Tag Archive: Thriller


Kuroi Ie

Director: Yoshimitsu Morita
Traducción: La Casa Negra
País: Japón
Año: 1999

«Me subí a los columpios y comencé a subir y bajar. Mientras me balanceaba en el columpio, la velocidad era cada vez mayor… y casi llego hasta arriba. Tan alto que podía dar una vuelta completa. Cuando llegué al punto más alto, me resbalé y me caí del columpio. A partir de ahí, caí y seguí cayendo, cada vez más profundo»

A pesar de que esta película se promociona dentro del género de horror, es más un thriller con escenas bastante fuertes de vez en cuando, pero también tiene momentos de humor y algunas secuencias con ángulos y efectos de cámara que parecieran sacadas de un sueño de David Lynch. Hasta podemos ver ciertos elementos del Giallo italiano en ocasiones en el uso de ciertos colores. Luego recordamos que esta película viene de Japón y así no resulta tan extraño tal mezcla de géneros en una sola película.
Sobre la trama, nuestro protagonista es el tímido jefe de una sucursal de una empresa de seguros que se ve enfrentado a un caso en donde una misma familia reclama los pagos de seguros por muerte, comenzando con el supuesto suicido del pequeño hijo del matrimonio. Sólo con este caso la historia podría podría haberse sostenido pero elige volverse cada vez más torcida para terminar convirtiéndose en una cacería entre el monstruo psicópata de turno y nuestro protagonista, quien de a poco ve como su mundo se desmorona hasta que se ve forzado a cambiar y enfrentar el mal que lo persigue, con resultados devastadores para todos los involucrados.
Esa sinopsis no suena nada original y en realidad el desarrollo de la trama tampoco lo es. Si bien la película es entretenida también es bastante lineal, y para un espectador medianamente experto en cine policial el giro de su trama no deja de ser sorprendente, pero tampoco es novedoso. La historia se nos va contando lentamente y de a poco se nos van revelando las piezas de un puzzle que tampoco es difícil de resolver. Todas las piezas van encajando perfectamente para ir construyendo la revelación del mal de turno de manera de que cuando es evidente no nos sorprende su manera de actuar, aunque no deja de ser intimidante.
Esta película también adolece de las clásicas situaciones de las películas de horror que simplemente debemos aceptar que ocurran intentando no cuestionarlas ni distraernos, por ejemplo: teléfonos que dejan de funcionar en los momentos menos indicados, seguridad ineficiente, investigación policial negligente que obliga al protagonista a realizar su propia investigación, etc. Sabiendo que se trata de la adaptación de una novela, me pregunto si estos «errores» son deliberados para contribuir a la narrativa o venían en el libro original.
Lo que sí está muy bien en esta película es la actuación: tanto protagonista como antagonista están muy bien representados como las fuerzas opuestas que en alguno o varios momentos colisionan. Como mencioné anteriormente, el uso de narrativas y elementos multigénero también aportan a darle cierta identidad a la película y hacerla entretenida.
En definitiva yo califico a esta película en un nivel introductorio dentro del thriller moderno en cuanto a nivel de complejidad y desafío a la mente del espectador para resolver el caso, eso sí con la advertencia de que algunas escenas pueden ser un poco perturbadoras para quien no esté acostumbrado o dispuesto a ser sorprendido en el momento menos esperado.

1955 - The Night Of The Hunter

Director: Charles Laughton
País: Estados Unidos
Traducción: La Noche Del Cazador
Año: 1955

«Not that you mind the killings! There’s plenty of killings in your book, Lord… »

Extraña, llena de crítica social, espeluznante, inclasificable en ningún género actual y menos en los definidos en esos años, rupturista, moralista y doble moralista. Adelantada a su tiempo y una gema exótica en el mundo del cine.

Esos son algunos de los primeros adjetivos que vienen a mi mente al pensar en esta película. Si bien la vi por primera vez hace más de diez años, cuando yo no superaba los veinte, recuerdo haber quedado impresionado por su contenido y lleno de interpretaciones que difieren bastante de las lecturas que puedo hacer a mi edad actual sobre «The Night Of The Hunter».

Si bien lo más notorio de la película es la personificación del mal, en este caso en la forma de uno de los villanos mejor logrados en la historia del cine y evidentemente influyente en muchos villanos posteriores, no es menos llamativo la forma en que se muestra el maltrato infantil, que resulta chocante incluso para nuestra época. Este es un elemento que antes era mucho más (y mal) normalizado socialmente y por ende en el cine, pues también es fácil de ver en películas como «The Fallen Idol» (1947), por citar un ejemplo.

