Tag Archive: Humanismo


Druk

Director: Thomas Vinterberg
Traducción: Otra Ronda
País: Dinamarca
Año: 2020

«Debes aceptarte a ti mismo como falible para amar a los demás y la vida»

Cuatro hombres de mediana edad, todos amigos y colegas profesores en una escuela secundaria en Dinamarca, se reúnen a celebrar el cumpleaños número cuarenta de uno de ellos, una cena de camaradería que de pronto se convierte en una catarsis de la que deciden salir experimentando en si mismos una teoría de un filósofo noruego sobre la influencia (hipotéticamente positiva) del alcohol en la vida humana. Es así como una primera noche de fiesta se convierte en un estilo de vida para estos cuatro amigos. Eso ocurre en la primera media hora, lo demás es ver cómo esta decisión va transformando la vida laboral, familiar y social de cada uno de ellos. Es una trama simple y fácil de seguir, que sin embargo trae algo más profundo en su segunda lectura, la cual tampoco es muy difíl de acceder.
Con esto quiero decir que la inicial celebración y culto al alcohol que en la película se menciona como un problema local de Dinamarca pero que se replica en casi todo el mundo es sólo un caballo de troya inicial para presentar el verdadero conflicto de la película: la temida crisis de la mediana edad, enfocada en esta película en lo que ocurre con cuatros hombres comunes. Cuando comprendemos esto es cuando podemos empezar a ver realmente esta película y lo que nos quiere contar. Si bien cuenta con el actualmente famoso actor Mads Mikkelsen en su reparto (y que también sirve como enganche comercial de la película), él es sólo uno de los cuatro protagonistas, no el único ni el principal, aunque tenga más minutos en escena su personaje no es el hilo conductor, lo que me parece muy bien.
Asimismo me gustó la decisión de tener cuatro protagonista en vez de centrarse en sólo uno porque de esta manera tenemos cuatro personalidades diferentes sobre las que abordar el ya mencionado tema central de la trama, dando más variedad y posibilidades sobre los efectos del «experimento»: algunos tienen familia e hijos, otros no, y esto por supuesto hace sus vidas diferentes. Lo otro que me parece muy bien es que se va mostrando lo que va ocurriendo con cada uno de estos personajes sin juicios, simplemente se muestran los resultados de cada uno para bien o para mal sin intención ni necesidad de que hayan villanos o héroes sino personas corrientes. Entiendo que justamente lo que acabo de mencionar puede hacer que algunos espectadores se sientan un poco decepcionados o sientan que la película no tiene o pierde el rumbo contínuamente, lo que no comparto. Los personajes van tomando decisiones, dudan, se equivocan, se lamentan, hacen estupideces que podrían evitarse fácilmente y que que a ojos del espectador pueden parecer correctas o incorrectas pero de nuevo, la película logra que ese jucio ocurra fuera de la pantalla y no dentro de ella. Lo que no me gustó es el arranque y la manera en que los protagonistas deciden llevar a cabo el experimento, me pareció un forzado aunque se perdona pues como mencionaba es sólo la excusa para presentar la verdadera película detrás de los grados etílicos.
Otra cosa que merece mención, y esto es un posible spoiler, es el baile final que bien puede interpretarse como una celebración a la vida e indicarnos que los personajes encontraron un sentido o bien totalmente lo opuesto, una celebración al sin sentido de la vida y el dejarse llevar por el atractivo espiral de la autodestrucción, aunque por fuera se nos vea bien. Cualquiera sea el caso, lo que se sí puede celebrar objetívamente es que esta película propone y no nos dice lo que debe ser. Ese es su gran logro.

Adore

Directora: Anne Fontaine
Traducción: La Piel Del Deseo
País: Australia/Francia
Año: 2013

«No quiero detenerme, y no veo por qué debamos hacerlo»

Adaptar literatura al cine nunca ha sido una tarea fácil: siempre está presente la moción de que nunca será posible poner en imágenes lo que el autor originalmente creó en palabras. En parte comparto esta idea, sin embargo, también reconozco cuando un libro o novela es traducido al mundo de las fotografías en movimiento de buena manera, aceptando que como en toda traducción, hay un precio que pagar y algo se pierde en el camino. Cuando se trata de una historia escrita por alguien con un lenguaje tan vívido y elocuente a través de sus letras como lo es Doris Lessing, la tarea es doblemente difícil, pero la directora Anne Fontaine tomó el desafío y logró hacer un buen trabajo.

