1974 - The Little PrinceTraducción: El Principito
Director: Stanley Donen
País: Inglaterra
Año: 1974

Se trata de la versión en celuloide del archiconocido libro del francés Antoine de Saint-Exupéry. Hacer una adaptación de una historia que hasta el día de hoy logra tocar de forma tan efectiva las emociones humanas es realmente un desafío, y en este caso, se agradece la valentía del intento, sin embargo, hay ocasiones en que simplemente es imposible hacer una fotografía (en movimiento) realmente representativa de lo que está impreso en las siempre respetables páginas mágicas, y este es uno de ellos.

Sin ser una mala película, por supuesto después de condescender ciertos detalles estéticos (puesto que la película fue hecha en los setenta), la película peca de saltar detalles importantes del libro, como por ejemplo el personaje del bebedor, y de agregar algunos detalles que en el caso de esta historia, son fácilmente distinguibles e imperdonables. La película es presentada en versión musical, lo que nos lleva a algunas situaciones a veces un poco tirantes entre prosa y canción, pero que afortunadamente se resuelven de forma aceptable. El encargado de la coreografía fue nada menos que uno de los mejores coreógrafos de todos los tiempos, Bob Fosse, que por esos días venía gozando de la popularidad y galardones obtenidos por la dirección de Cabaret (1972). Además, el mismo Bob Fosse actúa en la película, en el papel de la serpiente.  El papel del zorro fue para otro grande, Gene Wilder, quien cumple a cabalidad la misión de entregar el mensaje más importante de la obra. El principito, interpretado por Steven Warner, se muestra fiel a las famosas representaciones gráficas que todos conocemos del libro. La fotografía está bien trabajada, incluso las malas lenguas dicen que esta película influenció algunas escenas de Star Wars: Episode IV – A New Hope (1977), particularmente en los momentos en que el aviador y el principito van en busca del pozo, pero dejémoslo en que sólo coinciden en el lugar en que se filmaron ciertas escenas: el desierto de Tunisia.

En resumen, es una película aceptable, que es difícil analizar sin dejarse llevar por la emoción que viene incluída desde el título, pero que nos hará pasar una alegre hora y media jurando que podemos volver a ser tan niños como se propone en la historia… quizás algunos logremos llevar el intento más allá del recuerdo nostálgico.

Nota: como en este caso el trailer es muy fome, lo acompaño con una escena de la película en que Bob Fosse descencadena todo su potencial como bailarín, en el papel de la serpiente. Cualquier similitud con Michael Jackson es simplemente porque Bob Fosse fue una gran influencia (y como no serlo) para el recién nombrado, de hecho lo de los guantes y el sombrero era una marca patentada de Fosse, quien los usaba por haber sufrido de calvicie desde joven y porque odiaba sus propias manos. Hasta se alcanza a ver un bosquejo de lo que Jackson más adelante desarrollaría como «paso lunar». Bien, el resto de las coincidencias se las dejo a ustedes.