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Phantom Thread

Director: Paul Thomas Anderson
Traducción: El Hilo Invisible
País: Ëstados Unidos, Inglaterra
Año: 2017

«Y le he dado a cambio lo que él más desea: cada parte de mí»

«Phantom Thread» es una muy buena película, lo digo desde el principio. Es la historia de amor entre dos personas con carácter fuerte y decidido, relaciones que normalmente están destinadas al fracaso pero que al menos en el cine pueden tener un final feliz, entendiendo a la felicidad como un concepto tan íntimo que hasta dada la naturaleza de la relación planteada en esta película es posible.

Es la historia de un diseñador de ropa de los años cincuenta en Inglaterra. Afamado, respetado y dueño de una casa de modas que viste a la realeza y otras mujeres de la alta sociedad. Lo conocemos ya maduro, prolijo y amante de su trabajo, pero con una inquietud en su vida. Su hermana, la única persona de quien acepta consejos en su vida y le otorga algo de control sobre la misma, le aconseja ir unos días al campo a distrerse y es allí donde conocerá a la otra mitad de esta historia: una mujer extranjera más joven que llama la atención de este hombre por su carácter testarudo y la frescura con la vive su vida. En adelante se desarrolla una historia de amor llena de muchos problemas pero que sobrevive por el gran amor que sienten hacia el otro aunque no se demuestre en las formas más obvias y ya hacia el final este amor se vuelva enfermizo y bizarro.

Al narrarla de esta manera parece una historia de amor bastante cursi y de hecho lo es, pero la gracia de esta película es el cómo está hecha. Si tenemos la capacidad de soportar su ritmo lento veremos que se trata de una película realmente hermosa y con mucha atención en los detalles. Escrita y dirigida por Paul Thomas Anderson, el guión regala la inteligencia típica de este cineasta a graneles. La fotografía es excelente y un punto muy fuerte a destacar es la banda sonora, que está presente prácticamente en cada escena y muy bien pensada. El mérito en esta oportunidad es de Johnny Greenwood, guitarrista de la banda Radiohead y quien simplmente brilla en su rol de compositor musical (previamente había hecho otras bandas sonoras para Paul Thomas Anderson). Pero toda esta torta no estaría completa sin los actores protagonistas, que son muy pocos: El diseñador de ropa, su hermana y la mujer que robará el corazón del protagonista, interpretados por Daniel Day-Lewis, Lesley Manville y Vicky Krieps respectivamente. Sobre Daniel Day-Lewis es poco lo que se puede aportar a lo que es conocimiento común sobre él: es uno de los mejores actores de esta época y esto queda demostrado desde la primera hasta la última escena de la película. Su personaje es creíble en todo momento y el actor logra desaparecer en él, como ha sido característico en toda su carrera actoral. Sin embargo, en esta ocasión había que considerar que el actor ha dicho que es su último papel en cine y luego pasaría al retiro. Si esto es así es una despedida más que destacada y en su mejor momento. No puedo dejar de mencionar y destacar a Vicky Krieps, quien no la tenía fácil en equiparar a un actor tan destacado pero lo logra llevando a su personaje al protagonismo necesario. Sobre Lesley Manville, su papel es secundario pero se deja ver su amplia experiencia en la actuación en cine pero sobretodo en teatro.

Otro detalle que no se puede dejar de mencionar es el diseño de vestuario en la película. Si bien tratándose de un diseñador como protagonista habría estado muy mal que este punto estuviera descuidado cabe destacar que también brilla como uno de los personajes de la película, al tratarse de la obsesión y razón de vida del protagonista.

Como comentario final, vuelvo a destacar esta película como un buen punto de despedida de la actuación para Daniel Day-Lewis si es que realmente es el caso, y un acierto más de Paul Thomas Anderson en el desarrollo de su cine de autor. Y para los espectadores una película que puede tocar nuestras emociones de variadas maneras pero que en ningún caso nos deja indiferente. Por supuesto esa conexión se da a nivel personal y la única forma de averiguar cuál nos corresponde es disponernos a pasar dos horas averiguándolo frente a «Phantom Thread». Por lo que a mi respecta fue viaje un tanto sufrido pero muy bien disfrutado.

La Piel Que Habito

2011 - La Piel Que Habito

Director: Pedro Almodovar
País: España
Año: 2011

«Y Robert se la arrebató a la muerte en el último momento»

«La Piel Que Habito» es la adaptación al cine de la novela «Mygale» (1984) del autor Thierry Jonquet. En las manos de Pedro Almodovar esta podría haber sido una gran película pues su trama tiene muchos elementos que han sido la materia prima de las obras del director por muchos años: historias que se desarrollan a lo largo de varias décadas, personajes marcados por la tragedia en sus vidas personales, venganza, sexo y mucho drama. Por todo esto, debo decir que tenía mayores expectativas antes de ver la película pero lamentablemente no fueron cumplidas.

