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The Ladykillers

2004 - The Ladykillers

Directores: Ethan Coen, Joel Coen
Traducción: Los Asesinos De Damas
País: Estados Unidos
Año: 2004

«Correctamente hablando nosotros estamos sorprendidos. Usted está atónita»

«The Ladykillers» es una nueva versión de la película del mismo nombre original de 1955. nada menos que los prestigiosos hermanos Coen se atrevieron a llevar a cabo una nueva versión con muy buenos nombres en el reparto de actores, encabezado por Tom Hanks. Se trata de una comedia negra en la que una banda de ladrones encabezados por el supuesto profesor G.H. Dorr (Hanks) se hacen pasar por músicos para arrendar la habitación de una casa y poder trabajar en el sótano haciendo un túnel con el que podrán acceder a la bóveda de un casino de la que planean extraer mucho dinero. Bajo el liderazgo del «profesor» cada integrante tiene habilidades únicas que complementan a las de sus compañeros para llevar a cabo el robo. Todo parece perfecto excepto porque no contaban encontrar al peor antagonista posible: la dueña de la casa que arriendan, quien es una señora mayor que si bien en principio cree la historia de que son músicos también cuenta con una perspicacia y un carácter fuerte que no acepta un «no» por respuesta y que la llevará a complicar los planes de la banda.

El argumento es el descrito y no se desarrolla más, es decir, la historia es bastante lineal y a partir de su premisa se van desprendiendo las situaciones graciosas que le otorgan el título de comedia. Esto ha llevado a que esta película sea muy negativamente criticada pues el cine de los Coen se caracteriza por tener muy buenos estudios de personajes, variados giros y bastante reflexión en sus guiones. Es cierto que acá parece menor la agudeza de los directores, pero ¿es una obligación siempre hacer lo mismo o esforzarse por complacer al público? Ciertamente estos hermanos directores hacen el cine que han querido y en esta ocasión optaron por algo más simple a favor de lograr más humor y un tanto liviano pero siempre superior al promedio de lo que conocemos por «comedia». Tampoco se puede acusar a esta película de estar desprovista de inteligencia y cariño en su creación, las interpretaciones de todos los actores involucrados es excelente como siempre en las películas de los Coen y la película supera bien la tarea de entretener al espectador.

Cabe destacar en este aspecto la interpretación de la actriz Irma P. Hall en el papel de dueña de la casa, pues su personaje si bien es metiche y llevado a sus ideas es rápidamente querible y queremos que todo resulte bien para ella, a pesar de tener a cinco delincuentes en su casa llevando a cabo un robo millonario. Los Coen vuelven en esta ocasión a usar estereotipos y elementos religiosos para apoyar la historia, en este caso aludiendo a la religiosidad de la dueña de casa lo que influye en el desarrollo de la trama y hace que la banda sonora esté fuertemente cargada al gospel, que en esta ocasión calza muy bien dada la ambientación y tono de la película.

En fin, esta es una película para entretenerse de buena manera. No es demasiado larga ni sus personajes son particularmente memorables, pero jamás es aburrida ni deja de divertirnos.

1993 - Addams Family Values

Director: Barry Sonnenfeld
Traducción: Los Valores De La Familia Addams
País: Estados Unidos
Año: 1993

«Desearía tener más tiempo para invocar a las fuerzas oscuras y unirme en su cruzada infernal»

Dos años después de la bien recibida adaptación cinematográfica de los ires y venires de esta familia fuera de lo común llega la secuela, con el mismo grupo de actores y con la promesa de continuar con el buen nivel de la primera. Para algunos críticos esta secuela supera a la primera entrega pero en mi opinión mantiene el buen nivel de entretención de su predecesora expandiendo el universo de temas tratados sin decaer. Se nota también que todos los actores involucrados están muy cómodos en sus papeles y llevan el histrionismo de cada personaje al extremo sin caer en lo ridículo.

