Tag Archive: Caso Real


Bad Education

Director: Cory Finley
Traducción: Mala Educación
País: Estados Unidos
Año: 2019

«¿Recuerdas a los profesores que te acompañaron, que te llevaron de la mano, que te enseñaron a sumar y restar, o te mostraron a Gatsby o Salinger por primera vez?»

«Bad Education» es una película basada en el caso real de corrupción en la educación pública de Estados Unidos. Suena como una causa muy específica y localizada para ser de interés universal y más para hacer una película que pueda generar interés internacional, pero en este caso se logra. Esto ya es un gran mérito aunque hay mucho más.
Como escribí en el párrafo anterior, se trata de un caso real así que por lo tanto contar parte de la trama no cuenta como spoiler pues fue un caso conocido en detalle en su tiempo. La historia ocurrió en un pueblo llamado Roslyn, quien en unos pocos años vio crecer la calidad de su educación (y con ello la plusvalía de sus propiedades), un hecho demostrado en un creciente número de estudiantes enviados a universidades de prestigio, y todo apuntaba a la buena gestión del superintendente de la escuela Frank Tassone. Por esto al principio de la película conocemos a este personaje como un héroe local, querido y adorado pero claro, la película trata de revelar los fraudes que Tassone realizó durante años, apoderándose de millones de dólares junto a su amiga y cómplice, Pam Gluckin.
Pero Tassone no sólo es un personaje interesante por lograr realizar estos robos durante años sin ser descubierto sino también por su vida personal, la cual es retratada en la película: dueño de un particular carisma, una vanidad y seguridad personal apabullante, un muy cuidado aspecto personal que también eran parte de su plan para desviar la atención hacia otros aspectos mientras continuaba desfalcando al sistema educativo. Por esto nunca nadie sospechaba de él, tanto en la película como en la vida real, pero en algún punto su vanidad fue el comienzo del fin para él, y esto vendría de parte un grupo de estudiantes de la misma escuela y una, en principio, inocente investigación sobre un nuevo proyecto de la escuela y su financiamiento. En la película este grupo de estudiantes es representado por una sola alumna quien representa la búsqueda de la verdad por sobre las aparentes bondades de Tassone.
Siempre con una sonrisa en el rostro y dispuesto a dar soluciones efectivas a quien lo solicitara, Tassone es representado por Hugh Jackman. En el papel de la amiga y mano derecha de Tassone, Pam Gluckin, está Allison Janney, y como la casual heroína de la película, la estudiante que sin proponérselo comenzaría una investigación que terminaría a nivel nacional y prisión para los culpables, Rachel Bhargava, está la joven actriz Geraldine Viswanathan. Los destaco porque como escribí al principio, para lograr que una película sobre un caso tan local sea no sólo interesante sino que también buena, gran parte de esta responsabilidad recae en los actores protagonistas. También cabe destacar el trabajo de Mike Makowsky y Cory Finley en guión y dirección respectívamente.
En conclusión es una película que vale la pena ver no sólo para conocer un poco más a fondo el caso real (considerando que hay algunos aspectos de ficción para ayudar a la narrativa) sino también para reforzar la idea de que las apariencias pueden engañar, y que hay muchos lobos con piel de oveja por ahí.

Veronica

2017 - Veronica

Director: Paco Plaza
País: España
Año: 2017

«Alguien respondió tu llamada y ahora camina contigo»

Desde los inicios del cine el género de terror ha utiizado un confiable bastón en el que apoyarse para hacer parecer más interesantes sus películas: el viejo y conocido «basado en hechos reales». Y es que inevitablemente la realidad termina siendo más brutal y horrenda que cualquier ficción. Cuando se quiere recrear alguna historia real en la pantalla grande el riesgo de contaminar la historia original y de que una productora, director o incluso actores quieran poner su sello personal es grande pero finalmente los resultados han sido de todo tipo a lo largo de la historia. Por ejemplo, «The Exorcist» (1973) continúa siendo considerada como la mejor película de horror y está parcialmente basada en un caso real. En el caso de la película sobre la que hoy escribo, «Verónica» también pertenece a esta categoría.

El caso fue considerado como la primera ocasión en que la policía consigna eventos y situaciones paranormales en un informe de una muerte cuyas extrañas circunstancias nunca quedaron claras. El ya experimentado director Paco Plaza (creador de la saga «Rec») toma esta historia e intenta narrarla en esta película. Como se trata de un caso real y en que los elementos involucrados son bastante conocidos (desde antes sabemos que la protagonista morirá al final y que hay involucrados ouijas y crucifijos) la película no puede jugar a la originalidad ni a los giros sorpresivos en la trama ni al heroismo por lo que se vuelve menos importante el «qué» y es más protagonista el «cómo» ocurren los sucesos. Para esto el director se vale de los elementos más clásicos del cine de terror (monjas misteriosas, posesiones, pesadillas y dramas familiares) y los utiliza de buena manera, logrando una película que no aporta nada nuevo al género pero sí que se cuenta fluída y entretenídamente mientras se extiende por casi dos horas.