Intentaré resumir la trama: el protagonista principal es un cirujano de prestigio dispuesto a llegar a los extremos con tal de desarrollar una piel artificial con propiedades mucho mejores que la piel normal. Su vida personal es muy trágica pues doce años antes del presente de la película perdió a su esposa quien se suicidó tras no soportar su propio aspecto luego de un accidente de autos. Más tarde su hija también se suicidaría después de una traumática experiencia sexual con un joven que intentó aprovecharse de ella. El entonces viudo y desolado cirujano entonces encuentra al agresor de su hija, lo secuestra y decide darle un destino/castigo peor que la muerte. De vuelta al presente encontramos al cirujano finalmente trinfando en la creación de piel artificial y también compartiendo hogar con una misteriosa paciente, Vera Cruz, en cuya piel ha llevado los experimentos que lo llevarían al éxito de su emprendimiento. No cuesta mucho unir los puntos para que pronto sepamos quién es realmente Vera Cruz.

Y realmente la película no se desarrolla más allá de eso. Se nota el apego de Almodovar a la trama del libro pero uno habría esperado más de su sello en el desarrollo y desenlace de la misma, pues resulta más interesante la historia pasada que lo que ocurre como cierre de la historia. Sí, tal como en otra películas de Almodovar contamos con un «interludio musical» en el que se le da pantalla a un/una cantante, en este caso a Concha Buika. También hay guiños a otras influencias de Almodovar, como cuando brevemente vemos a Vera Cruz leyendo un libro de Alice Munro, de quien Almodovar posteriormente adaptaría una de sus novelas en su película «Julieta» (2016). Y por supuesto, dada la naturaleza del guión la película es visualmente muy parecida a «Les Yeux Sans Visage» (1960), lo que no es ningún pecado pues ambas películas comparten tramas muy similares. Es más, podría decir que en este caso la hija («La Piel Que Habito») hace lo posible por parecerse a su madre («Les Yeux Sans Visage») logrando igualarla sólo en la superficie pero sin corazón y perdiendo la oportunidad de mejorar lo que faltó en su predecesora, optando por el camino de un lenguaje visual que juega más con lo chocante que con lo artístico.

Tenemos, por otra parte, el uso de escenas de sexo en la película. Nada nuevo en el cine de Almodovar pero que en esta ocasión se vuelven particularmente incómodas y personalmente creo que se habría ganado más prescindiendo de ellas. Si la intención del director era hacer una película diferente de su cine típico esa era una buena oportunidad. Por otra parte el personaje de Zeca es particularmente molesto y su aparición e inclusión en la trama parece un poco forzada para desencadenar la parte final de la historia. ¿Es esto pecado del autor del libro o del director? En ambos casos pudieron terminar la historia de mejor manera pero como aquí estoy escribiendo sobre la película culparé nuevamente a Almodovar de no haberla terminado mejor.

Otra de las dolencias de la película es el montaje, pues nos transporta en la línea de tiempo de los acontecimientos de una manera que si bien no llega a ser confusa se siente un poco forzada y los saltos de tiempo en ocasiones innecesarios. Los raccontos bien hechos son un recurso ampliamente utilizado y pueden apoyar muy bien una historia o permitirnos entender mejor a los personajes y sus motivaciones, lo que aquí sucede pero un poco distractivamente. Por otra parte se hace muy evidente la necesidad del personaje de Marilia (Marisa Paredes) quien si nos fijamos bien es la verdadera narradora y motor de la trama. «La culpa es mía, llevo la locura en mis entrañas» confiesa en algún punto de la película, y es esta locura finalmente el pegamento que une a todos los personajes.

Sobre el final y desenlace de la historia no me referiré diréctamente pues no es mi intención contar todo pero basta decir que me pareció muy básico y da la impresión de una desaparición total de Almodovar como director y más bien parece que se convirtió en esta parte en un director de montaje más preocupado de terminar la historia fiel al libro cuando esta era realmente la oportunidad de hacer suya esta historia, el momento de imprimir su propio sello pero en vez de eso sólo nos volvemos acordar de él cuando aparece su nombre en los créditos finales.

Con todo lo dicho parece «La Piel Que Habito» me pareció una muy mala película, sin embargo no lo es y he sido crítico negativo esta vez pues me extrañó ver un producto final con las características qu mencioné anteriormente. No es una película bajo el promedio pero sí probablemente una de las más débiles dentro del catálogo de Almodovar.

Veronica

2017 - Veronica

Director: Paco Plaza
País: España
Año: 2017

«Alguien respondió tu llamada y ahora camina contigo»

Desde los inicios del cine el género de terror ha utiizado un confiable bastón en el que apoyarse para hacer parecer más interesantes sus películas: el viejo y conocido «basado en hechos reales». Y es que inevitablemente la realidad termina siendo más brutal y horrenda que cualquier ficción. Cuando se quiere recrear alguna historia real en la pantalla grande el riesgo de contaminar la historia original y de que una productora, director o incluso actores quieran poner su sello personal es grande pero finalmente los resultados han sido de todo tipo a lo largo de la historia. Por ejemplo, «The Exorcist» (1973) continúa siendo considerada como la mejor película de horror y está parcialmente basada en un caso real. En el caso de la película sobre la que hoy escribo, «Verónica» también pertenece a esta categoría.