Pero el mayor logro de esta secuela en mi opinión, es que si bien hay una historia principal que guía la película, es más bien la narración de varias historias en paralelo que afectan a los difeentes miembros de la familia en proporciones equitativas lo que hace que todos los personajes tengan un buen momento en pantalla sin perder un hilo conductor central: por una parte tenemos la desventura del tío Lucas quien es seducido por una mujer psicópata que busca hombres ricos para casarse con ellos y matarlos luego, lo que en este caso le será más complicado que lo usual. También tenemos la historia de Merlina y Pericles alejados de su familia en un campamento de verano, rodeados de niños y niñas totalmente diferente a ellos lo que desatará varias situaciones en que el mundo normal y el de los niños Addamas no pueden concordar. Y por último tenemos a Morticia y Homero quienes se convierten en padres por tercera vez y lidian con los problemas de llevar una casa con tres hijos… en el estilo Addams. Como se puede ver las tramas son variadas y en la dirección equivocada podría haber sido un desastre confuso pero en este caso no lo es y podemos seguirlas sin perdernos.

Los personajes secundarios como el mayordomo Largo, Dedos, la abuela Addmas y hasta el tío Cosa tienen discretas pero buenas participaciones. El ritmo no se pierde en ningún momento lo que es bastante difícil de lograr en el cine de comedia. Las situaciones graciosas típicas que de esta familia están bien hechas pero también encontramos algunas referencias al mundo adulto que no dejan de llamar la atención para una película que pretende ser familiar. Por otra parte también incluye un fuerte mensaje de inclusión y una ácida crítica al modelo de sociedad norteamericana, sin dejar de ser una comedia ni convertirse en cine de protesta o propaganda.

En suma, «Addams Family Values» se hace agradable de ver y ha envejecido bien hasta estos días; esta extraña familia se siente tan hilarante, querible y auténtica en esta y su adaptación cinematográfica anterior, lo que las convierte en películas que vale la pena volver a ver cada cierto tiempo.

Election

1999 - Election

Director: Alexander Payne
País: Estados Unidos
Traducción: La Elección
Año: 1999

«Or don’t vote for me! Who cares? Don’t vote at all!»

«Election» es una mirada de cerca a la vida y hechos ocurridos en una escuela de una ciudad pequeña en el período de tiempo alrededor de la elección de asesor del consejo estudiantil, cargo que en países como en el que vivo se conoce como «presidente del centro de alumnos».

Los protagonistas principales son un profesor (Matthew Broderick) cuya vida gira en torno a su lugar de trabajo, quien es el encargado de velar por el correcto desarrollo de la elección y una alumna sobresaliente en todos los aspectos (una joven Reese Witherspoon) para quien es natural ser la primera en todo y a quien veremos hacer lo impensable por llegar al cargo que cree que naturalmente le pertenece. Toda la trama gira en torno a la tensión entre ambas fuerzas y cómo cada uno de ellos arman, efectúan y fallan en sus estrategias para conseguir sus objetivos. Pero una historia de este tipo necesita más personajes y en esta película encontramos a los acompañantes precisos para nuestros protagonistas: una pareja de hermanos que intervendrán modificando el panorama electoral, la esposa y amigos del profesor, el director de la escuela, entre otros.

La gran gracia de la película es que todos los personajes están muy bien pensados e interpretados; cada uno posee un carácter propio y distintivo y además son fácilmente identificables en cualquier parte del mundo, lo que nos compromete rápidamente con la película. Las interacciones entre los personajes se dan de manera natural y van contando la historia a buen ritmo sin convertirse en distracciones a pesar de que en ocasiones parece que los personajes avanzan en direcciones diferentes, sin embargo al final todos llegan a coincidir y contribuyen a los enredos y desenlace de la historia. La forma narrativa es el fuerte de la película y en esto se nota el buen trabajo de guión y dirección de Alexander Payne, cuyo cine está marcado por situaciones cotidianas bien contadas de las que se desprenden enseñanzas y verdades universales.

