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Bohemian Rhapsody

2018 - Bohemian Rhapsody

Director: Bryan Singer
País: Inglaterra, Estados Unidos
Traducción: Bohemian Rhapsody, La Historia De Freddie Mercury
Año: 2018

La idea de hacer películas sobre la vida de personajes influyentes en la historia no es ninguna novedad. Si vamos cerrando el círculo al mundo de las artes, luego al de la música, y luego a los personajes igualmente talentosos como excéntricos, llegamos a una lista de nombres de quienes ya han sido representados en la pantalla grande (Beethoven, Amadeus, Ray Charles), ya sea apegándose a su historia real o tomándo ciertas libertades narrativas, como los nombres de quienes aún se les debe un homenaje de este tipo (Paul McCartney, Elton john, Lemmy Kilister, etc.). Necesarios o no, este tipo de películas siempre genera grandes expectativas al tratarse de personajes cuyo talento es indiscutido y muchas veces sus historias personales también son de conocimiento público, sean estas estrambóticas o no. Un lugar especial en esta lista lo tiene innegablemente Freddie Mercury, cuya vida reflejada en el cine era un hecho prácticamente inevitable, sin embargo el cómo, cuándo, quién lo representaría, si el enfoque iría en su música o en su vida, qué período de su vida cubriría, qué tanto de verdad y ficción se contaría eran muchas variables a considerar al momento de crear la película que finalmente sería titulada «Bohemian Rhapsody», tomado de el nombre de la canción que fue el mayor éxito de la banda, compuesta por Mercury y tan misteriosa y magnética como él mismo.

¿El resultado? Es una película muy bien hecha, bien escrita y narrada, se nota el trabajo de mucha gente en ella y los miles de ensayos y errores que llevaron a la cinta que finalmente vemos. Tampoco es perfecta: A los ojos de los fans acérrimos las diferencias con la vida real serán evidentes, pero en este sentido recomiendo tomar un poco de distancia y entender que toda película con fines comerciales debe llevar un hilo narrativo, un cierto ritmo, un antagonista y un clímax, entre otros elementos básicos, que permitan sostener una historia que cautive al público en general durante el tiempo que dure la película. Concediendo eso, podemos apreciar una película vibrante, emotiva, llena de humanidad y el mensaje positivo con el que el propio Freddie Mercury impregnó su obra.

Como en muchas películas, las primeras imágenes corresponden al momento actual en que se quiere establecer la narración y pronto pasa a un larguísimo racconto que nos cuentan el cómo se llegó a ese momento inicial, con la posterior conclusión del mismo. Creo que discutir sobre la historia misma del protagonista reflejada en la cinta no tiene mucho sentido más que rescatar el nivel de entrega y esfuerzo del actor protagonista (Rami Malek) en ser fiel a ella, tarea evidentemente imposible de lograr pero de la que el actor sale airosamente. Cabe mencionar que si bien el hilo narrativo lo lleva Freddie Mercury y su vida tanto dentro como fuera del escenario, también se intenta dar la importancia que toda la banda Queen merece al convertirse no sólo en un grupo en el que confluyeron cuatro músicos excepcionales, sino como una familia que como tal, pasa por periodos buenos y malos pero siempre siguen siendo uno, siempre más fuertes juntos que por separado.

También es rescatable que así como se le da importancia a la banda, también aparecen personajes normalamente no tan conocidos pero igual de importantes que los mismos artistas en el mundo de la música: productores musicales, abogados, managers, sellos discográficos, etc. También se da espacio a los momentos en que las grandes canciones de Queen fueron creadas, momentos leves y no tan apegados a la verdadera realidad de la creación musical pero que nuevamente, se entiende que esos momentos de creación no son tan interesantes ni relevantes para un público general, así que se perdona. Sin embargo, sí se destinan generosos minutos a algunos hitos gloriosos de Queen sobre el escenario, momentos que sirven a varios propósitos: tanto para mostrar que ahí está la verdadera escencia de los grandes músicos, como para aliviar en parte la tensión generada por una historia con una fuerte carga emocional y también para hacer al espectador parte de la película, permitiéndole cantar y sentirse, por momentos, tan glorioso y frágil como el mismo Freddie Mercury es reflejado en esta cinta, que en general no defrauda a las grandes expectativas creadas sobre ella y se convierte sin dudas en una de las producciones relevantes del presente año, no al punto de establecer un nuevo paradigma de lo que este tipo de películas biográficas debiera ser, pero sí para recordarnos que aún el cine puede crear esa sensación de grandeza y conexión con los espectadores, conexión que no desaparece tan rápidamente y que en el mejor de los casos puede inspirar más de algún espectador de las presentes o nuevas generaciones a desarrollar sus talentos, o simplemente ser ellos mismos en la vida.