El caso fue considerado como la primera ocasión en que la policía consigna eventos y situaciones paranormales en un informe de una muerte cuyas extrañas circunstancias nunca quedaron claras. El ya experimentado director Paco Plaza (creador de la saga «Rec») toma esta historia e intenta narrarla en esta película. Como se trata de un caso real y en que los elementos involucrados son bastante conocidos (desde antes sabemos que la protagonista morirá al final y que hay involucrados ouijas y crucifijos) la película no puede jugar a la originalidad ni a los giros sorpresivos en la trama ni al heroismo por lo que se vuelve menos importante el «qué» y es más protagonista el «cómo» ocurren los sucesos. Para esto el director se vale de los elementos más clásicos del cine de terror (monjas misteriosas, posesiones, pesadillas y dramas familiares) y los utiliza de buena manera, logrando una película que no aporta nada nuevo al género pero sí que se cuenta fluída y entretenídamente mientras se extiende por casi dos horas.

Cabe mencionar que el toque de humanidad que se le otorga a los personajes es un factor importante a considerar pues realmente llegamos a quererlos y desear que nada malo les pase aunque sabemos que será inevitable. Los niños actores involucrados hacen muy bien su papel incluyendo a la joven actriz Sandra Escacena quien tenía quince años al momento de la filmación tal como el personaje que interpreta. Otro factor que juega a favor es jugar con la idea de que todo el mal causado puede haber sido producto de un desequilibrio psicológico de la protagonista y si bien también se nos da la idea de una agresiva entidad paranormal durante toda la película al punto que lleguemos a «verla» se hace de tal manera que quedan ambas interpretaciones abiertas. A esto debo agregar que si bien, como dije, la entidad paranormal de turno es bastante agresiva e interviene bastante insistente y molesta en la trama de la película, también es tratada con sutileza por parte de los creadores por lo que se mantiene una atmósfera de misterio y horror hasta el final de la película sin aburrirnos en ningún momento.

En su momento «Verónica» fue publicitada como «la película más aterradora de todos los tiempos» o al menos en España. Entendemos que este es un truco publicitario pero sí se debe reconocer que es una película muy bien lograda, que logra mantenernos atentos a su desarrollo y compromete nuestros sentimientos con los protagonistas aún sabiendo que serán destrozados al final. Esto último ya es un logro que se debe reconocer y que hace a «Verónica» una película recomendable y que viene a aumentar positivamente el extenso catálogo de películas de horror.

2000 - Shadow Of The Vampire

Director: E. Elias Merhige
Traducción: La Sombra Del Vampiro
País: Estados Unidos
Año: 2000

«Dime cómo me harías daño… cuando ni siquiera yo sé cómo hacerlo»

Un poco de contexto: en 1922, cuando se estrenó «Nosferatu» de F.W. Murnau fue tal el impacto que causó, y particularmente el personaje del conde Orlock, que empezó a correr la layenda de que el actor que encarnó al infame conde Orlock (Max Schreck) no era realmente un actor sino que un auténtico vampiro. «Shadow Of The Vampire» toma este mito e intenta desarrollarlo durante su hora y media de duración.

Siendo una premisa que inevitablemente llama la atención de un cinéfilo promedio o de cualquier amante del género de horror es conveninete dar un vistazo a algunos de los nombres involucrados en la película. Primero coviene mencionar que la productora a cargo fue Saturn’s Film cuyo dueño era Nicholas Cage, lo que no hace extraño la elección de la historia a contar dadas las excentricidades conocidas de Cage. Luego está el director E. Elias Merhige, quien a la fecha de la película había realizado la peculiar y controvertida «Begotten» (1989) además de algunos vídeoclips para Marilyn Manson, lo que auguraba una dirección acorde a la naturaleza del proyecto. Y finalmente están los actores involucrados, destacando John Malkovich y Willem Dafoe en los protagónicos (F.W. Murnau y Max Schreck respectivamente), quienes por separado son garantía de buenas actuaciones pero esta vez, en conjunto, se complementan muy bien. Cabe mencionar que por este papel Willem Dafoe fue nominado a los premios Oscar, siendo esta la única vez que un «vampiro» se acerca al prestigioso galardón.

La película es una ficción de los días de filmación de «Nosferatu» y en principio vemos a los actores y equipo de filmación grabando en un estudio para luego trasladarse a Checoslovaquia para continuar filmando en ambientes más naturales y realistas y donde conocerían al «actor» Max Schreck quien estaría durante toda la filmación caracterizado como su personaje y con quien filmarían sólo de noche pues así lo exigían sus metodos de actuación. Como espectadores sabemos todo el tiempo que se trata de un vampiro real y la gracia es ver cómo interactuaría este personaje con los humanos y cómo se comportaría mientras dura la filmación de la película. Pronto descubrimos que el propio Murnau está manipulando toda la situación con el fin de obtener su propio y objetivo egoísta de lograr el mayor realismo posible en su película. Por una parte Murnau con ayuda del productor de Nosferatu intentarán mantener al equipo en calma y por otra el mismo Murnau intentará mantener a raya al vampiro bajo la promesa de entregarle a la protagonista del elenco y otras víctimas más al finalizar la filmación. Por supuesto nada de esto resulta bien y el vampiro empieza a hacer de las suyas causando estragos en el equipo de filmación y dando paso a las situaciones en que realmente se cuenta el verdadero mensaje de la película.