A través de distintas maneras de hacernos partícipes de los sucesos, como primerísimos primeros planos, momentos en que diferentes personajes se dirigen a nosotros contándonos sus puntos de vista y a la vez hablándonos de sí mismos y personajes que con muy pocas o simplemente ninguna línea se vuelven relevantes para la película nos enteramos, la mayor parte en tono de comedia, de que el dicho «pueblo chico, infierno grande» se cumple con más frecuencia de lo que creemos.

El espiral en caída en la vida personal del profesor protagonista, los secretos oscuros de algunos personajes, la inocencia y buena fe incorruptibles del alumno que entra a competir en la elección, la rebeldía de su hermana, la debilidad y obsesiones de los adultos involucrados en la trama, nos dan cuenta de una historia en que las imprecisiones y contradicciones humanas guían los comportamientos de los personajes y las impensadas consecuencias de lo que debería haber sido simplemente una elección más dentro una escuela secundaria en una ciudad pequeña.

Podemos ver a esta película como una buena comedia pero también como un análisis ácido sobre el estado de la política de los noventa en Estados Unidos (marcados por el escándalo de Bill Clinton y Monica Lewinsky, al cual encontramos un guiño más que obvio en la película). En ambos niveles funciona bastante bien.

Desastres Naturales

2014 - Desastres NaturalesDirector: Bernardo Quesney
País: Chile
Año: 2014

«Desastres Naturales» es una película que podemos clasificar dentro del «nuevo» cine chileno, el que comenzó a gestarse a mediados de la década pasada, y cuya principal característica es la falta de obligación de hacer menciones a la historia reciente del país y que se abre a temáticas diversas y descomprometidas de institucionalidades y lineamientos corporativos.
Dicho esto es más fácil comprender las libertades narrativas que encontramos en la película.
La trama se desarrolla en alguna escuela rural, presumiblemente del centro-sur de Chile, y en la primera escena vemos a una dama (en todo el sentido de la palabra) cruzando un potrero, lenta pero dignamente, caminando en dirección a la cámara. Así pronto descubrimos que se trata de una profesora ya entrada en años que se dirige hacia el que ha sido su lugar de trabajo por toda una vida.
Luego viene una sucesión de eventos a veces lógicos y otras no tanto que nos muestran que en cada ecosistema social, por pequeño y apartado que se encuentre, existen conflictos superficiales que sólo son la fachada de otros subyacentes que pueden ser mucho más graves y derivar en cualquier momento en un desastre natural.
En este caso el punto de partida es la búsqueda de respuestas al despido injustificado de la profesora protagonista, lo que traerá a la luz otros conflictos internos del establecimiento y finalmente desencadenará una revolución estudiantil local (que logra verse más efectiva que las revoluciones estudiantiles símiles de la vida real).
Hay pocos personajes pero están todos bien posicionados, destacando la profesora y directora protagonistas, fuentes de protagonismo y antagonismo respectivamente. Los diálogos, en general, son directos y no incurren en distracciones innecesarias. La película cuenta con un buen ritmo narrativo y no excede la hora y veinte minutos de duración, por lo que no se vuelve tediosa y se puede seguir el hilo coherentemente. Los esporádicos efectos especiales y transiciones no molestan pero sí hay unas cuántas escenas oníricas agregadas que se ven innecesarias. En mi opinión, el punto más bajo es la música pues si bien la mayor parte corresponde a artistas chilenos, se escuchan fuera de lugar y un tanto forzados en su aparición.
Ya hacia el final, en el momento más tenso y cuando el conflicto parece no tener solución, el director y/o guionista nos sorprenden con un giro inesperado y sorprendente, bastante acertado desde el punto de vista docente pues alude a algo que es como «la criptonita de los profesores» pero que no puedo revelar porque arruinaría la sorpresa. Personalmente, como docente de profesión, puedo entenderlo perfectamente y a la vez agradecer de cierta manera la realización de esta película, pues como escribí al principio, es agradable ver que el cine chileno se abre a temáticas variadas y en este caso, olvidadas por las autoridades y la sociedad en general.

