primero que siento que debo decir al hablar de esta película es que es muy fácil engañarse y dejar que nuestros prejuicios nos jueguen una muy mala pasada antes de ver la película, como me pasó a mi. Si bien siempre mantengo una mente abierta y una eterna esperanza de dejarme maravillar ante la creatividad de las fotografías en movimiento que pasarán frente a mis ojos (si no es eso el cine entonces qué es) no estaba preparado para el giro que tomaría «A Monster Calls» ya desde los primeros minutos. Creía que presenciaría algo en el estilo y estética «Big Fish» (2003) pero jamás esperé el profundo nivel de drama que tiene esta película.

Porque en resumidas cuentas eso es, un gran drama contado a través de la fantasía pero que toca variados temas con los que todos tenemos que lidiar tarde o temprano. Y como dije en el párrafo anterior el guión no se tarda mucho en revelarnos hacia dónde va este asunto. Puede ser una película con un ritmo lento para algunos espectadores pero para mí está bastante bien para dejarnos compartir las emociones que transmite y reaccionar ante ellas (cada cuál sabrá en que momento se pone a llorar pero de que es inevitable lo es). Tampoco la encontré en exceso melodramática porque pocas cosas pueden ser más dramáticas que el tema principal de la trama aquí contada. El enfoque de fantasía está muy bien planteado y jamás llega a ser distractivo ni ofrece los momentos de alivio que usualmente están en las películas de drama. Ese es el logro de la película: la tragedia está presente siempre aún cuando en algunas partes se nos esté relatando, literalmente, un cuento de príncipes y brujas.

Pero veamos: nuestro protagonista es un muchacho de doce años que enfrenta varios problemas en su vida: el abandono de su padre, bullying en el colegio, una abuela que no soporta y lo peor de todo: su madre sufre una enfermedad (cuyo nombre jamás se menciona pero que fácilmente se puede interpretar como cáncer) que desde el primer momento sabemos que es incurable. Es en este momento de la vida del protagonista que así sin más un «monstruo» personificado en un antiguo árbol que sin mayores explicaciones (tampoco las necesitamos) cobra vida y viene a visitar a nuestro protagonista no para hacerle daño sino simplemente para contarle tres historias y finalmente demandar una de su joven interlocutor. No cuesta nada entender desde la primera historia narrada por el «monstruo árbol», que aquel personaje se trata de aquella figura materna, paterna, otro pariente o un amigo o amiga, quien sea que haya sido nuestro apoyo en momentos difíciles de nuestra vida. Algunos habrán tenido la suerte de contar con ese apoyo y otros no.

La película no intenta engañarnos haciéndonos creer que ocurrirá un milagro y la madré mejorará en algún momento, sabemos en todo momento que se trata de retratar «el viaje del héroe», en este caso nuestro joven protagonista, quien a través de la rabia, el dolor y la frustración deberá aceptar e intentar superar los conflictos de la vida que enumeraba antes, siendo el más difícil por supuesto la pérdida de su madre. Si bien ese es el conflicto principal, también hay espacio para tratar con los otros problemas que afronta el adolescente. Para saber el cómo y si se resuelven realmente el asunto es ver la película, por supuesto.

Con pocos personajes en pantalla, el protagónico es del joven actor Lewis MacDougall, quien realmente hace un excelente trabajo en retratar las diversas y fuertes emociones de su personaje y logra ser creíble en todo momento. Lo acompañan Felicity Jones, Sigourney Weaver y Toby Kebbell en los papeles de madre, abuela y padre respectívamente. Y Liam Neeson como la voz del monstruo. Todos muy bien en sus roles, acompañados de un buen guión, narrativa y música acorde hacen de esta una buena película, pero que hay que tener cuidado en ver si es que no estamos en un buen estado de ánimo. También puede ser una película que puede servir a alguien que esté pasando por el proceso de perder a alguien muy querido.