Y este mensaje no es otro que el egoísmo y enajenación de que un hombre puede ser más monstruoso que un monstruo de verdad. La interpretación de Willem Dafoe es realmente convincente y crea un vampiro realmente aterrador pero que finalmente termina causándonos cierta simpatía mientras que por otra parte John Malkovich expone al Murnau manipulador y monstruoso que se quiere contar esta historia. Cada uno de ellos tiene visiones y planes diferentes sobre la película y esta diferencia de intereses es lo que desencadenará un final que no puede ser de otra manera que trágico.

La película, si bien está bien contada e interpretada por su elenco y principalmente por los mencionados protagonistas, es buena pero pierde oportunidades de convertirse en algo más grande al centrarse demasiado en las obesiones de Murnau y sus métodos de manipulación perdiendo oportunidades de darle mayor profundidad al personaje. Los diálogos podrían haber sido un poco mejor pero se entiende que optaron por algo más funcional que abierto a interpretaciones libres y terminamos con líneas en las que el vampiro aclara al director que no son tan diferentes cuando eso podría haber sido elicitado. Si la intención era dejar bien clara la intención de la película esto se logra muy bien al punto de ser repetitivo. Y esto separa a esta película de las que son consideradas clásicos de mayor categoría.

Tanto para un espectador promedio como para alguien con curiosidad en ir más allá de la «Nosferatu» original y quiera ver esta ficción alrededor de ella, «Shadow Of The Vampire» es más que recomendable y cumple las expectativas de buena manera.

Uncut Gems

2019 - Uncut Gems

Directores: Benny Safdie, Josh Safdie
Traducción: Diamantes En Bruto
País: Estados Unidos
Año: 2019

«Estás sosteniendo un ópalo de un millón de dólares»

La premisa de «Adam Sandler en una película de A24» no podía ser menos que interesante. Un poco de contexto: A24 es una productora joven que ha ganado gran prestigio dentro del mundo cinéfilo pues todas las películas que han sacado son de buena calidad («The Witch» (2015), «The Killing Of A Sacred Deer» (2017), «Moonlight» (2016), «Midosmmar» (2019), sólo por nombrar algunas), y Adam Sandler en un papel dramático eran suficiente garantía. La larga discusión sobre la calidad de Adam Sandler como actor por participar en tantas películas intrascendentes no es un asunto de mi interés y además cuando el hombre hace drama realmente es convincente: «Funny People» (2009) o «The Meyerowitz Stories» (2017) son buenos ejemplos, así que reconozco que estaba predispuesto a presenciar un buen producto en «Uncut Gems», sin embargo no estaba preparado para lo que desfiló ante mis ojos durante las dos horas y cuarto que dura la película y que quedarán bien marcados en mi memoria por un buen tiempo. ¿Es porque es es una película excepcional o un desastre total? Definitivamente la primera: es una película excepcional pero no en el sentido convencional.

Desde los primeros segundos y hasta el final la película lleva un ritmo rapidísimo y desenfrenado en el que se suceden situaciones tensas e incómodas unas tras otras sin tregua ni piedad en función de contarnos unos días en la vida de Howard Ratner (Adam Sandler), un joyero bastante carismático pero adicto a las apuestas y a las malas decisiones que lo llevan a un espiral vertiginosamente descendiente en sus negocios como en su vida personal, un descenso en el que nos vemos violentamente inmersos y sin posibilidad de salir, como si estuviéramos encerrados en una habitación con mucha gente discutiendo y en que cada vez la cosa se pone peor pero no podemos escapar. Otra manera en la que describo a esta película es como un ataque de ansiedad de poco más de dos horas en la que no es difícil encontrarse con los puños apretados y las palmas transpirando y que deja al espectador bastante incómodo una vez que termina.

¿Como se logra esta sensación de angustia permanente? Pues primero una buena idea, una buena dirección, un buen guión y por supuesto actuaciones de acuerdo a lo que se requiere. Se ha dicho que Adam Sandler hizo «el papel de su vida» y ciertamente es su personaje el que provoca todas las acciones que suceden en la trama pero es importante reconocer el gran trabajo de todo el elenco que participa en papeles con mayor o menor tiempo en pantalla. Sobre el guión, es una sucesión de diálogos entrecortados porque las acciones son constantemente interrumpidas y las líneas declamadas en voz alta y constantemente en tono agreste, un recurso que no es nuevo pero que acá es llevado hasta el extremo y nos mantiene atentos en todo momento para poder procesar la información aunque tampoco la convierte en una película difícil de seguir y entender.