The Voices

2014 - The Voices

Directora: Marjane Satrapi
País: Estados Unidos
Traducción: Las Voces
Año: 2014

La premisa de esta película es que se trata de un psicópata que tiene la capacidad de conversar con su perro y gato, representando el bien y el mal respectívamente, motivos suficientes para llamar mi atención y también para asumir que se trataba de una comedia y disponerme a disfrutar de una hora y media de risas. Sin embargo, «The Voices» es mucho más que eso.

Por supuesto los elementos de comedia están presentes y en abundancia, pero en realidad la película trata el problema psicológico de la personalidad múltiple de manera gráfica, efectiva, y aunque suene contradictorio, seria. Jerry (Ryan Reynolds) es nuestro portagonista, un joven de carácter afable que luego de salir de un hospital psiquiátrico es reubicado con un trabajo en una fábrica en un pueblo rural, siempre con una sonrisa y buena disposición a pesar de lo rutinario de su trabajo; visita regularmente a su psiquiatra, en quien confía aunque sigue a medias sus indicaciones médicas. Vive con su perro y su gato, con quienes conversa diaria y amenámente. Jerry se enamora perdídamente de una contadora inglesa (interpretada por la bella Gemma Arterton), y a pesar de sus negativas, él no pierde la esperanza de llegar a ella hasta que ocurre lo impensado, todo enmarcado en eventos desafortunádamente trágicos.

Ya mencioné que nuestro carismático protagonista se muestra positivo en todo momento, y esto se refleja en el modo en que se nos muestra la película, es decir, en el uso de colores fuertes y alegres, además «el mal» está representado en Mr. Whiskers, un gato que por sí solo no se ve muy amenazador, pero cuya influencia en Jerry trae consecuencias fatídicas. Sin embargo, esta narrativa alegre de la película (que incluso incluye un breve musical en algún punto) contrasta crúdamente y deliberádamente con los momentos en los que se nos muestra el lado «real» de los eventos y las consecuencias de las acciones de Jerry. Incluso más, al momento de hacer raccontos hacia la infancia del protagonista, estos son narrados en tono exagerado y cómico, ensalzando así el carácter complejo y perturbado de la mente de nuestro amable asesino.

Sin intenciones de estropear las sorpresas de la película, sólo quisiera agregar que además de las interacciones del protagonista con su perro y gato, a lo largo de la película estas voces se irán multiplicando, añadiendo aún más problemas y consecuencias fatales para la historia.

Pero fuera de la historia en si y sus giros tragicómicos, mezclados con dosis de horror y hasta musical (lo que la hace inclasificable en algún género), la película también nos presenta una alerta sobre un aspecto descuidado en muchas sociedades, que es el abandono y soledad que padecen en muchas ocasiones los pacientes con enfermedades mentales, un tipo de indiferencia social que trae consecuencias directas tanto para los pacientes como para sus cercanos, sean estos familiares, amigos o su entorno social.

St. Vincent

2014 - St. VincentDirector: Theodore Melfi
País: Estados Unidos
Año: 2014

Lo primero que debo decir acerca de esta película es que es de lo mejor del 2014 y que es profundamente emocional, tanto en su contenido como en la conexión que logra con uno como espectador. Al menos en mi caso me tuvo al borde del colapso emocional casi desde el principio y hasta el final. Puede que sea un asunto personal y del momento por el que atravieso, pero bueno, este es un blog de críticas de cine totalmente subjetivo así que me permito contar estos detalles.