Big Eyes

2014 - Big Eyes

Director: Tim Burton
País: Estados Unidos
Año: 2014

Antes de comenzar con la crítica de la película en si, debo aclarar que el cine de Tim Burton es una influencia muy marcada para mi, por lo que cada vez que aparece una nueva película con su nombre en el puesto de director, personalmente se trata de como cuando un amigo que vive en otro continente anuncia que viene a visitarnos. Tenemos los recuerdos de la última que vez que lo vimos, pero también sabemos que puede haber cambiado un poco con el tiempo, y esos cambios pueden estar o no de acuerdo con lo que conocimos y esperamos. Es precísamente lo que ocurre con esta película: Tim Burton es conocido por una estética particular y definida, la que con el tiempo él mismo (junto a Johnny Depp) se encargó de saturar un poco, pero por suerte eso no le quita el derecho de tomar el riesgo de hacer películas diferentes de cuando en cuando.

«Big Eyes» es uno de ellas, aunque no es primera ve que Tim Burton rinde tributo a sus influencias formativas: «Ed Wood» (1994), «Dark Shadows» (2012) y «Charlie And The Chocolate Factory» (2005) son buenos ejemplos. Probáblemente la película en que más se notó el cambio estético en el pasado fue «Big Fish» (2003), con resultados magníficos. De hecho, personalmente «Big Fish» es mi favorita de este director, y siempre está entre las cinco mejores películas de todo el cine que conozco.

Ahora, yendo diréctamente hacia «Big Eyes», lo primero que resalta es la preocupación por la fotografía, la que es impecable en todo momento y la hace agradable de ver aunque no tuviera ningún otro aporte. Afortunádamente hay más que eso: la brillante actuación de los actores protagonistas sostiene la película en toda su extensión, opacando lamentáblemente a los secundarios o el desarrollo de posible historias paralelas que pudieran enriquecer la trama principal, lo que nos deja con una trama lineal, predecible y en la que sólo podría sorprendernos uno que otro giro, y no hay muchos de ellos. Para suerte de Tim Burton, la historia de la vida real en que se basa esta película ya era lo bastante interesante, por lo que el director no se molestó, y quizás no tenía por qué en agregar o matizarla un poco, lo que se puede interpretar positivamente en el sentido de respetar la historia original o bien negativamente pues la narrativa se muestra monótona en la mayor parte de la película. Eso es elección del espectador.

Pero el punto más negativo, al punto de parecerme molesto y distractivo en repetidas ocasiones, es el esfuerzo en mostrar gráficamente todo lo que se menciona o insinua, literlamente. Por ejemplo, si un personaje dice «martillo rojo», no es necesario que otro lo repita inmediatamente y que luego aparezca un primer plano de un martillo rojo para que nosotros podamos representar esa imagen en nuestra mente. Acabo de presentar un ejemplo bastante exagerado, pero creo que no está lejos de lo que aparece repetídamente en la película. Siendo así, entendemos que fue hecha intencionalmente de esa manera, pero me cuesta entender el por qué. Como dije, a mi me pareció molesto.

Mencioné anteriormente a la importancia de los actores protagonistas, y en este punto debo detenerme para mencionar que era obvio que Christoph Waltz, desde su gran irrupción en el cine mundial de la mano de Quentin Tarantino en «Inglorious Basterds» (2009), en algún momento participaría en alguna película de Tim Burton, y realmente el protagónico en «Big Eyes» parece hecho a su medida. Lo mismo para Amy Adams, quien además de su innegable belleza ha probado ser una actriz versátil, basta recordar películas como «Julie and Julia» (2009) o «Doubt» (2010). También cabe mencionar que sus ragos faciales también encajan muy bien en el contexto de «Big Eyes».

En suma, «Big Eyes» es una película de la que se podría haber obtenido mucho más, sin embargo, no llega a ser mala pues tiene varios elementos bien puestos que no la dejan caer, comenzando por el caso real, luego la fotografía y finalmente los actores protagonistas involucrados en ella. Y si en algunos puntos esta crítica parece repetitiva y forzada en dejar claro algún punto, es cierto, está escrita muy al estilo de la película que la inspiró.