Como su nombre en la traducción dice («Diamantes en bruto») es justamente la brutalidad y realismo de la vida y acciones de los personajes reflejada en pantalla el verdadero valor de la película. Casi todos los personajes nos producen rechazo por uno u otro motivo, comenzando por el protagonista, pero también entendemos que este es un recurso para engancharnos y finalmente ver qué le sucede a cada uno. Los directores juegan maquiavélicamente con esto y nunca nos entregan un momento de resolución que nos deje contentos. Ya dije que esta es una película para sufrir, si se pretende ver esta película para relajarse un rato esta no es la elección adecuada.

¿Exagero en mi comentario? Este es un blog de opinión personal sobre películas y trato de expresar lo que me produjo esta película mientras y después de verla. Finalmente escribiré que esta es una buena película, diferente a la media y que definitivamente impacta al espectador. A24 demuestra una vez más que cuando sus siglas están involucradas en alguna película seguro se tratará de una experiencia para el espectador, aunque quizás no la que se espera.

The Ladykillers

2004 - The Ladykillers

Directores: Ethan Coen, Joel Coen
Traducción: Los Asesinos De Damas
País: Estados Unidos
Año: 2004

«Correctamente hablando nosotros estamos sorprendidos. Usted está atónita»

«The Ladykillers» es una nueva versión de la película del mismo nombre original de 1955. nada menos que los prestigiosos hermanos Coen se atrevieron a llevar a cabo una nueva versión con muy buenos nombres en el reparto de actores, encabezado por Tom Hanks. Se trata de una comedia negra en la que una banda de ladrones encabezados por el supuesto profesor G.H. Dorr (Hanks) se hacen pasar por músicos para arrendar la habitación de una casa y poder trabajar en el sótano haciendo un túnel con el que podrán acceder a la bóveda de un casino de la que planean extraer mucho dinero. Bajo el liderazgo del «profesor» cada integrante tiene habilidades únicas que complementan a las de sus compañeros para llevar a cabo el robo. Todo parece perfecto excepto porque no contaban encontrar al peor antagonista posible: la dueña de la casa que arriendan, quien es una señora mayor que si bien en principio cree la historia de que son músicos también cuenta con una perspicacia y un carácter fuerte que no acepta un «no» por respuesta y que la llevará a complicar los planes de la banda.

El argumento es el descrito y no se desarrolla más, es decir, la historia es bastante lineal y a partir de su premisa se van desprendiendo las situaciones graciosas que le otorgan el título de comedia. Esto ha llevado a que esta película sea muy negativamente criticada pues el cine de los Coen se caracteriza por tener muy buenos estudios de personajes, variados giros y bastante reflexión en sus guiones. Es cierto que acá parece menor la agudeza de los directores, pero ¿es una obligación siempre hacer lo mismo o esforzarse por complacer al público? Ciertamente estos hermanos directores hacen el cine que han querido y en esta ocasión optaron por algo más simple a favor de lograr más humor y un tanto liviano pero siempre superior al promedio de lo que conocemos por «comedia». Tampoco se puede acusar a esta película de estar desprovista de inteligencia y cariño en su creación, las interpretaciones de todos los actores involucrados es excelente como siempre en las películas de los Coen y la película supera bien la tarea de entretener al espectador.

Cabe destacar en este aspecto la interpretación de la actriz Irma P. Hall en el papel de dueña de la casa, pues su personaje si bien es metiche y llevado a sus ideas es rápidamente querible y queremos que todo resulte bien para ella, a pesar de tener a cinco delincuentes en su casa llevando a cabo un robo millonario. Los Coen vuelven en esta ocasión a usar estereotipos y elementos religiosos para apoyar la historia, en este caso aludiendo a la religiosidad de la dueña de casa lo que influye en el desarrollo de la trama y hace que la banda sonora esté fuertemente cargada al gospel, que en esta ocasión calza muy bien dada la ambientación y tono de la película.

En fin, esta es una película para entretenerse de buena manera. No es demasiado larga ni sus personajes son particularmente memorables, pero jamás es aburrida ni deja de divertirnos.

2020 - Nadie Sabe Que Estoy Aqui

Director: Gaspar Antillo
País: Chile
Año: 2020

«¿Quieres que te muestre lo que piensa la gente de tu videito?»

Esto lo he escrito antes pero vale la pena recordarlo: en las últimas dos décadas la calidad del cine chileno ha subido muchísimo, con películas que ya es costumbre compitan en festivales internacionales y hasta hay una ganadora del premio Oscar, lo que hace que cada nuevo lanzamiento sea mirado con altas expectativas. ¿Se cumplen esto en el caso de «Nadie Sabe Que Estoy Aquí»? Veamos.

Es la primera película chilena con el sello Netflix, protagonizada por Jorge García y Luis Gnecco, producida por Pablo Larraín, todos nombres que tienen prestigio internacional (a pesar de que he criticado negativamente algunas películas de Pablo Larraín), también cuenta con Gaspa Antillo en su debut como director. Es la historia de Memo, un hombre de físico corpulento que vive en los alrededores de Llanquihue con su tío, no quiere saber del mundo exterior y habla muy poco, además de tener el pasatiempo de entrar a casas de lujo inhabitadas y pretender vivir una vida que le es ajena. De a poco nos vamos enterando que tuvo una niñez en la que pudo ser un gran niño prodigio del canto, pero esto no ocurrió y le dejó un gran trauma que aún no puede superar. Por supuesto, ocurre un acontecimiento en la vida actual de Memo que lo obliga a salir de su aislamiento, conocer más gente y comunicarse con el mundo exterior, lo que traerá inesperadas consecuencias y finalmente lo obligarán a enfrentar los fantasmas de su pasado.