Además se trata de una película que cumple corréctamente con los estándares del cine actual. Con esto me refiero a número de escenas, banda sonora, uso de los colores, enfoques, , es predecible de principio a fin, entre otros. Es decir, uno puede fácilmente imaginarse al director, montajistas, camarógrafos, etc. siguiendo paso a paso un manual de cómo hacer películas. Entonces, ¿Cómo es que logra ser tan recomendable?

La respuesta está en el poder del guión e interpretación de los actores. El trío principal (Bill Murray, Melissa McCarthey y Naomi Watts) lucen geniales en sus roles, pero sin embargo el niño protagonista (Jaeden Lieberher) se roba la pantalla con la mezcla perfecta de inocencia y determinación, además de presentar la evolución de su personaje magistralmente y sin sobresaltos. Como dije, la historia es predecible desde el comienzo: Un hombre ya entrado en años y de terrible carácter conoce a sus nuevos vecinos, una madre y su pequeño hijo, sus historias se entrelazan y terminan transformando las vidas de todos para bien. Todo esto con la intervención justa y precisa de los personajes secundarios (Naomi Watts en el papel de una prostituta rusa embarazada y Chris O’Dowd (The IT Crowd) como un sacerdote irlandés que imparte clases en la escuela donde estudia el niño protagonista. La forma en que son narrados los acontecimientos y la forma en que los personajes van cambiando e interactúan entre  ellos es la verdadera riqueza de la película, y que nos mantiene atentos durante todo su desarrollo.

Emparentada diréctamente con otras películas de este tipo, como «Gran Torino» (2008), incluso hasta en cierto tipo de acontecimientos que ocurren durante su desarrollo y en el hecho de intentar retratar la realidad actual interracial de los países desarrollados (y los en vía de desarrollo también), «St. Vincent» es una película que nos hace pasear empáticamente en un carrusel de emociones desde el drama hasta la comedia y nos devuelve con más de lo que traíamos, y probáblemente podemos relacionar a alguno de los personajes con alguno conocido de nosotros en la vida real, y en el mejor de los casos, con nosotros mismos.

2014 - The Grand Budapest HotelDirector: Wes Anderson
País: Estados Unidos/Inglaterra
Traducción: El Gran Hotel Budapest
Año: 2014

Para los que crecimos leyendo libros más que viendo películas, y en particular libros de aventuras como los de Emilio Salgari o Julio Verne, y hacíamos uso de nuestra imaginación para visualizar los coloridos y exóticos escenarios en donde se desarrollaban las acciones, ver una película tan bien trabajada estética y visualmente como «The Grand Budapest Hotel» es un verdadero gusto. Aclaro que no hago referencia a mi generación en particular, esta forma de «ver» los libros puede ser compartida por cualquier persona de cualquier edad que tenga un real aprecio y compromiso con la literatura.

La película pertenece al género de comedia, el cual históricamente es bastante riesgoso, porque sólo tiene dos opciones: funciona y catapulta a la película y sus involucrados a la fama, o no resulta y la sepulta con humillación. En este caso funciona y bastante bien, con un sentido del humor fino y oscuro, sin caer jamás en lo chabacano ni hacer uso excesivo de recursos obvios (caídas, golpes ridículos) que la hagan ver mal.

Ya con esos dos logros, la película tiene ganado el cielo, pero hay más aún: si bien hay un protagonista que lleva el hilo conductor de la trama, también hay muchísimos otros personajes que la conforman y enriquecen con el tiempo de exposición preciso en pantalla, y todos ellos muy bien logrados. Y cómo no, si cada uno es interpretado por actores de renombre por su calidad, de hecho impresiona ver tantos buenos actores en una sola película: comenzando por el protagonista, intepretado por Ralph Fiennes, y continuando con Edward Norton, Jeff Goldblum, Adrien Brody, Tom Wilkinson, Mathieu Amalric, Willem Dafoe, Harvey Keitel, Jude Law, Bill Murray, Tilda Swinton, entre varios otros acreditados y otros no acreditados pero que hacen rápidos cameos. Todos juntos y revueltos.