Selma

2014 - Selma

Directora: Ava DuVernay
País: Estados Unidos
Año: 2014

Cuando se trata de retratar y recrear la vida de personajes históricos en el cine, siempre se corre el riesgo de sobrevalorar al personaje en cuestión, o como en muchos casos, pasar por alto pequeños detalles que son los que en realidad moldean la grandeza de la mujer u hombre en cuestión. Más aún cuando se intenta capturar la vida completa de alguien: puede que el resultado sea una obra de proporciones épicas, como la archiconocida Jesus de Nazareth, o bien películas larguísimas y soporíferas que diluyen la importancia histórica de quien se quiere contar. También existe el recurso de focalizar un período de tiempo relativamente corto en el que el personaje consiguió algún hito importante, y que a mi parecer esto entrega resultados más acertados. Precisamente es el enfoque usado en «Selma».

La película comprende un período de tres meses del año 1964 en la vida y obra de Martin Luther King, comenzando con la ceremonia del premio Nobel con el que fue galardoneado hasta la obtención efectiva del derecho a voto para la población de raza negra en Estados Unidos, puesto que técnicamente ya tenían ese derecho constitucional pero en la práctica no se cumplía debido a las abusivas trabas de la supremacía blanca. El eje central de la película es una multitudinaria marcha pacífica que el carismático líder convocó en un pueblo llamado Selma, marcha que llegaría hasta Montgomery, capital del estado de Alabama, símbolo de la dominación blanca por ese entonces.

En este período conocemos al líder en variadas facetas, desde sus potentes y emotivos discursos públicos, su relación con cercanos, amigos y enemigos, sus negociaciones con el presidente de la nación de ese momento (Lyndon B. Johnson), hasta momentos de intimidad familiar y fragilidad en los que Luther King (convincentemente interpretado por David Oyelowo) duda de su propósito pero también encuentra la fortaleza necesaria para seguir adelante aún cuando todo parece estar en contra.

El reparto se completa con excelentes actuaciones provistas por Tom Wilkinson, Tim Roth y Oprah Winfrey, a quienes se les ve inspirados y empoderdos en la caracterización de sus personajes en una película que narra de muy buena manera un hito tan importante en la historia de Estados Unidos. La película fue dirigida por Ava DuVernay, siendo la única dirigida por una mujer nominada en la última entrega de los premios Oscar en la categoría «mejor película», y la dirección femenina se nota en cuanto al tratamiento de pequeños detalles que proveen de emotividad y realismo a la cinta, así como en momentos realmente violentos que traspasan la pantalla y conectan con uno como espectador dolorosamente, basta ver el logrado contraste entre las dos primeras escenas iniciales y la que sigue para entenderlo, y todo esto en menos de cinco minutos de duración.

Sin caer en fanatismos ni parcialidades, la película es un excelente retrato de un hito histórico, y puede ser usada incluso como recurso pedagógico en las escuelas de ese país o en cualquier lugar en donde se intente enseñar historia reciente de Estados Unidos. Para el resto del mundo, es una representación honesta de las luchas de poder que ocurren en todos los países, una lección de ética, madurez y fortaleza espiritual que se convierte en modelo para las batallas sociales producto de la desigualdad social en todo el mundo.

The Imitation Game

2014 - The Imitation GameDirector: Morten Tyldum
País: Inglaterra
Traducción: Descifrando Enigma
Año: 2014

La historia de Alan Turing en la vida real ya es lo suficientemente novelesca como para agregar mayores elementos que pudieran condimentarla excesivamente y por suerte en esta adaptación cinematográfica, si bien con varias licencias y hechos diferentes a la realidad, no llegan a importunar y presentan una narrativa interesante. De todas maneras, la recreación de los lugares, la máquina Enigma y la que construyó el propio Turing y su equipo, entre muchos otros detalles están muy bien realizados, es decir, se nota un trabajo investigativo dedicado y acucioso.