La historia de Doris Lessing en cuestión se llama «The Grandmothers» y posee una energía femenina que se hace presente en cada escena de la película, en cada línea y en cada expresión de los actores. Se trata de una historia tangencialmente feminista que aborda las relaciones entre mujeres y hombres de diferentes generaciones desde un punto de vista parcial, y de la expresión del deseo sin importar convenciones sociales, éticas ni morales de ningún tipo, y que lleva a las protagonistas a una rebeldía bastante atípica contra lo establecido, aún cuando ni ellas mismas se lo han propuesto.

Es la historia de un cuarteto amoroso conformado por dos amigas inseparables de toda la vida y los respectivos hijos de cada una. Tan tabú y poco convencional como suena, la propia escritora afirmó que su historia está basada en un caso real. Todo se desarrolla en una paradisiaca bahía en la costa de Australia en donde las protagonistas, dos mujeres de mediana edad, viven una vida lujosa pero tranquila junto a sus hijos y al marido de una de ellas (la otra ha enviudado cuando comienza la película). Comprendemos rápidamente que estas amigas son inseparables y han compartido toda su vida, y lo mismo ocurre con sus hijos, quienes pasan sus días de adolescencia surfeando como mejores amigos en ese habitat de ensueño, una alegoría al olimpo en donde parecen no existir normas sociales que afecten a los personajes. Cuando el marido de una de las protagonistas debe mudarse lejos por una oferta de trabajo y su esposa decide no acompañarlo para quedarse a vivir donde están es cuando la trama empieza a desenvolverse. Desde el momento en que ambas mujeres están en la playa observando a sus hijos en el mar y se preguntan «¿Nosotras hicimos eso?» o afirmando «Son como dioses jóvenes» en admiración a la belleza de sus hijos sabemos más o menos qué ocurrirá.

Y la película no es más que eso, ni más ni menos. No se trata de una historia con grandes giros ni acción rápida sino de una observación a la vida que estas mujeres y sus hijos deciden llevar, con un constante tono de culpa, cuestionamientos sobre la edad, el deber ser y la incertidumbre sobre las consecuencias destructivas que estas relaciones tendrán inevitablemente en todos los involucrados pero que sin embargo no pueden abandonar. Y es en este punto de vista más reflexivo, lleno de matices ligeros y la ya mencionada siempre presente fuerza femenina en todo momento, en donde la película tiene su fortaleza: la narrativa de la escritora traspasada a imágenes. Esto se logra con actuaciones impecables de Robin Wright y Naomi Watts en los protagónicos acompañadas por Xavier Samuel y James Frecheville como sus hijos.

La historia, como mencioné, se basa en seguir la vida de los cuatro protagonistas no sólo en el momento en que comienzan estas relaciones, sino cuando todo queda en evidencia y más allá, cuando de alguna manera todos aceptan que la vida debe seguir igual, aún cuando los jóvenes deban separarse de sus respectivas amantes para seguir sus estudios, conocer otras personas e incluso llegar a casarse con mujeres de su edad y formar familias aún con ese pasado no resuelto totalmente y del que realmente nunca quisieron escapar.

En definitiva «Adore» es una película transgresora incluso para esta época y no puede ser de otra manera dada la naturaleza de su historia, pero que en la dirección sutil de Anne Fontaine, acompañada de un buen guión adaptado y una edición elegante encuentra un buen despliegue visual, canalizando las intenciones de la escritora de la historia corta original de buena manera.

1972 - Aguirre, der Zorn Gottes

Director: Werner Herzog
País: Alemania
Traducción: Aguirre, El Azote De Dios
Año: 1972

«Aguirre» es otra obra maestra producto de la combinación Herzog-Kinski (en dirección y actuación respectívamente), otra de sus lecturas magistrales a leyendas y grandes obras literarias (en 1979 la infame dupla revelaría su excelente y única versión del clásico «Nosferatu»), agregando el sello del director en cuanto a una mirada sombría y devastadora sobre la naturaleza humana.