La película es rápidamente agradable a la vista. Hay una buena preocupación por el uso de los colores en las tomas interiores y en las exteriores se aprecia un tratamiento expresionista caricaturesco, que le sienta muy bien a la disparatada historia y sus protagonistas. Los diálogos son hilarantes, rápidos y no permiten que decaiga nunca nuestra atención. Tampoco tiene una duración excesiva (una hora y treinta minutos), lo que no fatiga al espectador. También cuenta con rápidos momentos emotivos que condimentan la narración, sin hacernos olvidar que se trata de una comedia.

Para cerrar, si bien la película nunca deja de ser comedia, tiene un leve tono nostálgico al narrar la historia en un lugar que, si bien es ficticio, está enmarcado en un contexto histórico en donde quizás aún podían ocurrir tramas como esta. Para resumir la experiencia, vuelvo al primer párrafo par citar a esta película como un excelente «libro visual», que puede ser disfrutado por cualquier persona y dan ganas de «leerlo» nuevamente. Altamente recomendable.

Groundhog Day

1993 - Groundhog Day Director: Harold Ramis
País: Estados Unidos
Traducción: El Día De La Marmota
Año: 1993

Esta película se ha convertido en todo un clásico de los años noventa, y basta verla sólo una vez para comprender el por qué. «Groundhog Day», promocionada como comedia y con un afiche acorde a tal promoción, en realidad tiene mucho más que momentos hilarantes, y los que tiene, si bien son accesibles a todo el mundo, involucran una cierta madurez e inteligencia en su formulación, y por lo tanto para su comprensión. Pero el verdadero logro de esta película es traer problemas y cuestionamientos que rozan lo filosófico a la gran pantalla y al público masivo, un hecho que no es común y es cada vez más difícil de encontrar.

El protagonista es un egocéntrico y arrogante periodista (Phil) encargado de cubrir los informes del tiempo, quien es enviado al rural pueblo de Punxsutawney junto a una joven productora y un camarógrafo, para cubrir «El día de la marmota», una tradición popular y arraigada en el pueblo pero que carece de todo significado para el protagonista. Luego de pasar la noche y cubrir de mala gana el evento, Phil anhela regresar rápidamente a la ciudad junto a su equipo, pero las inclemencias del tiempo (que irónicamente él es encargado de anunciar) lo obligan a quedarse una noche más en el pueblo. Y es aquí cuando comienza la magia: el reloj suena a las seis de la mañana del día siguiente y ¡oh, sorpresa! no es el día siguiente sino que se vuelve a repetir el día anterior, y cada evento, cada situación, cada personaje se comportará exactamente igual que en «el día de la marmota». El único que parece estar conciente de esta anomalía es Phil (y al parecer un personaje secundario que quizás deliberádamente es el único habitante de otra raza en Punxsutawney), quien intentará comprender el por qué ocurrió esto. Sin embargo, día tras día sucede el mismo fenómeno, y Phil debe adaptarse a vivir el mismo día, una y otra vez. Y esto es sólo el comienzo de la película.

Luego viene una interesante sección media en la que vemos al protagonista experimentando diferentes situaciones dada la particular trampa del tiempo en la que se encuentra, y es aquí en donde vemos una leve introducción a la Filosofía en cuanto a los cuestionamientos que se pueden hacer en tal situación. ¿Jugar a ser Dios? ¿Deprimirse? ¿Hacer el bien? ¿Aprender diferentes habilidades y desarrollar pasatiempos para los que normalmente no se tiene tiempo? ¿Todas las anteriores a la vez? Finalmente viene un desenlace menos brillante pero que se perdona ya que entendemos que la película debía presentar elementos del cine masivo para poder llegar a los canales de distribución internacionales.