Volviendo al protagonista, Alan Turing, él fue un genio que vivió en el tiempo equivocado. Nadie es perfecto, pero en cada época y lugar hay «imperfecciones» que son consideradas peligrosas y son castigadas en forma exagerada y cruel, y lamentáblemente esta fue la suerte que corrió el matemático. Para quien aún no lo sepa, el computador en el que escribo y en el que me están leyendo están basados en las visiones e ideas de Turing, quien además desempeñó un rol importantísimo en decodificar mensajes alemanes durante la Segunda Guerra Mundial, logrando acortar la guerra en dos años o quizás más. Lo interesante de este logro, es que el hombre más bien lo hizo más bien por amor a su trabajo más que por un amor patriótico. Con esta información, ¿cómo no iba a ser necesaria una adaptación a la altura? Se han hecho obras de teatro, documentales, e incluso musicales en Inglaterra, sin embargo el cine aún es la herramienta de comunicación más masiva alrededor del mundo, y entre sus variados usos, dar a conocerla vida de personajes relevantes y controversiales es vital.

Interpretados por Benedict Cumberbatch como Alan Turing y Keira Knightley como Joan Clarke, dos actores de ya vasta trayectoria y ambos enormemente talentosos, la película muestra en forma balanceada el trabajo de Turing durante la guerra así como su vida personal, en la que participaban casi las mismas personas dada la naturaleza de su trabajo. Se hace uso continuo de flashbacks para conformar la personalidad del protagonista y sus motivaciones, las que en este caso son usados en los momentos precisos y no entorpecen la narración, sino que por el contrario, la enriquecen y apoyan bien.

«The Imitation Game» estuvo nominada como mejor película en la reciente entrega de premios Oscar (2015), y aunque no ganó, merece un puesto de reconocimiento junto a «The Theory Of Everything», porque ambas, más que por estar centradas en personajes relevantes de nuestro tiempo, fueron realizadas con sobriedad, excelentes actuaciones y dedicación, lo que las convierte en parte de lo mejor de las películas hechas durante el 2014.

American Sniper

2014 - American SniperDirector: Clint Eastwood
País: Estados Unidos
Traducción: El Francotirador
Año: 2014

La filmografía de Clint Eastwood, en los últimos veinte años, ha estado ligada casi en su totalidad a presentar personajes y situaciones identificables en la vida real, en muchos casos basados en personas reales, con el estilo y narración necesarios para presentar al espectador casos donde la doble lectura es posible, casi obligatoria. ¿Héroes o villanos?, ¿valientes u obsesivos?, ¿patriotas o enajenados? La belleza está en el ojo del espectador, y precisamente con la madurez del actor/director en cuestión se logran estos resultados.

Expongo lo anterior porque su última película como director, «American Sniper», ha polarizado radicálmente a quienes la han visto. Es fácil ver en ella propaganda patriota estadounidense, pero también es posible ver los efectos desastrosos de la guerra para todos, desde quienes reciben las noticias lejos del campo de batalla como para quienes están diréctamente ahí, muchos de los cuáles «nunca vuelven», ya sea por morir en el campo de batalla, o por dejar allá parte de ellos, física y psicológicamente.

Consciente de esto, Clint Eastwood logra mostrar los hechos lo más parecido a cómo se viven en la realidad, tomando como referencia la historia de uno de los últimos héroes/asesinos en masa de Estados Unidos: Chris Kyle, el francotirador con más muertes en el campo de batalla contabilizadas a su haber. Un campesino sureño criado con exacerbados valores patriotas, quien no dudaría en ningún momento de la existencia de Dios o del amor a su país, y por supuesto con una habilidad innata para el uso de las armas. Un hombre sencillo, bien intencionado, con una convicción tal que asume ser otra persona al momento de asumir las más de 160 muertes causadas por su buena puntería. Un cowboy que encontró su lugar en el mundo gracias a su deseo de hacer el bien y defender a quienes están en peligro, según sus propias convicciones.

Es aquí en donde ya podemos comenzar a hacer nuestros juicios: para quienes vivimos en un país como Chile, indiscutiblemente invadido y abusado por la cultura norteamericana, nos es fácil generar anticuerpos y hasta sentirnos violentados ante este tipo de películas, pero al mismo tiempo sabemos que personas como Chris Kyle existen y continuarán existiendo, y que gracias a ellos la propaganda de la guerra se sigue manteniendo y ganando adeptos, y por otra parte, muchos otros eligen alejarse de todo lo relacionado con conflictos bélicos y hasta cuestionar y combatir su existencia.