Phantom Thread

Director: Paul Thomas Anderson
Traducción: El Hilo Invisible
País: Ëstados Unidos, Inglaterra
Año: 2017

«Y le he dado a cambio lo que él más desea: cada parte de mí»

«Phantom Thread» es una muy buena película, lo digo desde el principio. Es la historia de amor entre dos personas con carácter fuerte y decidido, relaciones que normalmente están destinadas al fracaso pero que al menos en el cine pueden tener un final feliz, entendiendo a la felicidad como un concepto tan íntimo que hasta dada la naturaleza de la relación planteada en esta película es posible.

Es la historia de un diseñador de ropa de los años cincuenta en Inglaterra. Afamado, respetado y dueño de una casa de modas que viste a la realeza y otras mujeres de la alta sociedad. Lo conocemos ya maduro, prolijo y amante de su trabajo, pero con una inquietud en su vida. Su hermana, la única persona de quien acepta consejos en su vida y le otorga algo de control sobre la misma, le aconseja ir unos días al campo a distrerse y es allí donde conocerá a la otra mitad de esta historia: una mujer extranjera más joven que llama la atención de este hombre por su carácter testarudo y la frescura con la vive su vida. En adelante se desarrolla una historia de amor llena de muchos problemas pero que sobrevive por el gran amor que sienten hacia el otro aunque no se demuestre en las formas más obvias y ya hacia el final este amor se vuelva enfermizo y bizarro.

Al narrarla de esta manera parece una historia de amor bastante cursi y de hecho lo es, pero la gracia de esta película es el cómo está hecha. Si tenemos la capacidad de soportar su ritmo lento veremos que se trata de una película realmente hermosa y con mucha atención en los detalles. Escrita y dirigida por Paul Thomas Anderson, el guión regala la inteligencia típica de este cineasta a graneles. La fotografía es excelente y un punto muy fuerte a destacar es la banda sonora, que está presente prácticamente en cada escena y muy bien pensada. El mérito en esta oportunidad es de Johnny Greenwood, guitarrista de la banda Radiohead y quien simplmente brilla en su rol de compositor musical (previamente había hecho otras bandas sonoras para Paul Thomas Anderson). Pero toda esta torta no estaría completa sin los actores protagonistas, que son muy pocos: El diseñador de ropa, su hermana y la mujer que robará el corazón del protagonista, interpretados por Daniel Day-Lewis, Lesley Manville y Vicky Krieps respectivamente. Sobre Daniel Day-Lewis es poco lo que se puede aportar a lo que es conocimiento común sobre él: es uno de los mejores actores de esta época y esto queda demostrado desde la primera hasta la última escena de la película. Su personaje es creíble en todo momento y el actor logra desaparecer en él, como ha sido característico en toda su carrera actoral. Sin embargo, en esta ocasión había que considerar que el actor ha dicho que es su último papel en cine y luego pasaría al retiro. Si esto es así es una despedida más que destacada y en su mejor momento. No puedo dejar de mencionar y destacar a Vicky Krieps, quien no la tenía fácil en equiparar a un actor tan destacado pero lo logra llevando a su personaje al protagonismo necesario. Sobre Lesley Manville, su papel es secundario pero se deja ver su amplia experiencia en la actuación en cine pero sobretodo en teatro.

Otro detalle que no se puede dejar de mencionar es el diseño de vestuario en la película. Si bien tratándose de un diseñador como protagonista habría estado muy mal que este punto estuviera descuidado cabe destacar que también brilla como uno de los personajes de la película, al tratarse de la obsesión y razón de vida del protagonista.