Es la historia de hombres cegados por la avaricia y las ansias de riqueza que son capaces de embarcarse  en una misión suicida sólo por la promesa de encontrar la mítica ciudad del oro, «El Dorado». Comandados por el malvado Lope De Aguirre (Kinski), quien no sólo se muestra como un traidor desde el comienzo, sino que también cuenta con planes nefastos y diferentes a la simple promesa del oro. Cada una de las escenas de la película ayuda a afirmar la idea de claustrofobia y enajenación que respiran los personajes, a pesar de que se encuentra ambientada en el aire libre de la selva amazónica.

Es una apología al poder totalitario y a la pérdida de la voluntad de los individuos ante el poder. Una vez que Aguirre toma el control del grupo, en adelante sólo nos queda contemplar la decadencia del nuevo y autodenominado «reino», la corrupción del poder eclesiástico y la caída de la recién establecida monarquía. Sin embargo, Herzog logra dejar un espacio para la piedad y pureza, representados en uno de los pocos personajes femeninos de la película.

La banda sonora, o mejor dicho su casi ausencia contribuye en gran manera como un elemento más al tono lúgubre de la película. Una canción fúnebre que acompaña en algunos momentos, la música altiplánica que uno de los indígenas esclavos interpreta en ocasiones para animar a los hombres, más un breve tarareo por parte del más macabro personaje (y que resulta no ser Aguirre), y que se vuelve sobrecogedor con el correr de la película, es toda la música que encontramos, dejando más bien que el silencio reine y se convierta en un elemento más del remolino de locura que envuelve a nuestros personajes.

En cuanto a la resolución del conflicto, está a la altura de su desarrollo y cuenta con un plano en trecientos sesenta grados que imagino para la época debe haber sido innovador. No sólo eso, también hay varias leyendas circulando en cuanto a la realización de la película que parecen ser ciertas luego de observar el resultado final.

«Aguirre» es una obra que soporta la arrogancia de su nombre dignamente hasta la actualidad, a más de cuarenta años de su realización y sin disminuir en absoluto su poder sobrecogedor sobre el espectador, tal como las obras maestras del cine deben ser.

The Beaver

2011 - The BeaverTraducción: Mi Otro Yo
Directora: Jodie Foster
País: Estados Unidos
Año: 2011

«The Beaver» me llamó la atención desde el momento en que vi el trailer. Me sonó bastante interesante la idea de que un actor que viene en la curva de bajada de su carrera (Mel Gibson) una fuerzas con una actriz que siempre ha merecido mis respetos y que más encimas las oficia como directora en una película donde hay un títere que habla. Todo perfecto para llamar mi atención.

Y la intuición no me falló. Se trata de una película bastante cruda sobre los efectos de la depresión endógena en personas adultas. El protagonista es un  hombre con la vida aparentemente resuelta, pero que debido a haber heredado la enfermedad antes mencionada, se convierte, casi literalmente, en un muerto en vida. Y en el peor momento de la crisis, descubre su otro yo que le habla a través de un títere en su mano, y le dice: «Yo soy el Castor, y vine a salvar tu vida». De ahí en adelante jamás se despegará del Castor, y bajo su guía, poco a poco comenzará a retomar su vida, con resultados disparejos.

Suena bastante predecible, y de hecho lo es, pero la gracia de esta película no son los giros inesperados, sino la forma en que se cuenta la historia, la narrativa, y por sobretodo las actuaciones de la pareja protagonista. En este sentido debo reconocer que la directora/actriz se destaca en el papel de esposa y madre abnegada que soporta cualquier golpe de la vida con tal de conservar su familia unida, a pesar de no ser la protagonista y por lo tanto tener menos escenas. La película tiene también muchos detalles que nutren al guión de peso y credibilidad, los personajes secundarios están bien balanceados y aportan en la medida suficiente a la trama, y cuenta con un ritmo pausado pero firme que no la hace aburrida para nada.