Más allá de la historia del protagonista, el ritmo de la película es más bien pausado pero con los momentos de tensión oportunos cuando son necesarios. Quizás se aprecia menos emotiva y con menos giros a los que nos tiene acostumbrados Clint Eastwood, pero entendemos que es así por el esfuerzo de apegarse a la historia real y también vemos cómo se hace bastante incapié en cómo se desarrolla la vida en la guerra, las relaciones humanas que se dan entre quiénes participan diréctamente en ellas, sus familias, cómo se ve a los «terroristas» desde el bando enemigo, y cómo los afecta el estar allí. Según la milicia norteamericana, la película es un buen reflejo de cómo se vive ese mundo en la realidad.

«American Sniper» es una buena película sin llegar a ser sobresaliente, el director y los actores cumplen a cabalidad sus roles pero no alcanzan la excelencia, probablemente por el intento a crear un producto apegado a la realidad. Si la idea era hacer una película que genere cuestionamientos sobre los métodos y la existencia misma de las guerras de Estados Unidos contra… quien sea (el país ya lleva más de doscientos años en guerra), la misión fue cumplida. Ya la historia original es poderosa y cumple ese objetivo, ahora con la película este debate es llevado fuera de las fronteras de Estados Unidos, para ser interpretado a nivel individual dependiendo de la estructura mental de cada individuo.

2014 - The Theory Of EverythingDirector: James Marsh
País: Inglaterra
Traducción: La Teoría Del Todo
Año: 2014

Hablando a nivel de los ciudadanos comunes y corrientes, tanto de Inglaterra (de donde es esta película) y los de países y realidades tan lejanos como el país en que me encuentro (Chile), ¿cuántos de nosotros entendemos de física cuántica?, ¿del universo?, ¿de ecuaciones que intentan revelar verdades de tal magnitud?, ¿y de gente como el protagonista (en la vida real) de esta cinta, que vive intentando encontrar estas respuestas confinado a una silla de ruedas y hablando a través de un computador, totalmente ajeno a nuestro ajetreo de hormigas guiadas por el hambre y los instintos básicos de supervivencia?

¿Por qué debiera interesarnos la vida de este hombre? ¿Cómo se conecta con la nuestra? El carisma de Stephen Hawkins y magia del cine, en este caso, tienen la respuesta.

«Donde hay vida, hay esperanza». Es innegable que el científico ha trascendido las fronteras de su campo de trabajo para llegar a la cultura popular como una figura importante, reconocible, y querible. No digna de lástima, sino de admiración tanto por su trabajo y su calidad humana, jamás perdiendo el sentido del humor y comentando en diversos temas como cualquier persona e incluso con apariciones esporádicas en televisión y hasta en series de comedia como «The Big Bang Theory».

Ahora bien, habiendo establecido esto, podemos pasar de lleno a la película, en la cual se intenta retratar su vida amorosa respecto a su primera esposa, y también en cómo la enfermedad progresivamente lo ha llevado a su actual estado de vida, abarcando tangencialmente la profundidad de sus logros y descubrimientos. Es una película romántica después de todo, y una muy bien hecha, sobria, de buen gusto y sobretodo elegancte, mostrando el coraje de sus protagonistas con dignidad y sin caer jamás en el recurso facilista de la lástima o ser demasiado explícita en temas cotidianos delicados. Un deleite narrativo, por decir lo menos.

Lo primero que resalta, y de sobremanera, es la actuación, en donde el protagonista (Eddie Redmayne) se roba todas las miradas encarnando a Stephen Hawkins desde su juventud como estudiante indeciso hasta su madurez como esposo, padre y científico de renombre mundial. Cabe mencionar que este actor ya venía sobresaliendo en películas como «My Week With Marilyn» (2010), y «Les Miserables» (2012), entre otras, pero es aquí en donde alcanza brillo y estrellato total. Lo sigue de cerca Felicity Jones en el papel de su esposa, pero todos los secundarios lo hacen muy bien, destacando entre ellos Emily Watson («Red Dragon», 2002, entre otras), y Charlie Cox («Boardwalk Empire», (2011-2012)). Luego tenemos la dirección, guiando la historia adecuadamente, y con buen gusto como ya dije, sabiendo detenerse en los momentos precisos de la biografía de Hawkins y manteniendo un ritmo fluido de principio a fin que deja lugar a la emoción y a veces comedia en la medida justa, sin perder jamás el balance. La banda sonora aporta bien a la narración, sin exagerar ni sentirse ausente.

En suma, tenemos una película romántica que puede ser disfrutada por todo tipo de público, no sólo por uno de los géneros como suele suceder con esta clase de películas, y además podría motivar a más de alguien a perseguir sus intereses por imposibles que parezcan, y en el mejor de los casos, inspirar a algún/a joven con talento a adentrarse en el estudio de la ciencia.