La película cuenta con una excelente fotografía y hace excelente uso de los colores para mostrarnos los estados emocionales de Memo, frecuentemente representado por el color rojo excepto en los momentos en que encuentra redención. Los hermosos paisajes del sur de Chile y la elección de filmar varias escenas con drones ayudan a reforzar el impacto visual y a narrar la historia, la que tiene un buen comienzo y una promisoria premisa, pero que a mi gusto se queda en contarnos una historia demasiado simple y en un lenguaje que intenta recurrir a la lentitud y silencio para darle mayor profundidad, lo que desde mi punto de vista la hace ver más pretenciosa de lo que debió ser y nos fuerza a conectarnos con nuestra parte emocional para evitar juzgarla desde otros puntos de vista. Esto no funcionó conmigo por lo que no me gustó tanto como quería. Digo esto porque en varias partes de la película pasé de dejarme llevar por la buena fotografía a casi ver el guión en pantalla y estar leyéndolo. Peor aún, pude anticiparme varias veces a la siguiente línea o escena, o dónde cortarían y qué vendría después. Yo no tengo superpoderes ni soy tan experto en cine, por lo que cuando esta situación ocurre me desmotiva y tiendo a distraerme y pensar en que se trata de otro caso en que una buena idea es desperdiciada. La película dura una hora y media aproximádamente, pero se puede ver perfectamente sólo la primera hora y adivinar lo que viene en la media hora siguiente lo que puede ser satisfactorio para ciertos espectadores pero no para mi. La actuación es buena y sobresale por ser una película con pocos diálogos, pero los diálogos no son memorables y las pistas sobre la historia pasada de Memo se nos entrega de manera gradual para ir armando un rompecabezas que no resulta ser tan complicado. Usa elementos del mundo actual como las redes sociales y la búsqueda de algunos medios de comunicación de historias llamativas con el propósito de ganar un poco más de audiencia, además del caso de los «niños prodigio», sin medir en las consecuencias que puede dejar en los seres humanos.

Para terminar, es una película que mantiene los estándares internacionales que ha alcanzado el cine chileno pero no aporta en su evolución. Celebro que sea una historia original en principio pero no su desarrollo. No es una hora y media de tiempo perdido pero tampoco es recomendable para cinéfilos más exigentes.

Sonic The Hedgehog

2020 - Sonic The Hedhegog

Director: Jeff Fowler
Traducción: Sonic, La Película
País: Estados Unidos
Año: 2020

«Descuiden. Sé exáctamente qué hacer»

Antes de empezar a hablar diréctamente sobre esta película debo aclarar que nunca he jugado un videojuego de Sonic. Nunca, ni una sola vez. Mi niñez se desarrolló en la década de los noventa y en ese tiempo tuve consolas de la marca Nintendo por lo que nunca tuve un acercamiento a Sonic desde el punto de vista de videojugador. Creo que al momento de ver esta película fue algo a favor pues no tenía expectativas de que lo que pudiera ocurrir en pantalla fuera tan apegado a los videojuegos o no, así que la enfrenté como un espectador más.

Además, dejando de lado el prejuicio de que las adaptaciones de videojuegos a películas no funcionan, independiente de los aciertos y desaciertos que han ocurrido, debo decir que esta es una película bastante entretenida. Se desarrolla veloz como su personaje protagonista y es tremendamente empática con los niños actuales. Se nota el cariño puesto por los realizadores en la creación del producto final, como ejemplo tenemos la polémica ocurrida el año 2019 cuando decidieron hacer una prueba del diseño de Sonic recibiendo múltiples críticas y finálmente cambiándolo al modelo final, para bien.

El cariño puesto en la película se nota en el carisma que tiene Sonic, quien es una criatura extraterrestre que debe vivir escondido en nuestro planeta pero que resulta ser más humano que los habitantes de Green Ville, el pueblo en donde habita. Sonic anhela vivir la vida de los humanos que observa desde la distancia, pero por sobretodo tener un amigo. Nada original, nada que no hayamos visto en «E.T. The Extraterrestrial (1982)» o «Lilo & Stitch» (2002), pero tampoco es la intención de la película cambiar los paradigmas del cine. Quiere ser entretenida y nada más, y lo logra. Así como Sonic es bastante carismático su contraparte, el villano Dr. Robotnik debía tener el mismo peso para balancear la película y afortúnadamente tenemos a Jim Carrey en este rol, quien se roba cada escena en la que aparece y se ve bastante cómodo en esta interpretación. En realidad es un papel bastante acorde a su histrionismo clásico, el que se muestra en su mejor forma. Debo confesar que su presencia en esta película fue lo que me convenció de verla y no me equivoqué, pero también me llevé la grata sorpresa de que la película, como ya escribí, cumple de sobra con lo que propone.