Como comentario final, vuelvo a destacar esta película como un buen punto de despedida de la actuación para Daniel Day-Lewis si es que realmente es el caso, y un acierto más de Paul Thomas Anderson en el desarrollo de su cine de autor. Y para los espectadores una película que puede tocar nuestras emociones de variadas maneras pero que en ningún caso nos deja indiferente. Por supuesto esa conexión se da a nivel personal y la única forma de averiguar cuál nos corresponde es disponernos a pasar dos horas averiguándolo frente a «Phantom Thread». Por lo que a mi respecta fue viaje un tanto sufrido pero muy bien disfrutado.

Veronica

2017 - Veronica

Director: Paco Plaza
País: España
Año: 2017

«Alguien respondió tu llamada y ahora camina contigo»

Desde los inicios del cine el género de terror ha utiizado un confiable bastón en el que apoyarse para hacer parecer más interesantes sus películas: el viejo y conocido «basado en hechos reales». Y es que inevitablemente la realidad termina siendo más brutal y horrenda que cualquier ficción. Cuando se quiere recrear alguna historia real en la pantalla grande el riesgo de contaminar la historia original y de que una productora, director o incluso actores quieran poner su sello personal es grande pero finalmente los resultados han sido de todo tipo a lo largo de la historia. Por ejemplo, «The Exorcist» (1973) continúa siendo considerada como la mejor película de horror y está parcialmente basada en un caso real. En el caso de la película sobre la que hoy escribo, «Verónica» también pertenece a esta categoría.

El caso fue considerado como la primera ocasión en que la policía consigna eventos y situaciones paranormales en un informe de una muerte cuyas extrañas circunstancias nunca quedaron claras. El ya experimentado director Paco Plaza (creador de la saga «Rec») toma esta historia e intenta narrarla en esta película. Como se trata de un caso real y en que los elementos involucrados son bastante conocidos (desde antes sabemos que la protagonista morirá al final y que hay involucrados ouijas y crucifijos) la película no puede jugar a la originalidad ni a los giros sorpresivos en la trama ni al heroismo por lo que se vuelve menos importante el «qué» y es más protagonista el «cómo» ocurren los sucesos. Para esto el director se vale de los elementos más clásicos del cine de terror (monjas misteriosas, posesiones, pesadillas y dramas familiares) y los utiliza de buena manera, logrando una película que no aporta nada nuevo al género pero sí que se cuenta fluída y entretenídamente mientras se extiende por casi dos horas.

Cabe mencionar que el toque de humanidad que se le otorga a los personajes es un factor importante a considerar pues realmente llegamos a quererlos y desear que nada malo les pase aunque sabemos que será inevitable. Los niños actores involucrados hacen muy bien su papel incluyendo a la joven actriz Sandra Escacena quien tenía quince años al momento de la filmación tal como el personaje que interpreta. Otro factor que juega a favor es jugar con la idea de que todo el mal causado puede haber sido producto de un desequilibrio psicológico de la protagonista y si bien también se nos da la idea de una agresiva entidad paranormal durante toda la película al punto que lleguemos a «verla» se hace de tal manera que quedan ambas interpretaciones abiertas. A esto debo agregar que si bien, como dije, la entidad paranormal de turno es bastante agresiva e interviene bastante insistente y molesta en la trama de la película, también es tratada con sutileza por parte de los creadores por lo que se mantiene una atmósfera de misterio y horror hasta el final de la película sin aburrirnos en ningún momento.

En su momento «Verónica» fue publicitada como «la película más aterradora de todos los tiempos» o al menos en España. Entendemos que este es un truco publicitario pero sí se debe reconocer que es una película muy bien lograda, que logra mantenernos atentos a su desarrollo y compromete nuestros sentimientos con los protagonistas aún sabiendo que serán destrozados al final. Esto último ya es un logro que se debe reconocer y que hace a «Verónica» una película recomendable y que viene a aumentar positivamente el extenso catálogo de películas de horror.