2014 - 20.000 Days On EarthDirectores: Iain Forsyth, Jane Pollard
País: Inglaterra
Traducción: 20.000 Días En La Tierra
Año: 2014

Tal como muchas de las canciones compuestas su protagonista, esta película se nos presenta con un título grandilocuente e interpretable de muchas maneras diferentes a criterio del espectador. También cabe mencionar que se trata de una hora y media de material audiovisual diseñado a la medida exacta de Nick Cave, tal como cada uno de los trajes que lo vemos usar a lo largo de la cinta. Por cierto, el propio Cave participó diréctamente en la elaboración del guión, por lo que el resultado es la forma en que él quiere que lo conozcamos, disfrazado de documental.

En la primera escena lo vemos comenzando su día número 20.000 en el Planeta Tierra, acostado junto a su mujer y ya despierto antes que la alarma del reloj marque el comienzo formal de la jornada. Luego lo acompañaremos en las diferentes actividades que realiza durante ese día, que van desde una consulta con el psicólogo, visitar el hogar de Warren Ellis (su compañero musical desde hace veinte años) ir a un archivo de fotos, escritos, filmes y otros recuerdos sobre el protagonista, y compartir viajes en auto con ex-colaboradores y personas influyentes, según él, en su existencia.

Lo que se propone como un acercamiento biográfico y cercano a la persona y la vida común de Nick Cave, termina convirtiéndose en una extensión de su ya larga carrera como músico y escritor (entre otras actividades). Es decir, «20.000 Day On Earth» bien podría considerarse como un disco o un libro «visual», en donde podemos considerar a los directores de la película más bien como ingenieros de sonido y productores en función a las ideas ya premeditadas y largamente repasadas por el artista, lo que no deja de ser un mérito en consideración al resultado.

El contenido de la película nos hace presumir desde un principio, y luego confirmar rápidamente el tono altanero y unipersonal de la cinta, incluso el propio Nick Cave se refiere a sí mismo en algún momento como un «bastardo arrogante», y más tarde declara que no tiene ninguna intención de cambiar su modo de ser, ya que fue a lo que siempre aspiró, desde su infancia rural en Australia. Esta arrogancia se muestra deliberadamente en varios momentos, como al rechazar la comida casera preparada con cariño por Warren Ellis y en lugar de eso preferir un sintético y blandengue pan de molde, o cuando guarda silencio ante las palabras sentidas de Blixa Bargeld, Kylie Minogue, y otros invitados, al hablar de Dios, e incluso al atreverse a desafiar a los elementos impredecibles del clima de Brighton, Inglaterra, el lugar donde reside.

En definitiva esta película no ayuda a esclarecer nada sobre la vida personal de este enigmático artista, sino que por el contrario, entrega nuevos elementos y códigos a la mitología en torno a Nick Cave, todo orquestado cuidadosamente por el mismo, tal como cada una de sus obras a la fecha. No por esto es una mala película, por el contrario, está bien contada y ofrece un novedoso acercamiento a los artistas. Creo que probablemente este formato será replicado en otras producciones «biográficas» a futuro.

Boyhood

2014 - BoyhoodDirector: Richard Linklater
País: Estados Unidos
Traducción: Momentos De Una Vida
Año: 2014

Al hablar de esta película, lo primero que debo advertir es que tiene un ritmo pausado y un guión que se desenvuelve con calma y sin sobresaltos, y que además dura dos horas y cuarenta y cinco minutos. Por lo tanto, para el espectador que gusta del cine de acción, o con historias rápidas y con grandes giros y sorpresas en la narración, esta no es la película indicada.

Dicho esto, también cabe mencionar que es una cinta profúndamente emotiva, emparentada diréctamente con otras como «Thirteen» (2003), «This Must Be The Place» (2011), e incluso «La Famiglia» (1987), es decir, películas filmadas casi en estilo documental y que buscan reflejar de la manera más directa y real posible el desarrollo de historias de familias.

Tampoco es menor el hecho de que haya sido filmada durante doce años con el mismo reparto, dándole un toque épico y un realismo único a los cambios físicos y psicológicos de los personajes.