¿Qué es lo que hace tan especial al villano? Desde engañar y asesinar viudas para quedarse con su dinero, robar autos, manipular pueblos enteros para lograr sus objetivos, hasta asesinar a la madre de los niños protagonistas y perseguirlos hasta en un hogar de acogida sin mostrar jamás arrepentimiento, todo esto bajo su principal disfraz: el de un hombre de Dios con costumbres exacerbadamente moralistas, dueño de una inteligencia psicótica superior y manipuladora, acompañada de sus clásicos tatuajes «love» y «hate» en los nudillos de cada mano. Un abusador de mujeres narcisista, en definitiva, el motor y núcleo de una película en la que el suspenso y la tensión jamás están ausentes.

La trama es una cacería implacable por parte de Harry, el villano interpretado magistralmente por Robert Mitchum, hacia dos niños. ¿Por qué? Pues porque ellos conocen la ubicación de un cuantioso tesoro que Harry quiere obtener, era que no. Puede verse como un western oscuro y tenebroso, o como una road movie psicológica en donde los más débiles casi no tienen opción de escapar de la fuerza malévola omnipresente. «Casi», porque la aparición de un personaje muy bien asignado a una brillante y madura Lilian Gish, es la única contraparte aparentemente capaz de detener los avances del falso predicador.

Los elementos y personajes secundarios de la película no deberían recibir tal apelativo porque aquí nada sobra sino por el contrario, contribuyen a delinear el ambiente desesperanzador y pesadillezco en el que se desarrolla la historia. La música destaca prominentemente entre estos elementos.

Tendemos a creer que el cine de suspenso debe evolucionar en cuanto a sus aspectos audiovisuales, levantando el nivel de violencia y volumen del sonido en momentos clave de la historia, sin embargo, basta con mirar al pasado y encontrar joyas de la narrativa cinematográfica como lo es «The Night Of The Hunter», un momento de del cine de los cincuenta difícil de superar, hasta ahora.

Dear Mr. Gacy

2010 - Dear Mr. Gacy

Director: Svetozar Ristovski
País: Canada
Traducción: Querido Sr. Gacy
Año: 2010

«I’m just clowning around»

Para un trabajo de su escuela, un adolescente decide intentar un enfoque novedoso y diferente para obtener información sobre uno de los asesinos más retorcidos de la historia americana contemporánea: John Wayne Gacy. Lo que parecía una carta inútil resulta ser respondida por su destinatario, lo que desencadenará una relación entre ambos que terminará de manera inesperada y mucho más peligrosa de que lo debía ser un principio. Así como se lee, el argumento está bien para una película de ficción, pero lamentáblemente responde a un caso ocurrido en la vida real. Gacy confesó ser autor de treinta y tres crímenes, sin embargo a menudo se suele citar al adolescente protagonista de esta historia como la víctima número treinta y cuatro.

Un caso que nos lleva a pensar de inmediato en que pudo haber servido de inspiración para la famosa relación estudiante-psicópata conocida mundialmente en «The Silence Of The Lambs» (1991), sin embargo en este caso resulta ser mucho más escabroso debido a que esta historia sí fue real. El montaje al final de la película resulta conmovedor y nos hace repensar todo lo que hemos presenciado.

Se trata de una película de desarrollo, cuya narrativa pausada no se encuentra desprovista de tensión en ningún momento; se trata de una lucha de poder y ego en la que la balanza suele inclinarse a favor del psicópata inteligente experto en manipulación de individuos y la tenacidad e inocencia del adolescente inquisidor, dispuesto a cruzar límites mucho más allá de lo debido para su sanidad mental y física.

Al ser una película de desarrollo, como mencioné anteriormente, su fuerte se encuentra en el guión y la actuación de sus protagonistas. Un joven Jesse Moss se muestra sólido en el papel de Jason Moss (el protagonista de la película y en la vida real), pero como siempre en este tipo de películas esperamos que un actor de peso interprete al psicópata de turno, y en este caso el papel de Gacy cae en William Forsythe, un actor de vasta trayectoria y que lleva bastante bien el peso del papel asignado. La película no se caracteriza por detalles demasiado gráficos de los crímenes de Gacy, lo que se agradece pues de esta manera no se distrae la atención en ese aspecto pero a la vez la hace más tenebrosa pues lo peor queda a cargo de nuestra imaginación.

En definitiva, se trata de un thriller bien narrado pero no recomendable para el espectador promedio dada la naturaleza de su contenido y nuevamente, el hecho de ser un caso real tiñe a la película de un tono bastante desalentador.