La trama es predecible desde el principio: Sonic encontrará su amigo humano en Tom Wachowski (interpretado por James Marsden, lamentablemente opacado por Jim Carrey en esta película) y juntos vivirán variadas aventuras en las que se ayudarán mutuamente y forjarán una amistad que les ayudará a resolver tanto conflictos personales como salvar el planeta. La animación está muy bien hecha, hay muchos chistes rápidos entremedio y muchas referencias a elementos de la cultura popular, personajes que están ahí sólo para rellenar partes del guión y justificar ciertas acciones de los protagonistas, música del año, etc. La fórmula está usada al pie de la letra pero está bien usada. El final queda abierto e invitando a una inminente secuela, de la podemos esperar que mantenga la diversión de esta primera entrega de la que se puede anticipar una buena saga.

Breakfast On Pluto

2005 - Breakfast On Pluto

Director: Neil Jordan
Traducción: Desayuno En Plutón
País: Irlanda, Inglaterra
Año: 2005

«Sé que estabas bromeando sobre las rosas… y los dulces, probablemente»

Neil Jordan pertenece a aquel grupo de directores cuyo cine toca tema difíciles, realidades que normalmente se ocultan bajo las alfombras pero que están ahí latentes, y aún cuando lo hace desde la ficción (por ejemplo esta película es la adaptación de la novela del mismo nombre del escritor Patrick McCabe) en ocasiones sus personajes y las situaciones que enfrentan se sienten muy reales. En este caso el objetivo está logrado en un setenta y cinco por ciento desde mi punto de vista.

La película comienza con nuestra protagonista, Patrick «Kitten» Braden, una mujer transexual paseando a un bebé por la ciudad de Londres. Luego se nos presenta la vida de Kitten desde su nacimiento hasta la escena que vemos al principio, dividida en capítulos con nombres tan rimbombantes como la personalidad de su protagonista. Kitten fue abandonada cuando recién nació y criada por una familia irlandesa en un pequeño pueblo de la frontera, un pueblo demasiado pequeño para la personalidad de Kitten, quien a pesar de ser aceptada en su pueblo desde que era un niño claramente diferente a los demás, sabe que algún día tendría que salir de ahí para encontrar a su madre biológica y más aún su propio lugar en este u otro mundo.

Lo interesante de la película es que se nos plantea la vida de Kitten con sus pocos aciertos y mayores desgracias sin recurrir a la caricaturización del personaje. Kitten mantiene siempre una actitud positiva hacia la vida a pesar de todas las situaciones que enfrenta, desde su primera desilución amorosa hasta golpizas y hasta intentos de asesinato, recurriendo constantemente a su imaginación hasta en las situaciones más críticas. Pero no por esto es un personaje volátil ni superficial: por el contrario desde muy pequeña manifiesta una madurez y fortaleza poco usual; la imaginación y alegría a prueba de balas es su vía de escape de un mundo en el que sabe que nunca encajará. Ella sabe que su risa «es la clase de risa que disfraza el llanto», pero es a la vez su soporte de vida y hasta inspiración para otros.

La película está enmarcada en los años setenta, tiempos en que los conflictos bélicos entre Irlanda e Inglaterra tuvieron muchos episodios violentos. Si bien esta película no trata de ser política, este es el contexto social en que se desarrolla la película lo que le añade un tono más de hostilidad a la que la naturaleza de la historia ya tiene. Cuando Kitten abandona su pueblo en Irlanda se va a Londres a buscar a su madre por lo que queda totalmente inmersa en el conflicto mencionado y en el que ella y sus amigos vivirán varias de sus desventuras.

Para soportar una película como la que describo la elección del actor principal es crucial y en este caso Cillian Murphy hace una muy buena labor en la interpretación de Kitten. Anteriormente mencioné que el objetivo de retratar a un personaje complejo como Kitten se cumple en un setenta y cinco por ciento y no culpo al actor sino más bien a que la variedad de situaciones que se nos presenta hace que debamos dar muchas cosas por entendidas, y si bien siempre me he mostrado a favor de que como espectadores no se nos muestre tanto detalle innecesario, en esta película debemos aceptar a Kitten tal como es sin mucho desarrollo, esto se nota especialmente en la primera parte de la película. Con menos de las dos horas de duración de «Breakfast On Pluto», hay películas que han hecho mucho mejor desarrollo de personajes.

En definitiva esta película está bien, no llega a ser excelente pero cumple con el objetivo de retratar una vida compleja aunque no llega a ser memorable pues termina presentando muchas situaciones que nos distancian un poco de la psicología de la protagonista en favor de seguir la trama. Esto hace que escenas como la resolución del conflicto principal (la búsqueda de la madre de Kitten) tenga una buena definición pero no provoque la emoción que quizás podría habernos dejado.