En este caso seguimos la historia de Mason y su familia durante el período de tiempo mencionado anteriormente. Vemos crecer a este niño desde el momento en que su propia madre lo consideraba disléxico hasta cuando deja su hogar para ir a perfeccionar sus talentos (fotográfico en este caso) a la universidad. En el transcurso de estos años vemos la relación con su hermana (uno de los personajes más fuertes y mejores logrados, la actriz es hija del director por cierto), su madre (interpretada maravillósamente por Patricia Arquette y su acento sureño), su padre (Ethan Hawke), y muchos otros personajes que aparecen y desaparecen con el tiempo, tal cual ocurre en la vida real.

Vemos los esfuerzos de la madre de Mason por sacar a sus hijos (y su propia vida) adelante, con aciertos y fracasos (incluyendo matrimonios y separaciones), hasta su conmovedor discurso cuando ve su tarea cumplida, con sus dos hijos en la universidad, cuestionando si realmente la vida fue justa con ella. Vemos el desarrollo del carácter sensible de Mason, desde un niño un tanto retraído hasta un adolescente acertivo y seguro de si mismo. Vemos a su padre, conciente de sus errores e intentando hacer lo mejor por sus hijos, aún desde su visión desapegada y un tanto inmadura de la vida, la que sin embargo le otorga una segunda oportunidad para enmendar los errores. Vemos también el desarrollo de la hermana de Mason: en particular este personaje es llamativo, pues sin generar grandes sobresaltos y mantener un desarrollo normal, es quizás quien otorga el punto de equilibrio a sus padres y hermanos, aún sin tener esa intención, lo que es bastante común y ocurre en muchos casos reales.

Si bien el núcleo familiar es el protagonista, todos los personajes circundantes están bien logrados y aportan para entender el contexto social y la forma en que evolucionan los protagonistas, desde la violencia intrafamiliar, el alcoholismo, la solidaridad de los vecinos, los amigos de adolescencia, las primeras novias, el cómo nadie está preparado para ser padres, los suegros, la sociedad texana amiga de dios y las armas de fuego, etc.

Finalmente, quiero volver a mencionar que uno de los grandes atractivos de la película es que no tiene giros de ningún tipo en su trama ni tampoco tiene excesivas frases de sabiduría, lo que no le resta tensión ni la hace aburrida, sino que permite apreciar la emotividad de la vida común, así como los aciertos y errores de la cotidianeidad. Filmada a ritmo pausado, «Boyhood» es un excelente ejemplo de película biográfica de una sociedad (en esta caso norteamericana), enfocada en su núcleo más basico, la familia.

Hitchcock

2012 - HitcockTraducción: Hitchcock, El Maestro Del Suspenso
Director: Sacha Gervasi
País: Estados Unidos

Cuando uno se entera que se realizará una película sobre la creación de una de las obras más simbólicas dentro del género de horror y suspenso (Psicosis, 1960), con el aliciente de tener como protagonista a uno de los más grandes actores (Anthony Hopkins) y además acompañado de un número no menor de actores y acrices consolidados en su oficio, uno inevitablemente se creará altas espectativas sobre el resultado, lo que en este caso, lamentablemente se transforma en una tremenda desilución.

Existe una vasta mitología, literatura y datos en el Internet (verídicos o no) sobre el rodaje de Psicosis, una película que en si misma ha sido objeto de análisis prácticamente escena por escena, y desde puntos de vista cinematográficos, musicales, e incluso análisis psicológicos. Esta información ha contribuido a convertirla en un clásico inigualable hasta hoy, fuente de inspiración para muchas otras cintas, incluso se hicieron secuelas y remakes, pero nunca llegaron a igualar el nivel de la original. Por todo esto la idea de ver una película que incluyera en un tiempo limitado todo lo relativo a su rodaje parecía una idea megalomaniaca, pero que gracias a la magia del cine podía ser posible, al menos en parte, pero en este caso queda en una deuda grande.

Si bien podía ser interesante la idea de presenciar al director en la cotidianeidad de su hogar, centrada en la relación con su valiosa esposa (por cierto, el papel mejor aprovechado y realizado de la película) y batallando contra problemas de salud y otros más cotidianos ayuda a dar realismo y formación al personaje, se abusa mucho de esto, perdiendo demasiado tiempo valioso que podría haberse aprovechado mostrando otros aspectos, por ejemplo:
– La relación con los actores en cuanto a la caracterización de sus personajes (y no la relación casi superficial que se muestra)
– El desarrollo de la música (vemos casi un «cameo» de Bernard Herrmann, una personalidad que en si da para una película aparte)
– El diseño de la escenografía (cualquiera que haya visto la película sabe que la casa es un personaje más en el desarrollo de la trama)
– La elección de las cámaras que se utilizaron (que también son parte del lenguaje de Psicosis).
– Y por sobretodo, el proceso de montaje de la película (ya que en la película en algún momento se menciona que Hitchock era un mejor montajista que director, podríamos haberlo visto un poco más en esa faceta).