Uncut Gems

2019 - Uncut Gems

Directores: Benny Safdie, Josh Safdie
Traducción: Diamantes En Bruto
País: Estados Unidos
Año: 2019

«Estás sosteniendo un ópalo de un millón de dólares»

La premisa de «Adam Sandler en una película de A24» no podía ser menos que interesante. Un poco de contexto: A24 es una productora joven que ha ganado gran prestigio dentro del mundo cinéfilo pues todas las películas que han sacado son de buena calidad («The Witch» (2015), «The Killing Of A Sacred Deer» (2017), «Moonlight» (2016), «Midosmmar» (2019), sólo por nombrar algunas), y Adam Sandler en un papel dramático eran suficiente garantía. La larga discusión sobre la calidad de Adam Sandler como actor por participar en tantas películas intrascendentes no es un asunto de mi interés y además cuando el hombre hace drama realmente es convincente: «Funny People» (2009) o «The Meyerowitz Stories» (2017) son buenos ejemplos, así que reconozco que estaba predispuesto a presenciar un buen producto en «Uncut Gems», sin embargo no estaba preparado para lo que desfiló ante mis ojos durante las dos horas y cuarto que dura la película y que quedarán bien marcados en mi memoria por un buen tiempo. ¿Es porque es es una película excepcional o un desastre total? Definitivamente la primera: es una película excepcional pero no en el sentido convencional.

Desde los primeros segundos y hasta el final la película lleva un ritmo rapidísimo y desenfrenado en el que se suceden situaciones tensas e incómodas unas tras otras sin tregua ni piedad en función de contarnos unos días en la vida de Howard Ratner (Adam Sandler), un joyero bastante carismático pero adicto a las apuestas y a las malas decisiones que lo llevan a un espiral vertiginosamente descendiente en sus negocios como en su vida personal, un descenso en el que nos vemos violentamente inmersos y sin posibilidad de salir, como si estuviéramos encerrados en una habitación con mucha gente discutiendo y en que cada vez la cosa se pone peor pero no podemos escapar. Otra manera en la que describo a esta película es como un ataque de ansiedad de poco más de dos horas en la que no es difícil encontrarse con los puños apretados y las palmas transpirando y que deja al espectador bastante incómodo una vez que termina.

¿Como se logra esta sensación de angustia permanente? Pues primero una buena idea, una buena dirección, un buen guión y por supuesto actuaciones de acuerdo a lo que se requiere. Se ha dicho que Adam Sandler hizo «el papel de su vida» y ciertamente es su personaje el que provoca todas las acciones que suceden en la trama pero es importante reconocer el gran trabajo de todo el elenco que participa en papeles con mayor o menor tiempo en pantalla. Sobre el guión, es una sucesión de diálogos entrecortados porque las acciones son constantemente interrumpidas y las líneas declamadas en voz alta y constantemente en tono agreste, un recurso que no es nuevo pero que acá es llevado hasta el extremo y nos mantiene atentos en todo momento para poder procesar la información aunque tampoco la convierte en una película difícil de seguir y entender.

Como su nombre en la traducción dice («Diamantes en bruto») es justamente la brutalidad y realismo de la vida y acciones de los personajes reflejada en pantalla el verdadero valor de la película. Casi todos los personajes nos producen rechazo por uno u otro motivo, comenzando por el protagonista, pero también entendemos que este es un recurso para engancharnos y finalmente ver qué le sucede a cada uno. Los directores juegan maquiavélicamente con esto y nunca nos entregan un momento de resolución que nos deje contentos. Ya dije que esta es una película para sufrir, si se pretende ver esta película para relajarse un rato esta no es la elección adecuada.

¿Exagero en mi comentario? Este es un blog de opinión personal sobre películas y trato de expresar lo que me produjo esta película mientras y después de verla. Finalmente escribiré que esta es una buena película, diferente a la media y que definitivamente impacta al espectador. A24 demuestra una vez más que cuando sus siglas están involucradas en alguna película seguro se tratará de una experiencia para el espectador, aunque quizás no la que se espera.