Por supuesto, nada de esto resultaría si es que los actores no cumplieran bien el cometido, y en este caso el protagonista es el actor perfecto para estos casos: Bill Murray, quien es capaz de entregar momentos divertidísimos y también de reflexión profunda con naturalidad. Lo secunda Andie MacDowell haciendo el contrapeso al carácter arrogante y displicente del protagonista, y luego muchos personajes secundarios muy bien logrados que delimitan el entorno en donde se desarrolla la historia.

Uno de los objetivos del cine es generar cuestionamientos y discusión en los espectadores a través de los temas tratados en las películas, un objetivo que es denostado y olvidado en muchas ocasiones, pero que en «Groundhog Day» se cumple con creces y además es el causante de su popularidad y permanencia en el imaginario colectivo, en particular en el lugar en donde se recuerda a las cosas con aprecio.

Boyhood

2014 - BoyhoodDirector: Richard Linklater
País: Estados Unidos
Traducción: Momentos De Una Vida
Año: 2014

Al hablar de esta película, lo primero que debo advertir es que tiene un ritmo pausado y un guión que se desenvuelve con calma y sin sobresaltos, y que además dura dos horas y cuarenta y cinco minutos. Por lo tanto, para el espectador que gusta del cine de acción, o con historias rápidas y con grandes giros y sorpresas en la narración, esta no es la película indicada.

Dicho esto, también cabe mencionar que es una cinta profúndamente emotiva, emparentada diréctamente con otras como «Thirteen» (2003), «This Must Be The Place» (2011), e incluso «La Famiglia» (1987), es decir, películas filmadas casi en estilo documental y que buscan reflejar de la manera más directa y real posible el desarrollo de historias de familias.

Tampoco es menor el hecho de que haya sido filmada durante doce años con el mismo reparto, dándole un toque épico y un realismo único a los cambios físicos y psicológicos de los personajes.

En este caso seguimos la historia de Mason y su familia durante el período de tiempo mencionado anteriormente. Vemos crecer a este niño desde el momento en que su propia madre lo consideraba disléxico hasta cuando deja su hogar para ir a perfeccionar sus talentos (fotográfico en este caso) a la universidad. En el transcurso de estos años vemos la relación con su hermana (uno de los personajes más fuertes y mejores logrados, la actriz es hija del director por cierto), su madre (interpretada maravillósamente por Patricia Arquette y su acento sureño), su padre (Ethan Hawke), y muchos otros personajes que aparecen y desaparecen con el tiempo, tal cual ocurre en la vida real.

Vemos los esfuerzos de la madre de Mason por sacar a sus hijos (y su propia vida) adelante, con aciertos y fracasos (incluyendo matrimonios y separaciones), hasta su conmovedor discurso cuando ve su tarea cumplida, con sus dos hijos en la universidad, cuestionando si realmente la vida fue justa con ella. Vemos el desarrollo del carácter sensible de Mason, desde un niño un tanto retraído hasta un adolescente acertivo y seguro de si mismo. Vemos a su padre, conciente de sus errores e intentando hacer lo mejor por sus hijos, aún desde su visión desapegada y un tanto inmadura de la vida, la que sin embargo le otorga una segunda oportunidad para enmendar los errores. Vemos también el desarrollo de la hermana de Mason: en particular este personaje es llamativo, pues sin generar grandes sobresaltos y mantener un desarrollo normal, es quizás quien otorga el punto de equilibrio a sus padres y hermanos, aún sin tener esa intención, lo que es bastante común y ocurre en muchos casos reales.

Si bien el núcleo familiar es el protagonista, todos los personajes circundantes están bien logrados y aportan para entender el contexto social y la forma en que evolucionan los protagonistas, desde la violencia intrafamiliar, el alcoholismo, la solidaridad de los vecinos, los amigos de adolescencia, las primeras novias, el cómo nadie está preparado para ser padres, los suegros, la sociedad texana amiga de dios y las armas de fuego, etc.