Y estos son sólo algunos aspectos que la película desaprovecha.

En cambio, tenemos mucho tiempo perdido en algunas situaciones forzadas sobre un triángilo amoroso en la vida del director, sus obsesiones a veces perversas y una que otra alucinación del asesino que inspiró a Psicosis pero que termina convirtiéndose en un fantasmita amistoso y colaborativo con el director. Muy malas jugadas y nulos aportes para lo que se promete mostrar.

Sobre los actores, Anthony Hopkins hace una reperesentación adecuada, no notable, de un papel que quizás podría haber significado el más importante de su carrera, pero que finalmente da la impresión de estar demasiado escondido bajo las capas de maquillaje y el trabajo de caracterización, lo que lo hace ver estático y fofo la mayor parte del tiempo. En contraste, el papel que representa Helen Mirren, el de Alma Reville, la esposa de Hitchcock, se convierte en el real protagonista, llevando el hilo conductor de toda la acción que ocurre. La película bien podría haber llevado el nombre de la esposa, pero bien sabemos que por razones comerciales eso jamás podría haber sucedido. En cuanto a los demás personajes, es muy lamentable ver que actores con talento como Scarlett Johansson, James D’Arcy y Jessica Biel, entre otros menos conocidos pero igualmente hábiles como Michael Stuhlbarg, queden relegados a un segundo lugar totalmente plano y desprovistos de carisma y relevancia, cuando uno podía haber esperado un mayor protagonismo.

Hay una escena en que Hitchcock visita al censor, el encargado de permitir la exhibición de la película, y presenciamos un tira y afloja entre lo que el director quiere mostrar y lo que el censor le permite. Personalmente, creo que el director de esta película, al haberse entrevistado con el censor, no debería haber sido jamás autorizado para mostrar un producto tan poco osado. Incluso pienso que el propio Hitchcock no lo hubiera aprobado, dado la naturaleza rupturista del director (que también intenta mostrarse, aunque febrilmente, en la cinta).

Cabe destacar, de todas maneras, la parte en que se intenta mostrar cómo debió haber realmente sucedido la filmación de la famosa «escena de la ducha». Ahí se comprime la intención original, que era la de mostrar a Hitchcock manejando los hilos de sus producciones como un amo (tómese adulativa o peyorativamente) de su arte.

The Iron Lady

2011 - The Iron LadyTraducción: La Dama De Hierro
Directora: Phyllida Lloyd
País: Inglaterra

La sinopsis de esta película cuenta básicamente toda la trama de la película: una mirada nostálgica a la vida de la dama de hierro, la primera mujer en llegar a ser Primer Ministro de Inglaterra.

Si bien en un comienzo es interesante la imagen de Margarte Tatcher en sus últimos años, sufriendo de Alzhaimer y acosada constantemente por las visiones de su difunto marido, al poco rato de contemplar el lento desarrollo de este período de su vida, sumada a obvios flashbacks constantes hacia su vida pasada, hace que se vuelva una película aburrida, principalmente por la falta de una línea argumentativa clara, aunque imagino que esa era la intención de la directora.

Como personaje (casi está demás mencionar la interpretación siempre deslumbrante de Meryl Streep), la dama de hierro es retratada como la mujer de carácter fuerte que conocemos en la vida real, lo que la lleva a comandar la nación con dureza y soportar difíciles períodos políticos, pero también a descuidar su vida familiar constantemente. Este retrato deja una bandeja servida para el juicio del espectador al rol de la mujer, aunque quizás podemos pensar que no es una visión tan objetiva, y analizando los retratos de mujeres en películas biográficas (vease «Violeta se fue a los cielos», por ejemplo), creo que en este tipo de películas aún existe una tendencia a dar énfasis a enjuiciarlas negativamente, a pesar de los distintos aportes que puedan suponer en los distintos campos de desarrollo que ocupen. Que quede claro, sólo estoy enjuiciando la película y nada más.

En suma, es una película que, con un poco de paciencia, se deja ver, pero tampoco estamos frente a un trabajo que perdure mucho tiempo en nuestra apreciación.