2011 - Enter Nowhere

Director: Jack Heller
País: Estados Unidos
Traducción: Rumbo A La Nada
Año: 2011

«Welcome to our nightmare.»

Si hay algo que se puede agradecer en una película lanzada en la actualidad es la originalidad y por suerte acá nos encontramos con una cinta a la que le obra esta característica, a falta de efectos especiales, edición y actuaciones de primer nivel.

Emparentada de cerca con «The Butterfly Effect» (2004) y «The Man From Earth» (2007), entre otras películas de ciencia ficción que plantean temas profundos a partir de situaciones cotidianas, la película se desarrolla principalmente en una cabaña perdida en medio de un bosque en la que tres desconocidos sin aparentemente nada en común se encuentran e intentarán entender qué circunstancia de la vida los llevó a ese lugar, así como deberán aprender a sobrevivir y tolerarse entre ellos. Una mujer de clase alta, un adulto joven huérfano (interpretado por uno de los hijos del legendario Clint Eastwood, y cuyo parecido es innegable) y una ladrona de tiendas menores son los protagonistas quienes a partir del miedo por la situación y diferencias iniciales, descubrirán que no se encuentran en donde creen que están pero tampoco son tan lejanos; son paradojas y contradicciones de este tipo las que conducen la película. Cabe mencionar a la cabaña como un quinto protagonista pues es un elemento que les sirve de refugio ante su situación desesperada, así como ofrece respuestas y se mantiene omnipresente de una u otra forma a lo largo de la cinta.

El guión es uno de los puntos fuertes, pues se nos va entregando información sobre que está ocurriendo realmente de forma paulatina y en ocasiones no tan obviamente, haciendo referencia a elementos de la cultura popular que en ocasiones los protagonistas comparten y en otras no, así como nosotros como espectadores podemos conocerlas o quizás no. La introducción de un cuarto personaje ya en el medio de la cinta sirve para completar el círculo de respuestas a las muchas interrogantes planteadas en la primera mitad. Luego de que el misterio se ha aclarado, la película se vuelve un poco floja ya que intenta ser condescendiente consigo misma y dar conclusiones que no hemos pedido ni tampoco son necesarias, pues con la originalidad inicial demostrada ya la película estaba bien.

Como se dijo al principio, las actuaciones son un tanto débiles y poco convincentes por momentos, la edición también la hace perder cierta continuidad y la hace ver un poco más antigua de lo que es (fue hecha en el 2011), sin embargo, no logran empañar el balance final que hace de esta película una sorpresa y un buen momento que desafía nuestros cerebros sin llegar a agotarlos y que logra entretener mientras dura su historia.