Midsommar

2019 - Midsommar

Director: Ari Aster
Traducción: Solsticio de Verano
País: Suecia, Estados Unidos
Año: 2019

«Sí, tengo miedo del verano»

Con la credencial de haber dirigido una de las películas de horror mejor planteadas del último tiempo, las expectativas que uno podía tener sobre el nuevo trabajo de Ari Aster eran altas, y vaya que el director sí cumplió con volver a hacer otra excelente película, lo que lo encamina rápidamente a lograr algo que es muy difícil: llegar a que sus películas sean consideradas «cine de autor», es decir, que las veamos y reconozcamo el talento visionario y característico de su directot o directora, y a la vez que su nombre en la dirección o alguna otra labor en una película se convierta en un sello de calidad.

Sin embargo, hay que advertir que quien no toleró «Hereditary» (2018) por su lentitud y ritmo pausado para desarrollar la historia o quien no disponga de tiempo para ver películas largas mejor ni se moleste en ver «Midsommar», pues en sus dos horas y medias de duración su trama se va revelando lentamente, en un rango de situaciones perfectamente entendibles desde la lógica común hasta la locura máxima, terminando en un cine abierto a varias interpretaciones posibles y que tiene la capacidad de tocar fibras emocionales profundas. Creo que con el paso del tiempo esta es una película que uno recordará por las emociones que evoca más que por su trama o personajes, de nuevo un mérito que pocas películas logran alcanzar.

Desde el primer minuto podemos apreciar la reverencia, conocimiento, amor y respeto que profesa Ari Aster hacia grandes películas de la historia, tomándolas como referencia para crear su propia cinematografía. Desde referencias a «Antichrist» (2009), el cine dogma, Ingmar Bergman, David Lynch y muchas más (hay varios vídeos en Internet en donde el mismo director menciona las películas que tuvo como influencia para realizar «Midsommar»). Cuando notamos estas referencias pero vemos que lo están haciendo de manera inteligente, tratando a la vez al espectador como alguien que puede entender los mensajes sin tener que explicar todo con detalle, entonces cinéfilos como yo lo agradecemos y aceptamos la invitación a convertirnos en parte de la película, por supuesto desde el plano de la interpretación.

La trama principal de la película es el viaje de un grupo de amigos norteamericanos estudiantes de antropología y la novia de uno de ellos hacia la comunidad sueca donde fue criado uno de ellos, con la excusa de pasar un tiempo de relajo (también para la investigación de tesis de un par de personajes) en un lugar diferente, y vaya que resulta ser diferente. La comunidad los recibe alegremente y les brindan toda clase de atenciones, pero pronto todo se convertirá en una fiesta de muerte y locura siempre a la luz del día, bajo la excusa que en esa parte del mundo y en esa época del año prácticamente no existe la noche. Tratándose de una película de terror, vaya que sí es un riesgo intentar asustar con una paleta de colores siempre luminosa y dominada por el blanco. ¿Y asusta? Sí, pero no por los motivos clásicos de una película de terror sino porque debemos entender que esta es una película multigénero que cuenta con escenas bastante explícitas y grotescas pero cuya subtrama psicológica y emocional es aún más fuerte.

Como mencioné, uno de los protagonista viaja con su novia (quien en principio no estaba considerada en el viaje) pues ella acaba de pasar por una situación terrible en donde murió toda su familia, pero a la vez tiene problemas con el novio después de cuatro años de relación: ella siente que no encuentra la compañía y comprensión que su novio debería darle; y a la vez el novio se siente cansado de una relación que cada vez se vuelve más fría. Esta trama amorosa funciona como el puntapié inicial de la película, y una vez que nuestros protagonistas van llegando a la comunidad de Harga me arriesgo a decir que el director nos hace elegir qué película queremos ver: si queremos seguir la sucesión de escenas que veremos a continuación (si es que podemos encontrar y seguir su lógica) o no perder el foco de lo que seguirá ocurriendo con nuestra pareja inicialmente protagonista. Personalmente elegí la segunda (recuerden que este es un blog subjetivo sobre cine) por lo que analizar la película desde el punto de vista del quiebre de esta relación amorosa en un escenario que parece una gran ópera destinada a que cada uno de ellos encuentre lo que estaba buscando. ¿Juntos o por separado? Eso es mejor verlo en la película pero prácticamente se intuye todo desde el principio. Entonces nos damos cuenta que lo importante no es el «qué» va a pasar, sino el «cómo».

Y es entonces donde empezamos a disfrutar de la inteligencia y variedad de elementos que ofrece «Midsommar»: desde osos encarcelados, bordados proféticos, libros santos que se escriben día a día por un oráculo viviente, bebidas que distorsionan la realidad, mucho simbolismo, y sobretodo ritos que son sagrados para la comunidad de Harga, en donde todo parece perfecto y compartido, cualquiera parece libre de irse de lugar, y sin embargo es uno de los ambientes cinematográficos más claustrofóbicos que he visto… a plena luz del día.

Por último me atrevo a apostar que en algunos años veremos a «Midsommar» como un clásico contemporáneo de una época en la que parecía que contar historias en forma novedosa era imposible y sólo podíamos apelar a la entretención rápida y los homenajes. Veremos.