2020 - Nadie Sabe Que Estoy Aqui

Director: Gaspar Antillo
País: Chile
Año: 2020

«¿Quieres que te muestre lo que piensa la gente de tu videito?»

Esto lo he escrito antes pero vale la pena recordarlo: en las últimas dos décadas la calidad del cine chileno ha subido muchísimo, con películas que ya es costumbre compitan en festivales internacionales y hasta hay una ganadora del premio Oscar, lo que hace que cada nuevo lanzamiento sea mirado con altas expectativas. ¿Se cumplen esto en el caso de «Nadie Sabe Que Estoy Aquí»? Veamos.

Es la primera película chilena con el sello Netflix, protagonizada por Jorge García y Luis Gnecco, producida por Pablo Larraín, todos nombres que tienen prestigio internacional (a pesar de que he criticado negativamente algunas películas de Pablo Larraín), también cuenta con Gaspa Antillo en su debut como director. Es la historia de Memo, un hombre de físico corpulento que vive en los alrededores de Llanquihue con su tío, no quiere saber del mundo exterior y habla muy poco, además de tener el pasatiempo de entrar a casas de lujo inhabitadas y pretender vivir una vida que le es ajena. De a poco nos vamos enterando que tuvo una niñez en la que pudo ser un gran niño prodigio del canto, pero esto no ocurrió y le dejó un gran trauma que aún no puede superar. Por supuesto, ocurre un acontecimiento en la vida actual de Memo que lo obliga a salir de su aislamiento, conocer más gente y comunicarse con el mundo exterior, lo que traerá inesperadas consecuencias y finalmente lo obligarán a enfrentar los fantasmas de su pasado.

La película cuenta con una excelente fotografía y hace excelente uso de los colores para mostrarnos los estados emocionales de Memo, frecuentemente representado por el color rojo excepto en los momentos en que encuentra redención. Los hermosos paisajes del sur de Chile y la elección de filmar varias escenas con drones ayudan a reforzar el impacto visual y a narrar la historia, la que tiene un buen comienzo y una promisoria premisa, pero que a mi gusto se queda en contarnos una historia demasiado simple y en un lenguaje que intenta recurrir a la lentitud y silencio para darle mayor profundidad, lo que desde mi punto de vista la hace ver más pretenciosa de lo que debió ser y nos fuerza a conectarnos con nuestra parte emocional para evitar juzgarla desde otros puntos de vista. Esto no funcionó conmigo por lo que no me gustó tanto como quería. Digo esto porque en varias partes de la película pasé de dejarme llevar por la buena fotografía a casi ver el guión en pantalla y estar leyéndolo. Peor aún, pude anticiparme varias veces a la siguiente línea o escena, o dónde cortarían y qué vendría después. Yo no tengo superpoderes ni soy tan experto en cine, por lo que cuando esta situación ocurre me desmotiva y tiendo a distraerme y pensar en que se trata de otro caso en que una buena idea es desperdiciada. La película dura una hora y media aproximádamente, pero se puede ver perfectamente sólo la primera hora y adivinar lo que viene en la media hora siguiente lo que puede ser satisfactorio para ciertos espectadores pero no para mi. La actuación es buena y sobresale por ser una película con pocos diálogos, pero los diálogos no son memorables y las pistas sobre la historia pasada de Memo se nos entrega de manera gradual para ir armando un rompecabezas que no resulta ser tan complicado. Usa elementos del mundo actual como las redes sociales y la búsqueda de algunos medios de comunicación de historias llamativas con el propósito de ganar un poco más de audiencia, además del caso de los «niños prodigio», sin medir en las consecuencias que puede dejar en los seres humanos.

Para terminar, es una película que mantiene los estándares internacionales que ha alcanzado el cine chileno pero no aporta en su evolución. Celebro que sea una historia original en principio pero no su desarrollo. No es una hora y media de tiempo perdido pero tampoco es recomendable para cinéfilos más exigentes.