En suma, es de las mejores películas de este año (de las que he visto) y la recomiendo para todo público.

2010 - You Don't Know JackTraducción: El Doctor Muerte
Director: Barry Levinson
País: Estados Unidos
Año: 2010

Basada en la vida de Jack Krevorkian, más conocido como el «Doctor Muerte» (aún con vida), famoso por su lucha en defensa del suicidio asistido. Protagonizada por Al Pacino, siempre brillante en la caracterización, quien luce más Krevorkiano que el propio Krevorkian (según el mismo Krevorkian), y acompañado de una pequeña pero brillante pléyade de actores, entre ellos Susan Sarandon y John Goodman.

Es la primera película que Al Pacino filma fuera del formato cine, es decir, esta película fue hecha por el canal HBO para ser diréctamente emitida por televisión. Lejos de ser una señal de decadencia en la carrera de Al Pacino, es una decisión acertada para difundir un tema siempre controversial y presente en la sociedad: la muerte y la libertad de las personas para decidir hasta que punto prolongan su existencia en casos de enfermedades más terribles que la misma palabra «terrible». En este punto, cabe destacar que la película es bastante gráfica, sin caer en el mal gusto, en mostrar casos en que realmente podemos cuestionar si en esas condiciones alguien merece vivir. Hago esta advertencia para las personas de estómago débil, y las que creen que en la vida siempre existen posibilidades para ser feliz. Sin embargo, gracias al carisma y a la personalidad del personaje de la vida real, la película también tiene momentos de comedia inteligente que nos dan un relajo entre muchos momentos tensos. Tal como la lucha eterna entre vida y muerte.

Sin embargo, a pesar de que el tema central es tratado madúramente y logra ser acotado a los hechos reales, la película a veces se torna un tanto repetitiva y puede causar aburrimiento a las personas que desde el principio no simpaticen ni con la personalidad del Doctor Krevorkian ni con su lucha.

Por supuesto es posible establecer una comparación con The Life of David Gale (comentada anteriormente), y quizás  podríamos inclinarnos, cinematográficamente, por la recién nombrada, sin embargo, You Don’t Know Jack gana en credibilidad por estar basada en hechos reales. De todas formas, el objetivo de ambas películas es difundir la discusión y formación de la opinión personal sobre el suicidio asistido y la pena de muerte respectívamente; temas que es hasta hoy son vetados en muchos países por las políticas religiosas y de gobierno imperantes.

1986 - Hombre Mirando Al SudesteDirector: Eliseo Subiela
País: Argentina
Año: 1986

En Argentina no sólo se hace el mejor rock de Latinoamérica (y eso que no nací allá), sin que a veces se hace cine de la mejor calidad. Aprovechando la efervescencia de estos día por «El secreto de sus ojos» (2009), hoy comento y recomiendo otra producción transandina. Se trata de «Hombre mirando al sudeste» (1986), en la que se narra la relación de un paciente de manicomio (que dice venir de otro planeta) y su doctor, y de cómo podrían estar ambos equivocados en la representación de sus respectivos roles sociales. Suena a trama humanistoide facilista, y en parte sí lo es, pero si nos situamos en el contexto histórico de Argentina al momento de la realización de esta película (algo parecida a la de Alemania después de la Primera Guerra Mundial), podemos entender mejor su significado. Cabe mencionar la participación del siempre correcto Pedro Aznar a cargo de la composición de la banda sonora (disculpemos, eso si, a la edición de sonido), además de mencionar que a esta película se le hizo un remake en el año 2001, llamada «K-PAX» protagonizada por Kevin Spacey (adivinen en qué papel) y el reciente gandor de los premios Oscar Jeff Bridges. También podemos encontrar referencia directas, si es que no plagios descarados a esta película en la cinta chilena «Fuga» (2006). Y un dato curioso: el áctor protagonista, Hugo Soto, murió unos años después de la realización de  «Hombre mirando al sudeste», debido a una conocida enfermedad viral. Quizás de veras se fue al planeta de donde decía ser su personaje más recordado.