Director: Jason Woliner
Traducción: Borat 02
País: Estados Unidos
Año: 2020

«¿Una mujer puede tener un negocio?»

«Borat», lanzada el 2006, sginificó una apuesta bastante alta en cuanto a comedia: fue novedosa, irreverente y por sobretodo treméndamente irónica y punk, una apuesta por la que su creador se jugó la carrera, la que contra todo pronóstico salió favorecida llevándo a posicionar a Sacha Baron Cohen como un actor recurrente en Hollywood. Con el tiempo crearía otros personajes pero ninguno llegaría a ser tan entrañable como Borat. ¿Era necesaria hacer una segunda parte, catorce años después y en un mundo y contexto completamente diferente en el que se hizo la primera? La respuesta más probable es «no», pero aquí tenemos una continuación que si bien ya no tiene el factor novedoso de la primera, en mi opinión sí llega a ser una secuela digna.
El gran chiste de la primera película era que los «personajes» que interactuaban con Borat no sabían que estaban siendo filmados y se mostraban humanos, imperfectos y ridículos sin saberlo, exponiendo lo peor de la sociedad norteamericana. En esta segunda parte se intenta repetir esto, sin embargo, como Borat ya es un personaje parte de la cultura popular, debe recurrir a diversos disfraces para no ser reconocido. Realmente, si las interacciones de Borat con la gente eran reales o ficción para mi no es realmente relevante ni le suma o resta puntos a mi apreciación. Valoro el hecho de atreverse a hacer la película y conociendo sus cartas de entrada, armar un guión coherente sin perder nunca de vista la comedia y las situaciones disparatadas. La pérdida de anonimato de Borat es también la mejor excusa para presentar al personaje que definitivamente se roba la película: la hija de Borat, interpretada por Maria Bakalova. Este personaje es el que finalmente estructura la película y brilla a partes iguales con Borat, lo que también es algo que se debe reconocer.
Sobre la trama, Borat es sacado de la cárcel donde fue enviado hace catorce años por haber dejado a su país en ridículo mundial para cumplir una misión especial: entregar en persona un regalo al vicepresidente de Estados Unidos con el objetivo de situar a su natal KKazakhstan entre las naciones poderosas del mundo. Por supuesto, nada sale como fue planeado originalmente y desde ese argumento inicial termina pues… muy lejos de ahí.
El humor vulgar presente en la primera película se mantiene con el objetivo de escandalizar. Esto no lo comparto al cien por ciento pero hay que entender que es parte del personaje. Además de eso, como dije, a pesar de que la trama es disparatada y termina muy lejos de su comienzo me parece que está bien contada y se mantiene coherente a lo largo de su hora y media de duración.
Esta película fue hecha y lanzada el 2020 y por supuesto el Coronavirus tiene parte de protagonismo en ella… en el estilo Borat por supuesto. Hay conspiraciones, gente paranoica sobre política, reivindicación del rol de la mujer en la sociedad, fanáticos religiosos, racistas, etc. Todo lo que se podría esperar y en su contextos, animado por Borat a exacerbar sus características.
Para cerrar repito que me pareció una continuación adecuada para una película a la cual era difícil hacer una segunda parte: no supera a la original pero deja la puerta abierta para un eventual regreso de Borat ¿en catorce años más quizás?