Cabe mencionar que el toque de humanidad que se le otorga a los personajes es un factor importante a considerar pues realmente llegamos a quererlos y desear que nada malo les pase aunque sabemos que será inevitable. Los niños actores involucrados hacen muy bien su papel incluyendo a la joven actriz Sandra Escacena quien tenía quince años al momento de la filmación tal como el personaje que interpreta. Otro factor que juega a favor es jugar con la idea de que todo el mal causado puede haber sido producto de un desequilibrio psicológico de la protagonista y si bien también se nos da la idea de una agresiva entidad paranormal durante toda la película al punto que lleguemos a «verla» se hace de tal manera que quedan ambas interpretaciones abiertas. A esto debo agregar que si bien, como dije, la entidad paranormal de turno es bastante agresiva e interviene bastante insistente y molesta en la trama de la película, también es tratada con sutileza por parte de los creadores por lo que se mantiene una atmósfera de misterio y horror hasta el final de la película sin aburrirnos en ningún momento.

En su momento «Verónica» fue publicitada como «la película más aterradora de todos los tiempos» o al menos en España. Entendemos que este es un truco publicitario pero sí se debe reconocer que es una película muy bien lograda, que logra mantenernos atentos a su desarrollo y compromete nuestros sentimientos con los protagonistas aún sabiendo que serán destrozados al final. Esto último ya es un logro que se debe reconocer y que hace a «Verónica» una película recomendable y que viene a aumentar positivamente el extenso catálogo de películas de horror.

The Burning Bed

1984 - The Burning Bed

Director: Robert Greenwald
País: Estados Unidos
Traducción: La Cama En Llamas
Año: 1984

«I liked to pretend that the other part of my life didn’t exist»

Antes de la crítica va una advertencia: esta es una película sobre violencia intrafamiliar y está bastante bien hecha, por lo que si hay alguien que actualmente está pasando por esta situación o ha pasado anteriormente y aún no está totalmente sanada puede no ser recomendable leer nada al respecto ni menos verla. Por otra parte, la intención de la película es ayudar a quienes sufren de esta violencia a salir de ella y también concientizar a quienes no nos toca diréctamente pero sabemos que está ahí. En el mejor de los casos puede hasta llevarnos a hacer algo al respecto. A todos nos gusta cantar melodiosamente «We can be heroes just for one day» (podemos ser héroes por un día) pero ¿cuántos estamos relamente dispuestos a serlo?

«The Burning Bed» parte dramáticamente con la escena en que nuestra protagonista decide tomar acción contra la violencia sufrida por toda una vida y quema vivo a quién tanto daño le causó. Esta acción la lleva a ser encarcelada y la vemos sumida en una desidia y mutismo que sólo romperá al ver que su caso ha inspirado a otras mujeres en su misma situación a tomar acciones y liberarse de sus opresores. Luego conoceremos su historia en raccontos desde el momento en que conoce al hombre que se convertiría en su martirio hasta el momento en que decide matarlo. Finalmente vemos el juicio que se realiza en su contra y termina con la resolución del mismo.

No hay problema en contar el principio ni el final de esta historia porque esta película no intenta ser original ni tener giros sorprendentes, además nos presenta su descenlace desde el comienzo. Lo que se intenta mostrar acá es el cómo una mujer puede llegar a una acción tan desesperada, una mujer cuyo pecado fue enamorarse de la persona equivocada y hacer todo lo posible por mantener ese amor y darle el mejor hogar posible a sus hijos, a costa de sufrir lo peor ella misma. Y este propósito se logra de excelente y dolorosa manera, mostrándonos la evolución, siempre en espiral descendente, de esta relación enfermiza.

La actuación de Farrah Fawcett es genial en todo momento, por ejemplo en la primera escena en que la vemos en la cárcel ante un desesperado abogado defensor que intenta ayudarla preguntando si realmente cometió un asesinato y ella responde en una sola mirada muchas cosas: que sí lo hizo pero no sólo hubo un crímen; ella también fue asesinada a lo largo de los años y el asesinato de su marido es prácticamente algo natural que no merece explicación siquiera. Todo esto sin una palabra sino que sólo con un par de miradas. Eso se llama actuación. Su contraparte, el actor Paul le Mat, no brilla tanto como ella pero hace bien el papel de hijo consentido y posterior marido violento. Lo odiamos en todo momento.

Como dije en un principio, la película representa bien las diferentes etapas de la violencia doméstica desde el noviazgo hasta cuando aún después de haberse divorciado, el ex-marido continúa hostigando a la mujer a quien considera su posesión eternamente. Por supuesto hay escenas de violencia bastante gráficas a las que nos vamos acostumbrando y normalizando a medida que avanza la película tal como lo hace la protagonista, a pesar de que cada vez crecen en brutalidad, sin embargo el mérito de esta película no es el gore sino la narración, haciendo mucho más dolorosos los incontables «lo siento» que el agresor hace a la víctima, las también incontables veces que la protagonista narra «me permitió» o «no me permitió» hacer tal o cual cosa, las actitudes de los familiares directos de quienes rodean a esta pareja, o la perplejidad y seca aceptación en la mirada de los hijos en escenas donde su madre es golpeada.

La película está etiquetada como «drama», pero bien podría ser un documental del horror que han vivido y aún siguen viviendo muchas mujeres alrededor del mundo. Esta historia está basada en un caso real como real también son los casos a los que todos de alguna forma estamos ligados. Seamos nosotros mismos, alguna familiar, vecina, amiga, amiga de amiga, etc. El propósito y el llamado finalmente de «The Burning Bed» es a ayudar a quiénes sufren violencia intrafamiliar y a prevenir que esto siga perpetuándose en el futuro, enseñando a quienes vienen después de nosotros sobre la igualdad de géneros.