2010 - The Social NetworkTraducción: La Red Social
Director: David Fincher
País: Estados Unidos
Año: 2010

Primero que todo: esta no es una película sobre la popular red social «Facebook», ni sobre la gente que ha ingresado a ella ni sobre cómo perdemos tiempo útil vagando en sus rincones, sino que se trata sobre la historia humana detrás del creador de dicha red y su entorno cercano, y no es una historia feliz.

El director David Fincher alcanzó gran notoriedad a fines de la década pasada con películas como Seven (1995), y Fight Club (1999), siendo la última una película muy inteligente y que de alguna forma revolucionó el cine de fin de milenio, además de darle fama justificada al grupo de rock alternativo Pixies, con la inclusión de una de sus canciones en la banda sonora de la película. Con estos antecedentes, podemos suponer que con esta película el director querría volver a establecer nuevas directrices para los cineastas actuales, lo que logra en cierta medida, pero no alcanza el impacto que tuvo hace diez años.

Se nota y se agradece un gran esfuerzo técnico en casi todos los aspectos del film, destacándose el guión y la música. El guión, escrito meticulósamente, logra cautivar a la audiencia desde el primer minuto con un inteligente, rapidísimo y a la vez hostigante diálogo entre el protagonista y su única oportunidad de tener una relación normal con una mujer. Los diálogos rápidos e inteligentes se multiplican por millones a lo largo de las dos horas de duración de la película, haciéndola a veces difícil de seguir, pero describiendo perféctamente las personalidades complejas de los protagonistas, intentando quizás una analogía con la rapidez con que funciona el procesador de un computador. Pero esta es un arma de doble filo: o bien atrapa al espectador que le fascinan las películas tecnológicas, o auyenta al que busca expresiones artísticas abstractas en el cine.

Y como dije, al ser una película basada en personajes reales, podríamos no esperar la presencia de héroes, y sin embargo los hay: Trent Reznor y Atticus Ross en la música (basta poner atención en la adaptación de «In The Hall Of The Mountain King» para entender lo que escribo).

Merece una mención especial, aunque negativa, el retrato de las mujeres que se hace en la película: absolútamente inferiores en inteligencia a los hombres, o bien perversas, dementes, o totálmente desconectadas del mundo que realmente importa: el que crean los hombres; pero a la vez son la musa inspiradora (a partir de la frustración) de las mentes desbordantes de inteligencia y creatividad que protagonizan la película.

Las escenas, filmadas casi en su totalidad en interiores, contribuyen a crear un ambiente claustrofóbico, y la referencia a datos reales sobre el funcionamiento de «Facebook», a Bill Gates, a Linux, entre otros detalles, terminan de adornar el árbol tecnológico que ha creado el director y su equipo. La comparación que se ha hecho en algunas partes a esta película con «Citizen Kane», en mi opinión no es válida, y sólo responde a un exitismo del momento.

Predigo que «The Social Network» dará mucho que hablar en las premiaciones por venir, quizás destacando en nominaciones a «mejor música» y «mejor actor secundario», pero sumando y restando, no pasará de ser un buen recuerdo, bien hecho y contextualizado a estos años: un buen documento sobre la red social más importante de la primera década de los años dos mil.