Finalmente, quiero volver a mencionar que uno de los grandes atractivos de la película es que no tiene giros de ningún tipo en su trama ni tampoco tiene excesivas frases de sabiduría, lo que no le resta tensión ni la hace aburrida, sino que permite apreciar la emotividad de la vida común, así como los aciertos y errores de la cotidianeidad. Filmada a ritmo pausado, «Boyhood» es un excelente ejemplo de película biográfica de una sociedad (en esta caso norteamericana), enfocada en su núcleo más basico, la familia.

2012 - Silver Linings PlaybookTraducción: El Lado Bueno De Las Cosas
Director: David O. Russell
País: Estados Unidos
Año: 2012

El cine es uno de los medios de comunicación más poderosos, si no el más poderoso de todos, debido a su capacidad de ser masivo, y debido a ser su capacidad de ser infinito en cuanto a ideas, tanto como lo sea la mente humana y la voluntad de los productores para llevar ideas innovadoras a la pantalla. Claro, muchas veces se elige realizar películas calcadas a otras, reversiones, y otras hechas en serie en las máquinas de la industria, lo que lo hace parecer al cine un arte cansado y repetitivo. También está el caso en que las mismas temáticas, que sucede son las preocupaciones más triviales y básicas de los seres humanos, son tratadas una y otra vez fatigándolas, como por ejemplo las películas sobre adolescentes, conflictos armados, acontecimientos históricos, y particularmente el amor. Afortunadamente existen casos contados en que estas temáticas son tratadas delicada e inteligentemente, dándoles frescura y nuevos matices, como el caso de la película que me ocupa hoy.

«Silver Linings Playbook» es precisamente sobre amor, se trata de una película predecible y fácil de seguir, pero que tiene el gran valor de ser narrada en forma brillante, cercana y simple, lo que nos hace mantenernos atentos a la acción de principio a fin, sin decaer en ningún momento y dejándonos un lindo mensaje que no se olvida tan facilmente. Eso es un logro bastante grande. Además, hace que las dramáticas historias detrás de los protagonistas sean accesibles y en ninguna forma desagradable, transformándolos en personajes consistentes y queribles.

El argumento es simple: un hombre con trastorno bipolar (y aún sin estar completamente recuperado) es devuelto a la vida cotidiana luego de haber pasado un tiempo indeterminado en una institución psiquiátrica debido a un evento violento del pasado que involucró a su esposa y otro hombre. Se va a vivir a la casa de sus abnegados padres con la ilusión de poder demostrar su sanación a su ex-esposa y volver con ella, pero a poco andar conoce a una atractiva y joven mujer golpeada también por eventos traumáticos en su matrimonio. El resto de la trama es completamente predecible, como dije anteriormente: se suceden situaciones cómicas y trágicas que cambian la personalidad de los protagonistas y los llevan finalmente hacia «el lado bueno de las cosas».

Cuando se trata de una película de este estilo, son fundamentales la actuación de los protagonistas, que en este caso están bien aunque sin llegar a ser geniales, pero también de los personajes secundarios, que son los que cimentan y desarrollan el trasfondo de los principales. En este caso cabe destacar enormemente el trabajo de Robert De Niro y Jacki Weaver como los padres del protagonista, quienes recrean el universo familiar del hombre en cuestión y explican en gran parte cómo llegó a adquirir y desarrollar el trastorno bipolar. También es destacable el personaje interpretado por Chris Tucker, otro hombre al que la sociedad y la vida moderna le ganó, y que ayuda a delinear el universo del protagonista.

También merece una mención la representación de un personaje tácito aunque no menos importante en la historia: el mencionado trastorno bipolar. Las personas que sufren de esto muestran una expresividad exacerbada y reaccionan inesperadamente y bruscamente ante situaciones puntuales que gatillan sus traumas, pero no por eso dejan de sentir buenos sentimientos, tal como vemos en el protagonista de la película.

En suma, «Silver Linings Playbook» es una buena película, que se deja ver y aporta más que dos horas de entretención al espectador. Recomendable para todo tipo de público.